Crece la producción de biodiésel

Según los expertos, en 2010 se duplicará el volumen respecto de 2009 y se exportará un 36% más

Por Mercedes Colombres.- El tren del biodiésel argentino no se detiene. Luego de un tímido comienzo en 2007, en 2009 la Argentina ya era el primer exportador mundial del producto. Y de acuerdo con la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno (AABH), para fines de este año el país prácticamente duplicará su producción respecto del año pasado, pasando de 1,1 millones a 2 millones de toneladas.

Asimismo, las exportaciones de biodiésel rozarán los 1,5 millones de toneladas. Esto significa un 36 por ciento más que el año pasado e ingresos aproximados por 1300 millones de dólares.

Por otro lado, el país sigue potenciando su demanda interna, ya que aplicó recientemente la mezcla obligatoria del 7 por ciento en el gasoil, el mismo porcentaje que aplican países de avanzada en el negocio, como Alemania.

Este aumento facilitaría que el negocio en el mercado local florezca, pasando de las 500.000 toneladas que se calcula que se consumirán este año a 1,1 millones de toneladas para el año próximo.

“La Argentina es el productor y exportador de biodiésel por excelencia. Tiene las mejores condiciones para serlo, como tener mucha disponibilidad de materia prima, ser un productor muy eficiente de oleaginosas y tener una enorme capacidad de procesamiento de aceites vegetales”, destacó Gabriel Obrador, presidente de la empresa Patagonia Bioenergía y vicepresidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), en la conferencia Negocios Bioenergéticos en Argentina y los Países Nórdicos, realizada en la sede de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Cultivos alternativos

Obrador también destacó el papel que puede tener el país en la producción de biocombustibles de segunda generación a partir de cultivos no alimenticios, como el cártamo, la jatropha o la camelina. “La Argentina tiene tierras aptas como para producir millones de hectáreas de biodiésel de jatropha y de camelina en el norte y en el sur del país sin competir con las tierras dedicadas a la producción de soja”, dijo.

Por su parte, Claudio Molina, director de la AABH, resaltó la importancia de desarrollar una política que impulse la producción de biocombustibles en el país. “Mientras se consolida la tendencia en los principales mercados a exigir una mayor amigabilidad de los combustibles con el ambiente, el desarrollo de fuentes alternativas de energía se convierte en una cuestión estratégica. En este contexto, el país tiene posibilidades enormes”, destacó.

Con esta visión coincidió el consultor en biocombustibles Héctor Huergo. “Luego de los gigantescos derrames de petróleo en el mar producidos en el Golfo de México y el puerto de Dalián, en China, hay un antes y un después para la industria petrolera. Van a endurecerse tanto las regulaciones para la explotación de petróleo de cuencas marinas que el precio del petróleo se va a ir cada día más arriba. Esto confirma las buenas posibilidades para los biocombustibles”, destacó.

En cuanto al futuro próximo, Molina dijo que se espera que en 2011 la Argentina aumente el corte obligatorio con biodiésel a 10%, lo que generará una mayor demanda en el mercado interno. En materia de bioetanol, por otro lado, para el directivo de la AABH el año próximo se demandarán más de 230.000 toneladas a nivel local.

En cuanto a la capacidad instalada, de acuerdo con Molina, en el próximo año se agregará un millón de toneladas de capacidad de procesamiento a la capacidad actual, que es de 2,5 millones de toneladas.

La Nación