YPF, envuelta en una denuncia de sobreprecios en Bolivia

Antonio Rossi.- Astra Evangelista–la empresa de construcción e ingeniería del sector petrolero que controla la reestatizada YPF– quedó envuelta en una denuncia de sobreprecios que lanzó la oposición de Bolivia por la construcción de una planta destinada a la industrialización del gas natural. El diputado de Convergencia Nacional, Luis Felipe Dorado, advirtió que existen serias sospechas de un sobrecosto de US$ 13 millones en el monto pagado por la nueva planta separadora de líquidos de gases de Río Grande.

La obra –será inaugurada hoy por el presidente de Bolivia, Evo Morales– había sido pactada en US$ 168,4 millones, pero tras un sorpresivo reconocimiento de mayores costos, el monto final trepó a US$ 181,4 millones.

Según la denuncia del legislador opositor, Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) habría firmado en forma reservada una “addenda contractual” con la constructora Astra Evangelista por la cual se le reconocería bajo el concepto de “imprevistos” un monto adicional de US$ 13 millones.

La construcción de la planta –que permitirá extraer e industrializar los componentes líquidos del gas que se exporta a Brasil– se había iniciado en 2011 y a los pocos meses derivó en un escándalo de corrupción que involucró a tres altos directivos de YPFB que aún permanecen detenidos. A uno de ellos le incautaron US$ 90.000 en su domicilio que corresponderían al cobro de sobornos.

En declaraciones a El Diario de La Paz, Dorado sostuvo que, “hasta la fecha, el ministro de Hidrocarburos, Juan José Sosa, no hizo llegar los informes solicitados al presidente de YPFB, Carlos Villegas, sobre los diferentes precios que tenía la planta. Al principio era entre US$ 86 y 90 millones; luego en la administración de Villegas aumentó a US$ 168 millones y ahora hay sospechas de otra suba adicional de US$ 13 millones”.

Tras solicitar una investigación del proceso de construcción de la planta , el legislador reclamó “los datos técnicos que justifiquen los permanentes cambios de precios y que demuestren cuánto ha gastado realmente en la obra”.

Clarín