El lado económico de la guerra Siria: ahora no es el petróleo, es el gas

Siria está a un paso de la guerra. Siempre se dijo que la guerra de Irak fue más por el petróleo que por los iraquíes, masacrados durante años por Gadaffi sin pena ni gloria. Era el aliado.

Lunes,  2 de Septiembre, 2013

Cierto que Irak se convirtió en un foco de inestabilidad, lo peor para hacer negocios, y que era el momento de hacer algo para intentar parar el avance del radicalismo y llevar a cabo una acción de fuerza tras el 11S. Irak era lo más fácil. Luego se demostró que no tanto. Y se actuó. Pese las protestas de gran parte de Europa.

Ahora llega el turno de Siria. Obama habló de líneas rojas. Y sobrepasarlas sea quien sea el autor había que pagarlo (el gran acusado es el régimen, lo que sería un error estratégico de primer orden porque nadie miraba ya a Siria, todos estaban pendientes de Egipto. Pero sea como fuere las imágenes de los niños gaseados han recorrido el mundo).

La ONU vuelve a ser un instrumento inútil La ONU pide tiempo, quiere evitar la guerra, pero no puede. Ni es capaz de liderar una acción conjunta, ni tampoco evitarla. Las voces que señalan para qué sirve, aparte de para intentar ser un vestigio moral, crecen. Ángel Maestro, experto politólogo habla del gas, que ahora sustituye al petróleo como objeto de deseo:

“Si Rusia y China apoyan a Al-Asad desde luego que no lo hacen para proteger a los cristianos sirios; esto son consecuencias añadidas. Lo que hay es una competición de las grandes potencias por los recursos energéticos, y sucede que Siria está en medio de una de las reservas de gas natural más importantes del planeta”, señala.

Las noticias más recientes corroboran su punto de vista. Cerca de Homs se ha descubierto un yacimiento de gas con la capacidad de producir 150 millones de metros cúbicos de gas al año. Siria produce cerca de 300.000 barriles de petróleo al día y la mayoría de las exportaciones (menos de un tercio de la producción) acaba en Europa.

“Putin sabe que gran parte de la economía europea depende del gas y del petróleo, y Europa, al no ser auto suficiente a nivel energético, está en las manos de Rusia, que ha apostado por la producción y transporte del gas a gran escala. Putin ha apostado personalmente por Gazprom para situar a Rusia como una gran potencia energética a nivel mundial. Por eso están decididos a apoyar a Siria de manera clara. Del mismo modo, EEUU, bajo el barniz democrático, lucha por el control de la energía”. Al final, como siempre, las guerras son cosas de dinero…más que de muertos, aunque sean niños. Aunque todo influya.

“Los chinos, por su parte, no sólo aspiran a tener unos acuerdos energéticos preferentes. Quieren vincularse, a través de la adquisición de activos e instalaciones, al proyecto de control conjunto de las redes de distribución de energía. Paralelamente, Moscú ha dado muestras de flexibilidad con los precios de gas hacia China, pues, de este modo, aspira a entrar en el inmenso mercado chino”, dice Maestro.

Además, los expertos rusos y chinos están trabajando juntos para coordinar estrategias de suministro de energías. No están solos; a estos dos gigantes se han unido los países que forman La Organización de Cooperación de Shangai. “También hay que considerar la existencia de un espacio geo-energético común formado por Rusia, Bielorrusia y Kazajistán, y este espacio, que ya se está extendiendo hasta China, molesta a los EEUU Por lo tanto, se ve que detrás de los disturbios de los demócratas sirios contra una dictadura se encuentra la lucha por el gas. Quien tenga el control de Siria puede controlar Oriente Medio. EEUU tiene miedo a que el espacio de Rusia, Bielorrusia y Kazajistán se expanda hasta allí y, por el mismo motivo pero en dirección opuesta, Moscú y Pekín ponen vetos para que no caiga el régimen sirio”, señala Maestro.

Medios La razón para una posible intervención

El mes pasado Irán, Irak y Siria firmaron un acuerdo para la construcción de lo que se dice será el mayor gasoducto en el Medio Oriente capaz de transportar gas natural desde el sur de Irán hasta Europa. Según el diario Teherán Times, el transporte de gas se llevará a cabo por un conducto de 6.000 kilómetros que atravesará Irak, Irán, Siria y Líbano para luego ir a Europa bajo el Mar Mediterráneo.

Como era de esperarse, muchos no recibieron positivamente el anuncio. “Un gasoducto desde Irán sería muy rentable para Siria. Europa también podría obtener beneficios con éste. Pero está claro que muchos no están contentos con el trato”, dice Dmitry Minin, analista del Centro Global Research, basado en Canadá.

“Los aliados de Occidente que abastecen de gas y petróleo a Europa desde el Golfo Pérsico, (vía Qatar y Arabia Saudita) no están contentos, y tampoco el principal transportista de gas actualmente: Turquía”.

Nafeez Ahmed, director del Instituto para Investigación de Política y Desarrollo en el Reino Unido escribe en el períodico The Guardian, que dicho gasoducto “potencialmente consolidaría la posición de Irán como un poderoso actor global”.

“Es una “bofetada directa” para Qatar, que planea construir su propio gasoducto a través de Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía, (con el apoyo de EEUU)”, comentan los expertos.

Fobomade