Soberanía para poder decidir

DECLARACION DEL ENCUENTRO POR LA SOBERANIA ENERGETICA

 16-11-2013

 En el Encuentro por la Soberanía Energética partimos de la certeza de que nuestro país no es plenamente soberano, y por lo tanto carece, de la posibilidad de determinar por si mismo, su política en el área de la energía, así como en tantas otras

Conquistar la soberanía para nuestra nación, aquella que comenzamos a construir en 1810, es, 200 años después, una tarea aún inconclusa.

Soberanía es que podamos decidir por nosotros mismos, es que seamos los habitantes de este suelo, los que tomemos las decisiones que nos afectan a todos.

Sin soberanía, no hay verdadera democracia. Si son otros, en los principales centros del poder mundial, los que toman las decisiones que nos afectan a todos, nuestra democracia es apenas, una falsa democracia, en la que elegimos entre distintos candidatos, que no son más que distintos interpretes de un guión que siempre se parece. Como cualquier actor o cantante, el intérprete tendrá autonomia para poner su toque personal en la actuación. Pero no para modificar el guión. De lo que se trata pues, es que ganemos la posibilidad de escribir el guión de nuestra historia.

Se puede debatir, si queremos realizar o no explotaciones de hidrocarburos no convencionales, si queremos o no explotar reservas off shore, si estamos a favor o en contra de la energía nuclear, si las energías renovables son una opción viable a los combustibles fósiles si debemos o no diversificar nuestra matriz energética.

El mínimo denominador común, el punto de unidad de todos, el que debe unirnos entrelazando firmemente nuestros brazos, el que debe hacer que los trabajadores de la energía se abracen con las comunidades originarias afectadas, el que debe hermanar a ecologistas con defensores de la energía nuclear, el que debe unir a la aplastante mayoría del país, es la conquista de nuestra plena soberanía. Sin soberanía, nuestra respuesta a esos debates, serán solo papeles y proyectos, sin posibilidad de transformarse en políticas concretas.

Si somos soberanos, después de debatir, podremos decidir. Sino lo somos, nuestros debates será testimoniales y las decisiones sobre las formas en que se explotan nuestros recursos en Neuquén, serán tomadas en un alto edificio con ventanas espejadas en el estado de Texas, en Londres o en otro centro del poder mundial. Y allí, no importan ni los trabajadores de YPF, ni las comunidades originarias, ni el medioambiente, ni la salud, ni los hombres y mujeres de esta tierra. Allí todos, seremos ofrenda, para ser sacrificada, en el altar de la divinidad todopoderosa del capitalismo, la tasa de ganancias de las grandes trasnacionales.

Ser soberanos, en el área energética supone que recuperemos íntegramente, en manos estatales, el conjunto de las reservas hidrocarburíferas, y toda la infraestructura energética del país. Desde los pozos de petróleo y gas, hasta las represas hidráulicas, la redes de alta tensión y la distribución domiciliaria de gas y electricidad, las refinerías, los óleo-gasoductos, los yacimientos minerales y las usinas desparramadas a los largo y ancho del país.

Semejante objetivo, no se logra por decreto ni es tampoco producto de una ley. Esos instrumentos legales, son la conclusión de un proceso cuyo corazón, es el compromiso de todos los argentinos, traducido en organización y lucha para lograr ese objetivo.

Bolivia recuperó su gas, producto de una movilización gigante que involucró a cientos de miles y que paralizó el país de una punta a la otra, tomando refinerías, cortando rutas, calles y cerrando los accesos a la ciudad de La Paz.

La recuperación integral de PDVSA se pudo lograr luego de que miles de trabajadores de la empresa decidieron tomarla y ponerla a producir en contra de la voluntad de muchos gerentes, pero con el apoyo de un gobierno popular y revolucionario.

Estos ejemplos nos enseñan que es la movilización y el compromiso de todos lo que permite la recuperación. Luego, esa movilización encuentra su cause en los instrumentos legales necesarios.

Para eso nos debemos preparar. Nuestro objetivo como Encuentro por la Soberanía Energética, no es realizar un foro, para emitir opiniones sobre lo que se debe hacer y lo que no. El objetivo de este foro, es aprender lo que debemos hacer, para hacerlo.

Nuestro compromiso, es avanzar en la organización popular, en todo el país, para que nuestro pueblo sea capaz de realizar la tarea histórica de recuperar nuestra soberanía energética; de completar aquella tarea inconclusa que 200 años atrás comenzaron hombres y mujeres como Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Juana Azurduy y nuestro General, José de San Martín; que continuó el General Mosconi con lo que denominó el Ayacucho del Siglo XX: el control de nuestros recursos hidrocarburíferas.

Nos toca protagonizar el Ayacucho del siglo XXI para lograr nuestra segunda, definitiva y plena independencia.

ENCUENTRO POR LA SOBERANIA ENERGÉTICA

 

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