Una reunión de Directorio tensó más la relación entre YPF y el Gobierno

Se labró un acta ante escribano público

Por Liliana Franco | Ámbito.com

El presidente de la petrolera española Repsol, Antonio Brufau, quien llegó ayer a la Argentina para participar de la reunión de directorio de YPF que antes de comenzar ya generó chispazos con el Gobierno.

“Sorpresivamente”, según explican en el ministerio de Planificación, la empresa no permitió el ingreso al subsecretario de Coordinación, Roberto Baratta, representante del Estado ante la empresa, quién concurrió acompañado por los secretarios de Política Económica, Axel Kiciloff, y de Energía, Daniel Cameron. Por esa razón, se labró un acta, donde se dejó una reserva legal, dejando constancia de este impedimento.

En tanto, la empresa a través de un comunicado señaló que cuando estaba por comenzar la reunión se presentó el representante del Estado, Roberto Baratta, “acompañado por tres funcionarios del Gobierno nacional y una escribana, con la intención de que todos participen de dicha sesión.” La empresa en función de lo establecido por los estatutos les informó que “sólo podía formar parte del Directorio el representante acreditado”, es decir Barata. En tanto, se invitó al resto de los asistentes a esperar pues terminada la reunión de directorio iban a mantener un encuentro con el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, y el CEO de YPF, Sebastián Eskenazi.

Sin embargo, según expresa la empresa, los funcionarios le pidieron a la escribana que los acompañaba que “labre un acta” y “decidieron retirarse”.

Por su parte, el secretario de Política Económica, Axel Kicillof, aseguró que la empresa YPF “deberá dar explicaciones” por esta decisión aunque admitió que “no hemos entendido cuál es el fondo de la decisión”. Las relaciones entre YPF-Repsol y el gobierno nacional, sin duda atraviesan su peor momento. A punto tal, que según trascendidos del entorno del empresario español en esta oportunidad no solicito ninguna reunión con algún funcionario.

Cabe recordar que hace pocos días Bruffau se fue de la Argentina sin poder reunirse con la presidente Cristina de Kirchner, fue recibido en cambio por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino y el de Planificación, Julio de Vido en un encuentro que no fue muy amigable, según comentaban en los pasillos de la Casa Rosada. De hecho el embate oficial contra la petrolera continúa ayer mismo en un multitudinaria reunión con los propietarios de Estaciones de Servicio con del interior del país. La reunión presidida fue presidida por De Vido y participó el viceministro de Economía, Axel Kiciloff, entre otros y se decidió que Enarsa abastecerá de gas oil si YPF no cumple con los cupos pactados.

Las dudas respecto a la provisión de gas oil por parte de YPF surgieron luego que la empresa por carta informara al secretario de Energía, Cameron que la AFIP no le permitía comprar los dólares necesarios para pagar la importación. La respuesta del funcionario fue en muy duros términos y conminó a la empresa a que si no cumplía con el abastecimiento de su cuota de mercado, se sometería a ” enérgicas sanciones”.

En pocas semanas YPF sufrió varios embates uno de ellos fue la reunión entre las provincias productoras de crudo y el Ministerio de Planificación y el duro documento contra YPF reclamando por inversiones y amenazando con retirar concesiones en caso de incumplimiento. Luego la AFIP le impidió exportar e importar por la falta de pago de una deuda tributaria en concepto de cargo por una diferencia por derecho de exportación de gas.

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En YPF aplicaron el derecho de admisión

El director estatal, Roberto Baratta, se presentó junto al viceministro de Economía y el secretario de Energía y no pudieron pasar. YPF dice que sólo autorizó a Baratta. El funcionario contó a Página/12 detalles del conflicto

Por Fernando Krakowiak | Página/12

El director estatal de YPF, Roberto Baratta, se presentó ayer a las once de la mañana en la sede central que la petrolera tiene en Puerto Madero para participar de la reunión de directorio. Fue en compañía del viceministro de Economía, Axel Kicillof, y del secretario de Energía, Daniel Cameron. Cerca del mediodía, los tres funcionarios convocaron a una conferencia de prensa en la puerta de la empresa para denunciar que no los dejaron ingresar. “No sabemos a qué responde esta negativa absurda. Una escribana del Gobierno labró un acta y nos reservamos las acciones legales a tomar”, afirmó Baratta, quien también se desempeña como subsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación y es uno de los hombres de confianza del ministro Julio De Vido. Por la tarde, YPF emitió un comunicado donde aseguró que autorizó el ingreso del director estatal, pero no del resto de la delegación. El incidente ocurre en medio de una fuerte disputa entre el Gobierno y la petrolera que pareciera no tener techo. Página/12 conversó ayer con Baratta sobre la estrategia que están desplegando frente a la multinacional para tratar de que invierta más.

La pelea comenzó el 16 de enero, cuando el Gobierno denunció a cinco petroleras por cobrar sobreprecios en la venta de gasoil a granel y le pidió a YPF que incremente su producción. El 25 de enero, Cristina Fernández de Kirchner se puso al frente del reclamo y les recordó a las empresas que “son apenas concesionarias”. Luego de aquel discurso, el titular de Repsol, Antonio Brufau, viajó al país para intentar recomponer la relación, pero no tuvo éxito. El propio De Vido afirmó el jueves 9 de febrero en una reunión con los gobernadores de las provincias petroleras que el catalán no prometió nada concreto. Ese día, los gobernadores acordaron fijarles mayores metas de producción a las empresas, bajo amenaza de quita de las concesiones, e identificaron a YPF como la principal responsable de la crisis del sector.

La semana pasada la disputa sumó un nuevo capítulo, cuando la firma le envió una carta al secretario de Energía comunicándole que, debido a las trabas que está teniendo para comprar divisas, el abastecimiento de su porción de mercado (cerca del 60 por ciento) estaba en riesgo. El Gobierno respondió que si detecta faltantes aplicará sanciones y avanzó con un plan para que la estatal Enarsa le provea gasoil importado a las estaciones de servicio que tienen contrato con YPF.

–¿Qué pasa si YPF amenaza con quitarles la marca a las estaciones que reciban gasoil de Enarsa por violar el contrato de exclusividad? –le preguntó este diario a Baratta.

–Los estacioneros plantearon ayer (por el miércoles) que, cuando llega la época de renegociar los contratos, YPF los coerciona para que paguen un canon adicional y, si no lo hacen, los amenaza con no renovarles o fijarles un cupo menor de combustible. Si ahora la empresa les llega a decir que les va a quitar la marca, sería una nueva coerción, pero lo que no entiende YPF es que el estacionero necesita vender para vivir y, si no les proveen el combustible acordado, son ellos los que están incumpliendo el contrato. Por eso el Estado va a proveer el combustible, se va a encargar de que la petrolera respete los contratos y va a proteger a las estaciones de servicio cuando se sienten a renegociarlo.

–La empresa dice que no puede importar porque el Estado le está poniendo trabas para comprar divisas y no le aprueba solicitudes de importación.

–Lo hablé con Axel (Kicillof) y no hay ninguna traba de la Secretaría de Comercio Interior para importar. Además, Repsol es una compañía multinacional y podría traer el combustible de cualquier lugar donde tiene sociedades. Lo que dicen no tiene lógica. Es absurdo. Incluso el secretario de Energía está chequeando día a día el nivel de procesamiento de las refinerías y detectó que está bajando la producción. Se quejan de que no pueden importar, pero ni siquiera tienen las refinerías trabajando al ciento por ciento.

“El factor de utilización en refinerías por parte de YPF, que en 2011 fue de 89 por ciento, disminuyó en enero y estamos viendo que en febrero está en 73/74 por ciento”, precisó ayer Cameron. Fuentes de YPF reconocieron a Página/12 que en las últimas semanas refinaron menos combustible, pero sostienen que fue porque dos de sus plantas tuvieron paradas programadas para concretar tareas de mantenimiento y, según remarcaron, Cameron estaba al tanto de la situación. “Habíamos programado importar más combustible por eso, pero no lo estamos pudiendo hacer por las trabas oficiales”, respondieron. En el Gobierno insisten con que son excusas. “La Secretaría de Energía está evaluando aplicarle a YPF sanciones pecuniarias por no tener sus refinerías trabajando al máximo y por no cumplir con los contratos con las estaciones de servicio. Además, la Secretaría de Comercio Interior podría fijarle sanciones por desabastecer el mercado”, aseguró Baratta.

Mientras la disputa continúa, el Gobierno comenzará a importar gasoil. “A la red de logística que tiene Enarsa, le vamos a sumar los camiones que aporten las propias estaciones de servicio. No vamos a tener problemas, incluso en algunas zonas ya empezamos a distribuir el combustible la semana pasada”, agregó Baratta.

–¿El Estado va a perder plata al importar combustible? –lo consultó Página/12.

–No.

–¿YPF dice que pierde plata con algunas importaciones?

–El balance no muestra eso. No tengo los datos oficiales de todo 2011, pero hasta septiembre obtuvieron una utilidad operativa de 6200 millones de pesos y el 80 por ciento provino de la refinación y las estaciones de servicio.

–¿Entonces el Estado va a ganar plata?

–Si el resultado es neutro, va a estar bien, porque el objetivo nuestro es que la actividad económica tenga el combustible necesario para seguir creciendo.

–¿La calidad del gasoil va a ser la misma?

–Incluso mejor porque el gasoil que importamos es el que usamos para quemar en las centrales térmicas y por una cuestión ambiental es técnicamente superior. Los dos son gasoil grado II, pero es más puro el que entregamos nosotros.

–¿También van a traer gasoil premium (grado III)?

–Lo estamos evaluando y, si hace falta, lo vamos a traer.

–¿La pelea con YPF va a terminar con la estatización de la empresa?

–Yo no estoy hablando de estatizar o no estatizar. La empresa tiene que cumplir con lo que la ley marca. La máxima producción en cada uno de los yacimientos.

Página/12

Máxima tensión con YPF: el Gobierno ahora la acusa de ocultar información

Kicilloff, Cameron y Baratta quisieron participar de la reunión sin previo aviso. De Vido se preguntó “qué tema oscuro iban a tratar” por el cual impidieron su ingreso

Por Pablo Fernández Blanco | Cronista

La pelea entre el Gobierno y la petrolera YPF llegó ayer a un punto de máxima tensión. Fue cuando poco después de las 11 cuando un grupo de funcionarios encabezado por el director del Estado en la empresa y coordinador del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta; el viceministro de Economía, Axel Kicillof y el secretario de Energía, Daniel Cameron, intentó sin éxito ingresar a la asamblea de directorio que se desarrollaba en el piso 32 de la torre de la compañía en Puerto Madero.

El encuentro de ayer estuvo coordinado por Antonio Brufau, número uno de Repsol, el principal accionista de la ex petrolera estatal. Y según allegados a la compañía no trató temas sustanciales. En el Gobierno no están de acuerdo con ese punto. “Vinimos a pedir explicaciones. El temario de la Asamblea incluía el informe operativo de la empresa durante 2011, queremos saber qué pasó en cada área, yacimiento por yacimiento, qué pasó en cada uno, dado que marcan una baja de 10% en la producción de gas y del 8% en la de petróleo”, explicó Baratta.

La versión oficial, difundida con amplitud y rapidez por los funcionarios, indica que la empresa les negó de plano el ingreso. Allegados al directorio de YPF, sin embargo, confirmaron a El Cronista una versión distinta. Poco después del inicio del encuentro, se presentaron los tres funcionarios, el síndico suplente, Gustavo Adolfo Mazzoni, el subsecretario Legal de Planificación, Rafael Llorenz, y la escribana en representación de la Escribanía General de Gobierno.

“Los abogados de YPF les dijeron que por una cuestión del estatuto de la empresa no podían entrar todos a la reunión; sólo Baratta y el síndico. Y les ofrecieron a todos los funcionarios tener un encuentro con los miembros del directorio a la finalización del encuentro, pero no aceptaron”, explicó.

La decisión de la petrolera le dio el pié justo al ministro de Planificación, Julio de Vido, para que lance un nuevo golpe. “Hay que preguntarse qué tema iba a tratar YPF para impedir el acceso de funcionarios. Habría que ver qué respuestas no le podían dar al secretario de Energía y al viceministro de Economía; qué tema oscuro iban a tratar por el cual no podían participar estos funcionarios”, disparó al mediodía.

Armado fino

El movimiento de ayer es un paso más del Gobierno en la avanzada contra YPF, que comenzó en enero y tuvo capítulos en los que se criticó la falta de inversión de la empresa en producción, el creciente déficit petrolero del país, el alto precio del gasoil para el transporte, para el combustible que consume Aerolíneas Argentinas y por la supuesta mora en el pago de impuestos.

Por parte del Gobierno, fue un montaje bien organizado. La reunión estaba prevista para las 11 horas. Apenas 23 minutos más tarde la agencia oficial Télam informó que Kicillof, Cameron y Baratta darían una conferencia de prensa en la sede del edificio a las 11.40. De allí en más, fueron todas críticas y amenazas para la empresa.

Kicillof, en lo que fue una de sus primeras apariciones públicas desde que está en Economía, aseguró que YPF “deberá dar explicaciones” por la negativa a permitir el ingreso de funcionarios. “Ellos (por YPF) van a tener que dar explicaciones de cuáles son los motivos, qué es lo que la empresa no quiere mostrar o no quiere discutir”, dijo Kicillof. “Esta es la empresa más importante del país y queremos saber porque ha caído la producción tanto de gas como de petróleo”, completó.
Cameron apuntó a la baja producción de combustibles. “El factor de utilización en refinerías por parte de YPF que en 2011 fue de 89% disminuyó en enero y estamos viendo en febrero que está en 74%”, criticó el funcionario.

Cronista