Un repaso a la exploración de la plataforma marítima

DANIEL ALBERTO KOKOGIAN RECUPERO VARIOS DE LOS ESTUDIOS RELACIONADOS CON LA BUSQUEDA DE HIDROCARBUROS OFFSHORE

El presidente de New Milestone escribió en la revista especializada en el sector energético un informe en dos partes titulado “Perspectivas exploratorias de la plataforma continental argentina”.

Daniel Alberto Kokogian, presidente de New Milestone, escribió para la revista Petrotecnia  un informe sobre la actividad de búsqueda en el Mar Argentino: qué se hizo, qué se hace y cuál es el potencial hidrocarburífero de las cuencas marítimas y aledañas a las islas australes. La primera parte se publicó en octubre de 2010 y la segunda en diciembre de ese año.

En el texto, Kokogian recordó que la actividad exploratoria en plataforma argentina se remonta a la década del sesenta, cuando comenzó a registrarse sísmica y se perforaron los primeros pozos exploratorios. Desde ese momento ya son 151 los pozos exploratorios en el offshore argentino siendo la mayor actividad en la cuenca Austral (unos setenta pozos). Es en esa región donde están los únicos yacimientos de petróleo y de gas en el offshore argentino.

“Otra región que recibió gran parte del esfuerzo exploratorio es el offshore de la Cuenca del Golfo San Jorge, donde se perforaron treinta pozos, algunos de los cuales durante 2008/2009, lamentablemente con resultados negativos”, señaló Kokogian.

Aunque destacó sobre la San Jorge: “es bien conocida la extensión de la Cuenca hacia el área de la plataforma marina, con reducida profundidad del agua. Los treinta pozos allí perforados han verificado la continuación de los plays productivos en el continente. Por lo tanto, aquí no es cuestión de explorar, sino de esperar que los recursos allí ubicados puedan ser transformados en reservas, ya sea por adelantos tecnológicos o, lisa y llanamente, por un escenario de precios del petróleo, que permita su explotación comercial”.

“De los cincuenta y un pozos restantes, diseminados en las cuencas de Salado, Colorado, Rawson, San Julián y Malvinas, únicamente tres, perforados en Malvinas, encontraron pruebas concretas de hidrocarburos (Calamar x-1, Salmón x-1 y Salmón x-2), y sólo uno de ellos, el Calamar x-1, identificó una acumulación que, según se cree, está en el orden de los 25 millones de barriles, lo cual no fue suficiente para considerarlo reserva a fines de los setenta, cuando se lo perforó; y tampoco hoy constituiría un yacimiento explotable. Por el momento, es un recurso existente en la Cuenca de Malvinas”, dijo.

“En el extremo sur de nuestro país, se encuentra la Cuenca Austral que es la única productora de nuestro país que también es productora en la actividad offshore. Hubo una intensa etapa exploratoria hacia finales de la década de los setenta y durante los ochenta, que condujo al descubrimiento de todos los yacimientos actualmente en producción”, sostuvo el especialista.

“Como era de esperar, ese sector marino de la cuenca no difiere del resto de la misma que ofrece yacimientos de petróleo de tamaño pequeño a mediano alternando con yacimientos gasíferos de mayor envergadura. De hecho, allí se encuentra gran parte de las reservas probadas de gas con que cuenta nuestro país. Como es lógico, el nivel exploratorio de la Cuenca Marina Austral puede considerarse maduro –aunque no debe descartarse la adición de nuevas reservas– y, sin lugar a dudas, se trata del sector con mayor madurez exploratoria de todas nuestras cuencas marinas”, afirmó.

“En nuestra opinión, poco o nada queda por hacer en Rawson, San Julián y los sectores de aguas someras de Salado y Colorado. El caso del offshore de la Cuenca del Golfo San Jorge es totalmente diferente, pues allí, como mencionamos, no existen grandes dudas acerca de la presencia de petróleo; la cuestión es que se den las condiciones de mercado: específicamente, precios más altos, que justifiquen el desarrollo de esos recursos”, consideró.

“La región de la Cuenca de Malvinas bajo jurisdicción argentina parece restringir sus posibilidades hidrocarburíferas hacia su extremo sur, donde próximamente –esperamos– se perforará un nuevo pozo exploratorio; se trata, sin dudas, de una región que justifica esfuerzos adicionales. Respecto del potencial petrolero de las cuencas en las adyacencias de nuestras Islas Malvinas, aún sigue sin definirse. Si bien hay signos de que pueden existir allí algunas acumulaciones de hidrocarburos, queda claro que la realidad dista mucho de los pomposos anuncios y las predicciones proféticas de la presencia de ‘miles de millones de barriles de petróleo’ allí, como este redactor escuchó en los medios”, planteó Kokogian.

“Malvinas Oriental es una frontera de altísimo riesgo, y es costosa. Y, para el sector de la cuenca de Malvinas bajo control británico, se aplican los mismos comentarios que para el sector bajo jurisdicción argentina. Sin lugar a dudas, el acceso de nuestro país a posibles reservas en estas zonas implica aspectos políticos sobre todo, más que técnicos”, detalló.

Patagónico