“Si lo derogan, cae el acuerdo”

Por Cledis Candelaresi

Guillermo Pereyra, el sindicalista que desafió más de una vez a las petroleras con medidas de fuerza, ahora está dispuesto a ir al paro para defenderlas. El titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa ratificó ante Página/12 lo que había dicho una semana antes a los senadores de la Comisión de Energía: “Si se deroga el cargo de gas, se cae el acuerdo que permitió dar marcha atrás a los despidos de hace un mes y entonces nosotros vamos a paralizar todos los yacimientos del país”. El propio Julio De Vido ayer le dio tranquilidad, cuando ambos se encontraron en Diputados: se comprometió a mantener ese acuerdo que les permitirá a las productoras de gas duplicar su precio.

La recaudación del polémico cargo sobre el gas será sólo parcialmente destinada a cubrir importaciones de ese fluido. La mayor parte es para remunerar a las petroleras que, desde hace unas semanas, tienen garantizada más de la mitad de esa recaudación. Hace un mes la producción de Río Negro y Neuquén amenazaba con paralizarse por una medida de fuerza adoptada por el gremio de Pereyra para frenar 800 despidos, presunta antesala de otros 2300. Pero ese acuerdo trajo calma. Ante la perspectiva de mejorar sus ingresos, las empresas dieron marcha atrás con la reducción de personal y prometieron reactivar equipos que estaban levantando, disconformes con el precio del gas.

–¿Qué pasaría si se derogase el cargo sobre el gas?

–Si se derogase se nos cae el acuerdo que hicimos con las productoras, los gobernadores y el gobierno nacional y eso significaría que comenzarían nuevamente los despidos. En ese caso sí que paralizaríamos todos los yacimientos de gas.

–¿Usted hizo esa advertencia en el Senado?

–Correcto. Resulta que hace un mes estábamos en medidas de fuerza por los despidos, hasta que firmamos el acta de recuperación laboral, a la que adhirieron todas las empresas. Realmente es necesario aumentar el valor del gas en boca de pozo, que a fin de año llegará a 2,40 dólares el millón de BTU.

–¿Le parece que el actual valor de boca de pozo es bajo?

–Tener un gas a 50 centavos de dólar para los domicilios es subsidiar a toda la población, incluida la que puede pagar un precio mayor. Quizá no al nivel internacional. Pero sí a un precio mayor. Como consecuencia de los valores actuales no es atractivo para las empresas invertir y las reservas están cayendo. Esto se podría revertir. Pero cada pozo implica 23 millones de dólares. Y las petroleras no van a poner ese dinero, porque con estos precios no tienen forma de recuperarlo.

–Las petroleras suelen argumentar que ustedes son trabajadores de privilegio porque tienen remuneraciones muy superiores al promedio.

–La remuneración de un petrolero se integra por ítem diversos: horas de viaje, viandas. El salario de un compañero puede oscilar entre 15 y 18 mil pesos a 5000 por mes. Pero hay que contemplar el trabajo a la intemperie, al viento. Todo eso también hay que evaluarlo.

Fuente: Página/12