Archivo de la etiqueta: No Convencionales

Fracking en Mendoza: Cornejo avanza con 12 pozos más

Por Radio 1.- Mientras el PJ, el FIT y Protectora solicitan la prohibición de la técnica de la fractura hidráulica, Ambiente autorizó el inicio de la Evaluación de Impacto Ambiental para la explotación de pozos no convencionales en Malargüe.

El gobierno avanza con el fracking, pese al pedido de la oposición para prohibir la técnica de fractura hidraúlica en la provincia. En este sentido, comenzó el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental para la explotación de pozos ubicados en Malargüe.

Se trata de una docena de pozos en el área La Brea que pretende explotar Grecoil, petrolera que forma parte de Phoenix Global Resources, del grupo Vila-Manzano.

A través de una Resolución Nº 355, que se publica este martes en el Boletín Oficial, la Dirección de Protección Ambiental da inicio al Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental para el proyecto en pozos no convencionales en Malargüe.

Se designó a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo para la realización de un relevamiento de campo y para un posterior dictamen técnico. Además distintos organismos (Municipalidad de Malargüe,  Departamento General de Irrigación, Dirección de Patrimonio Cultural y Museos de la provincia) deberán realizar sus dictámenes técnicos. También tomarán intervención los Pueblos Originarios, en el marco de una mesa de diálogo.

El reclamo de la oposición

La semana pasada, desde la Asamblea del Agua Pura junto a fuerzas opositoras (PJ, FIT y Protectora) pidieron que se trate en una sesión especial la prohibción de la técnica de fractura hidraúlica.

Las organizaciones solicitaron el tratamiento de un proyecto de Ley presentado hace un año, a través de la iniciativa de Gustavo Majstruck, que tomó estado parlamentario. Sin embargo, el presidente de la Cámara de Diputados Néstor Parés desestimó esta posibilidad.

Fuente: Diario El Sol

Cornejo ordenó no tratar el tema en sesión especial

Por Radio 1.- El pedido de sesión especial de un conjunto de diputados y diputadas de la oposición para debatir un proyecto de ley que apuntaba a prohibir el fracking en la provincia fue descartado por el oficialismo.

La última semana, Mario Vadillo y Pablo Cairo por Protectora; Mailé Rodríguez y Macarena Escudero por el FIT y Daniel Rued y Gustavo Majstruk por el PJ enviaron una nota al presidente de la Cámara Baja provincial, Néstor Parés. En la misma, se solicitó la convocatoria a sesión especial para este miércoles a las 9.30 con el objetivo de discutir dos expedientes, los cuales apuntaban a que la técnica de fractura hidráulica (fracking) no se utilizara en Mendoza.

«El presente pedido da cumplimiento a lo establecido en los artículos 24 y siguientes de reglamento interno de esta Honorable Cámara y funda su urgencia en el avance desmedido de esta técnica de fractura hidráulica en el territorio provincial. La presente se realiza por expreso pedido de las asambleas por el agua pura», indicaba la misiva.

El viernes, en tanto, la Presidencia de esa cámara comunicó a quienes realizaron el pedido que no se llamaría a sesionar. Según consta en el reglamento legislativo, es potestad de la persona que encabeza ese cuerpo (en este caso, Parés) decidir si se concreta o no la sesión especial.

Actualmente y desde comienzos de 2018, se impulsan varios proyectos de estimulación hidráulica en el sur mendocino, conocido popularmente como «Fracking».

Se desinfla el gas en Vaca Muerta

Los datos de marzo sobre la evolución de la extracción de gas podrían indicar que la trayectoria de crecimiento iniciada en 2018 comienza a mostrar signos de reversión. Las promesas de subsidios focalizados en Vaca Muerta y de incremento del precio del gas en dólares contenidas en el programa energético del Gobierno nacional sirvieron de estímulo para traccionar inversiones, aunque los desequilibrios macroeconómicos empujaron a que el gobierno redefina el programa.

El año pasado aproximadamente el 20% del gas consumido fue importado, una situación que se arrastra desde hace más de diez años. El aumento de la producción de gas en 2018 (5,29% en términos interanuales, la mayor variación desde el 2004), motorizada por los subsidios, redujo el déficit externo. Atendiendo esta problemática, el gobierno plantea que el desarrollo del gas no convencional en general, y el proveniente de Vaca Muerta en particular, va a permitir revertir la brecha convirtiendo a la Argentina en un exportador neto. En relación a esta expectativa, un documento difundido por la Secretaría de Gobierno de Energía en septiembre de 2018 proyectaba que la producción de gas se duplicaría en el 2023. Con ese horizonte, la misma secretaría firmó la Resolución Nº 104/2018 que aprobó un nuevo régimen para la exportación de gas.

El crecimiento de la producción de gas de 2018 se debió a la explotación no convencional, más precisamente al extraído de Vaca Muerta (shale gas), que evidenció un salto productivo de significativo tenor. Este comportamiento está explicado por los subsidios transferidos a las petroleras para estimular la inversión en la formación. Más precisamente a la empresa de Paolo Rocca, Tecpetrol, cuya decisión de explotar el área Fortín de Piedra se debe a la presencia de estos subsidios. Hoy en día la dinámica productiva del shale gas depende en gran medida del nivel de actividad en el área de Tecpetrol, como lo indica el último dato disponible: en marzo el 52% del gas de Vaca Muerta se obtuvo de ese área.

En relación al ajuste al alza del precio del gas, por iniciativa del ex-ministro de Energía y Minería Juan José Aranguren, desde octubre de 2016 y hasta junio de 2018 se aplicaron continuos incrementos en vista de alcanzar los USD 6,80 por millón de BTU en octubre de 2019. Estas subas no implicaron una mejora de la ecuación económico-financiera para las empresas petroleras, ya que el mayor precio recibido fue compensado por menores subsidios. Sin embargo, la política de precio perseguida funcionó como estímulo para las inversiones ya que llegar al precio objetivo sí hubiese significado que opere una mejora económica para estas compañías.

La insustentabilidad del programa económico de Cambiemos, puesta en evidencia con la gran devaluación de la moneda y la firma de un acuerdo Stand-By con el Fondo Monetario Internacional (FMI), afectó el programa energético. El encarecimiento del dólar provocó que se haga sumamente oneroso en términos económicos, pero también políticos -por la resistencia que generaba y genera la política tarifaria-, mantener el sendero de actualización del precio del gas, por lo cual fue dejado de lado. Desde que se revirtió la tendencia alcista, la caída acumulada del precio del gas en dólares es cercana al 30%.

El salto cambiario también provocó que se engrosen las partidas presupuestarias vinculadas con los subsidios energéticos ya que estos están definidos en dólares. Por tal motivo, y en el marco del ajuste fiscal comprometido con el FMI, a principios de año se tomaron medidas para evitar que los subsidios crezcan: la no inclusión de nuevas áreas pendientes para que formen parte de los subsidios y el recorte en el volumen subsidiado a Tecpetrol, medida que se encuentra judicializada.

La redefinición del programa energético es un elemento a considerar no solo para delinear cuál va a ser la evolución del sector de cara al futuro, sino también, para comprender la  situación actual. En marzo la novedad no radica tanto en la caída de la producción total de gas (3,84% en términos intermensuales), sino que lo que sorprendió fue que esta baja haya estado explicada por la caída del no convencional (5,43%), su mayor caída intermensual registrada desde marzo de 2011. Si bien el tight gas continuó con el descenso que arrastra desde hace meses, lo que provocó la caída del no convencional fue que el gas extraído de Vaca Muerta frenó su crecimiento e, incluso, disminuyó. En caso de ratificarse la baja en los próximos meses, el aporte de Vaca Muerta al cambio de la realidad del sector distará de las expectativas gubernamentales.

Evolución de la producción de shale gas y tight gas. En millones de m3 diarios

 

 

Editorial EJES: Vaca Muerta cuesta arriba

Los primeros meses de Gustavo Lopetegui al frente de la Secretaría de Energía de la Nación implicaron, entre otras cosas, que Vaca Muerta tuviese un papel secundario en las portadas de los diarios nacionales. Sin embargo, la cantidad de novedades vinculadas con el megaproyecto son difíciles de abordar. Lo que da cuenta, por un lado, de la relevancia que sigue teniendo para los actores institucionales y corporativos y, por otro lado, de las dificultades y controversias que impiden su acelerada y pretendida expansión.

Más allá de una personalidad menos afecta a los medios que la de su antecesor, el freno a la promoción estatal de Vaca Muerta se debe a que Lopetegui llegó para ajustar subsidios. En Fortín de Piedra, el único proyecto hidrocarburífero del que podía jactarse el macrismo como propio de su era, comenzó un duro diferendo. Esta fricción tuvo un nuevo episodio: Tecpetrol demandó al Estado por 2.500 millones de pesos por subsidios mal liquidados.

El año pasado, el área netamente gasífera Fortín de Piedra permitió que, cuando los ojos globales se posaban sobre argentina en el marco del G20, se pudiera destacar oficialmente el esfuerzo nacional para minimizar emisiones de cambio climático utilizando el discurso del gas como energía puente. El Ejecutivo nacional aseguró que el gas es menos nocivo que la explotación de crudo y eso es colaborar con el cambio climático. El discurso que enarbolaba a la Vaca Muerta gasífera como un proyecto amigable con el clima duró lo que el G20 en Argentina. Desde fines del año pasado, las inversiones corporativas apuntaron nuevamente al petróleo. Así lo hacen entre otras YPF, Shell y Vista, las compañías que en los últimos meses han realizado los anuncios más cuantiosos.

Desde otra óptica el desarrollo hidrocarburífero no convencional implica la profundización de la precariedad laboral. En mayo también en Fortín de Piedra murieron dos operarios de la compañía de servicios Pecom. Con esos decesos, fueron ocho las muertes en la cuenca neuquina en los últimos 15 meses. Un muerto cada menos de dos meses. Lo que obligó al sindicato petrolero -más afecto a cuestionar a sus afiliados que a las empresas- a realizar duras declaraciones sobre la seguridad en los yacimientos y exigió la reducción de los diagramas de trabajo y propuso aumentar la rotación con una grilla de 10 días en el campo y cinco en la casa, la eliminación de los campamentos en el medio del campo y los recorredores nocturnos de los pozos que salen solos. “Si el precio que tenemos que pagar para la explotación de hidrocarburos es la vida de un compañero, desde ya decimos que el proyecto Vaca Muerta ha fracasado”, posteo el sindicato de petroleros privados de Neuquén en su Twitter.

Por otro lado, la crisis macroeconómica nacional también ha puesto en jaque el proyecto del tren a Vaca Muerta. Cuando se anunció su licitación a mediado del año pasado se informó que  su concreción abarataría un 10% el costo de cada pozo. Pese a los esfuerzo gubernamentales tras el fracaso de la inicial propuesta de financiamiento público-privada, buscaron salvarla mediante la venta de carga anticipada, tampoco lo lograron, las reservas del sector privado fueron muy pocas.

Otra nota destacada de estas últimas semanas, la merece la resolución del juez de Garantías, Gustavo Ravizzoli en la causa de los hermanos Vela contra las autoridades de la comunidad Campo Maripe. En ese fallo el magistrado señaló tuvo en cuenta el cambio de paradigma que implica el derecho indígena y señaló que esta conflictividad no puede ser materia penal, sino a lo sumo civil y señaló que debería buscarse soluciones políticas más que judiciales. Los hermanos Vela reclaman la nulidad de la sentencia. Este es solo un ejemplo de las centenares de conflictos territoriales, no solo indígenas, que acarrea el desarrollo del megaproyecto Vaca Muerta.

Continúan la causa en torno a la denuncia contra la planta de tratamiento de residuos hidrocarburíferos Treater, ubicada en Añelo. Por un lado, Greenpeace y la Asociación de Abogados Ambientalistas de Argentina, junto a la APDH y a la Confederación Mapuche de Neuquén sostienen que hay contaminación por fuera de la piletas en las que se depositan los residuos y la empresa responde con otros estudios que aseguran que no hay afectación. “No somos un basurero”, afirma Treater en un comunicado. La fiscalía de Delitos Ambientales, a cargo de Maximiliano Breide Obeid seguirá investigando las muestras tomadas con nuevos estudios de mayor complejidad.

Finalmente, Mendoza, donde la explotación de fracking comenzó sin un estudio de impacto ambiental por lo que el tema está judicializado por varias organizaciones entre ella FARN, ahora ofrece bajar en un 50% las regalías para impulsar la inversión petrolera, estás serán en áreas determinadas y la reducción hará pasar de un 12% a un 6% lo percibido por el estado.

Desconcierto en el mundo frackers tras la bancarrota de Weatherford

La cuarta empresa mundial de servicios petroleros inició el proceso para ajustarse al Capítulo 11 de la ley de quiebras norteamericana y de esta manera reestructurar su deuda. La compañía líder en el mundo del fracking y con fuerte presencia en Vaca Muerta acumuló deudas mayores a sus capacidades de pago tras cuatro años consecutivos de balances negativos. No es la primera que tiene que acudir a este mecanismo para intentar salvarse, en el mismo sector Halcon Resources Corp. y Alta Mesa Resources Inc, Parker Drilling, Gastar Exploration y varias firmas de menor tamaño también están planteando sus dudas en torno a la posibilidad de continuar en el negocio.

Pese al aumento en los precios de crudo de los últimos meses -a valores similares a los de 2014, cuando ocurrió el boom de la explotación no convencional- que fue acompañado con un aumento en la producción de hidrocarburos, las empresas frackers no pueden superar sus crisis. En este sentido, Weatherford debe reestructurar 5.8 mil millones de dólares y, según la Agencia Bloomberg, el horizonte de 2019 pueden ser aún más duro. Tras el desplome del valor de las acciones, la Bolsa de New York la notificó de la exclusión de la lista de empresas en cotización.

El Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA por sus siglas en inglés) viene alertando duramente sobre la crisis financiera del fracking en Estados Unidos, en su último informe “Actualización del mercado energético: Más banderas rojas en el fracking” detalla los flujos de efectivo negativos y enfoca sobre todo en los resultados decepcionantes del 2018. El estrés permanente del sector lleva a que los inversores pierdan las expectativas, las promesas incumplidas del sector, a pesar de las mejores condiciones tras el aumento del precio del barril no han modificado esta tendencia. “Las compañías consiguieron financiamiento de alrededor de $ 22 mil millones de aportes de capital y deuda en 2018, menos de la mitad del total en 2016 y casi un tercio de lo que recaudaron en 2012”, asegura el informe.

La distancia que ha tomado Wall Street con el sector llevó a que a las firmas a desprenderse de activos para poder sortear las crecientes deudas. IEEFA  asegura que “hasta que las empresas de fracking puedan demostrar que pueden producir efectivo, así como hidrocarburos, sería prudente que los inversores consideren al sector de fracking como un empresa especulativa con fundamentos débiles e inciertos”. Sus argumentos también se basan en que ya “167 empresas de petróleo y gas se declararon en quiebra entre enero de 2015 a diciembre de 2018, afectando a más de $ 95 mil millones de deuda total”.

Las consecuencias que puede traer esta situación de las empresas de servicios en Argentina aún no están claras, pero los/as analistas que siguen la burbuja del fracking en Estados Unidos, comenzaron a hacer foco sobre Vaca Muerta. Las noticias de inviabilidad pueden transformar los sueños de los frackers criollos en pesadillas populares, al fin y al cabo los costos de las malas decisiones políticas siempre tocan la puerta de los/as más humildes.

Neuquén: definen actividades en rechazo de la Base Militar de EEUU

La multisectorial convocada para repudiar el intento de instalación de una Base Militar norteamericana en la ciudad de Neuquén realizó una nueva reunión y decidió una series de actividades.

Reproducimos comunicado de prensa:

Hoy 29 de mayo (cincuentenario del Cordobazo) más de 50 organizaciones representativas del pueblo de Neuquén reunidos en asamblea multisectorial reafirmamos nuestro compromiso de impedir la construcción de una base militar de EEUU en nuestra provincia.

Al igual que lo manifestamos desde los inicios de este proyecto, rechazamos este nuevo intento organizado por el Departamento de Defensa de EEUU y coordinado por el Comando Sur, (USSOUTHCOM,United States Southern Command) con el consentimiento y la aprobación del gobierno provincial y nacional, que bajo el disfraz de “Base Humanitaria” pretende hacer pie en nuestro territorio.

Ratificamos de manera terminante la defensa incondicional de nuestra soberanía territorial y de nuestros bienes comunes.

Frente a esta situación se resolvió de manera unánime:

  • Reclamar en forma urgente al Poder Ejecutivo Provincial que dé respuesta a la nota presentada por esta multisectorial en el mes de agosto del 2018.
  • Establecer contactos con los diferentes bloques de la Legislatura Provincial para solicitar pronunciamientos de rechazo sobre la instalación de la mencionada base estadounidense y pedido de informes sobre los términos del acuerdo que nunca se dieron a conocer.
  • Convocar a las Charlas abiertas que brindará en nuestra región (Neuquén, Zapala y Cipolletti) los 13 y 14 de junio la Prof. Elsa Bruzzone. especialista en geopolítica, estrategia y defensa nacional impulsadas por esta Multisectorial.
  • Se decidió dar impulso a nuestro equipo jurídico para que fundamente y concrete recursos de carácter legal que impidan dicho proyecto.
  • Como parte de las actividades de rechazo, se resolvió también llevar a cabo una caravana al lugar donde se pretende instalar la base yanky.

Seguimos trabajando desde este espacio multisectorial que desde sus inicios se construyó con un carácter horizontal, plural y democrático.

Hacemos un llamamiento al pueblo de Neuquén, de la región y de todo el país a manifestarse y multiplicar estas y otras iniciativas para impedir que se concrete el avasallamiento de nuestro pueblo y soberanía. Próxima reunión viernes 7 de junio.

Neuquén, 29 de mayo de 2019.

Además puedes ver;

Comunicado  de FARN  “Base de ayuda humanitaria en neuquén: más dudas que certezas”

Informe de Cartago TV:  “Bases Yankis en Vaca Muerta: El Comando Sur en Neuquén”

Llega el fracking a Chubut: las petroleras se lanzan a producir shale en la formación D-129

Por Marcelo García / El Extremo Sur

El sindicalista petrolero Jorge Ávila adelantó que las operadoras tienen proyectos para iniciar la producción de shale en la formación D-129 a través de la técnica del fracking en Chubut, que había sido frenada judicialmente. Vaca Muerta sigue conmocionada por las últimas dos muertes de obreros, aunque en marzo la producción de crudo no convencional aumentó 42% y la de shale gas subió apenas 13%.

Jorge “Loma” Avila, secretario general del sindicato petrolero de base de Chubut, confirmó la presencia del ministro de Trabajo y Producción de la Nación, Dante Sica, para formar parte de la Mesa petrolera Chubut que se reunirá este jueves en Comodoro Rivadavia.

Del encuentro tomarán parte las operadoras, gremios petroleros, autoridades provinciales y miembros de la Cámara de Empresas.

Revelando lo que pretenden instrumentar las petroleras en la provincia, dijo a Radiocracia que “Hay intención de las operadoras de perforar en lo que queda de este año la formación D-129 (yacimiento no convencional en Chubut) y eso para nosotros también es importante porque genera más puestos de trabajo y traer nuevos equipos perforadores que hoy en día no operan en la zona”.

El medio freno judicial

La puesta en marcha del fracking en Chubut viene con controversias en torno de la formación D-129, ya que cuando YPF intentó avanzar se topó con el freno judicial que interpuso el fallecido dirigente social Marcelino Pintihueque, quien denunció la afectación de los acuíferos y la ausencia de consulta a las comunidades originarias.

El referente mapuche había interpuesto un amparo por dos perforaciones efectuadas por YPF en Chubut y había conseguido un freno judicial en 2013 al avance de la extracción de crudo a través de la fractura hidráulica en El Trébol. En 2014 también había impedido judicialmente el fracking en el yacimiento La Greta ubicado en Río Mayo.

Deslices de YPF

La abogada ambientalista Silvia de los Santos, patrocinante de Pintihueque, relató en 2014 que “la documentación es irregular y clandestina para nosotros. Porque YPF dice que la etapa no convencional del pozo ya terminó y que ya está acreditado, y que con esa hidrofractura no se contaminó nada y estas son dos afirmaciones temerarias. Porque por un lado un pozo nace y muere no convencional, no se vuelve convencional un ratito, y por otro lado la empresa dice que acreditan que no hubo contaminación de agua pero de manera paralela no llevan los monitoreos que la misma provincia les exige realizar de manera previa y posterior al proceso”.

La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia revocó en 2015 la sentencia anterior contra el pozo no convencional El Trébol 914 que había perforado la petrolera YPF, y ahora las versiones dan cuenta de que las nuevas perforaciones se concretarían en el yacimiento El Tordillo que opera Tecpetrol, sin descartarse que también aproveche la oportunidad la compañía con mayoría accionaria estatal.

Los militantes ambientalistas de la provincia siguen oponiéndose a la aplicación de dicha técnica extractiva, cuestionando el uso del agua y las consecuencias ambientales. Remarcan que la enorme carencia de agua potable que existe en la región y el avance de la desertificación desaconsejan una actividad extractiva que insume mucho más agua que la producción convencional.

Flexibilización en Chubut y la cuenca

Las operadoras ya firmaron en 2017 una “adenda” idéntica a la de Vaca Muerta para regimentar las condiciones laborales de los petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge; acuerdo en el que intervinieron los gremialistas Jorge Avila por Chubut, Claudio Vidal por Santa Cruz y José Llugdar por el sindicato de los Jerárquicos de ambas provincias.

El avance de la flexibilización laboral al estilo Vaca Muerta se adelantó al inicio de la explotación, situación que en la Cuenca Neuquina sucedió de manera inversa.

En medio de la impactante cantidad de ocho muertes de obreros petroleros durante los últimos 15 meses se encienden las alarmas sobre el régimen laboral, las condiciones de trabajo y los niveles de productividad en Cuenca del Golfo San Jorge.

Marzo con alza dispar en el shale

El reciente informe publicado por el Instituto Argentino de Energía “General Mosconi” reveló que la producción de hidrocarburos no convencionales del país, focalizados esencialmente en Vaca Muerta, continuaron la tendencia creciente que se viene reflejando.

Durante el mes de marzo de este año la extracción de shale oil aumentó 42% y representa el 14% de todo el crudo extraído en el país, mientras que la producción de hidrocarburos convencionales decreció el 2%.

A lo largo del mismo mes de marzo, la producción de shale gas solamente subió 13%, abarcando el 37% de todo lo producido y reflejando un incremento mucho menor del que venía teniendo, afectada por la restricción en los subsidios estatales para la extracción no convencional en Vaca Muerta. La extracción de gas convencional decreció 2,1% en todo el país.

Según el citado informe, “Descontada la producción de Tecpetrol en Fortín de Piedra, la producción de gas natural acumulada en 12 meses cae 1,8% y la producción no convencional del mes de marzo se reduce 14,8% respecto a igual mes del año anterior”.

Vale recordar que Fortín de Piedra es el principal yacimiento que opera Tecpetrol, por el que mantiene una disputa por los subsidios al gas con el Gobierno nacional y que podría trasladarse en el futuro cercano a la extracción de shale en la CGSJ. Es el mismo donde se produjeron las muertes de los últimos obreros fallecidos en Vaca Muerta.

Vaca Muerta, la nueva tragedia argentina

Detrás de las extraordinarias reservas de gas y petróleo, de inversiones millonarias y del cambio de matriz energética, se multiplican las víctimas. Muchas más de las imaginadas. Un megaproyecto camino a transformarse en una pesadilla para varias generaciones.

Por Maxi Goldschmidt / Cítrica

¿Cuánto tiempo tardaremos en darnos cuenta? ¿Será muy tarde cuando eso ocurra? ¿Tanto nos gustan los espejitos de colores?

Vaca Muerta es eso: espejitos de colores.

La reserva de petróleo no convencional más grande de Argentina y la segunda de gas no convencional más grande del mundo es, o podría ser, una gran oportunidad para el país. Aunque todo hace indicar que, como casi siempre, será un negocio para pocos. Y lo que es peor: una tragedia para muchos.

LOS MUERTOS DE VACA MUERTA

Ariel Sajama tenía 41 años. Murió hace un mes a causa de una explosión en un pozo en el área Aguada del Chivato, en Neuquén, operada por la firma Medanito. Durante 2018, fueron cinco los obreros petroleros que se llevó el megaemprendimiento “que va a salvar al país”, según el presidente Mauricio Macri: Julio César Sánchez, Mauricio Segura y Miguel Ángel Chocola Fernández murieron aplastados; César Poo, por un politraumatismo de tórax producto de un golpe; Daniel Torres murió después de varios días de estar internado con quemaduras severas por un incendio.

Foto: Martín Alvarez Mullally

Además, hay varias causas abiertas que apuntan a los propios trabajadores o a sus compañeros como responsables. Los “accidentes”, cotidianos y que no trascienden por las presiones de la industria, están íntimamente relacionados con el acuerdo para aumentar la productividad que sellaron el Gobierno nacional, el neuquino, las petroleras y el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa.

“Los ritmos de producción obligan a que no se respeten las medidas de seguridad. Los accidentes son más comunes de lo que se cree”, dice un supervisor de YPF.

“Todo el tiempo hay capacitaciones pero después cuando llegamos a los pozos no cumplimos con nada. Los ritmos de producción obligan a que no se respeten las medidas de seguridad. Los accidentes son más comunes de lo que se cree”, dice un supervisor de YPF que, por supuesto, pide anonimato.

POZOS QUE NO VEN…

Nashira tiene siete años, pantalón rosa y una remera con muchas estrellas. “No podíamos dormir por el ruido, y mi hermanita lloraba porque le dolían los oídos”. La hija mayor de Estela Raninqueo y Adrián Jaramillo también quiere dar su testimonio. La familia vive en la Calle Ciega Nº 10 en el barrio Costa Este, en Allen, Río Negro. A 200 metros de una locación con varios pozos, y rodeados de torres de perforación que afectan a decenas de vecinos, algunos de los cuales prefieren no hablar: YPF ofreció firmar, a cambio de más de 20 mil pesos, un acuerdo de confidencialidad y que les impide protestar o reclamar judicialmente.

Foto: Martín Alvarez Mullally

Trabajan desde las 8 de la noche hasta las 6 de la mañana, porque a esa hora no hay controles. Es constante el zumbido de los motores, y lo más insoportable es el pi pi de los camiones cuando hacen marcha atrás”, cuenta Adrián, que es empleado rural y se angustia porque “mi hija Mailen se despierta llorando y me pide por favor que apaguemos el ruido”.

“Empezó a venir humo, olor a azufre y los obreros salían corriendo. A los pocos días aparecieron muchos pájaros muertos. Y nos dolía todo el tiempo la cabeza”

Durante dos años las obras estuvieron paradas. Fue tras la explosión de julio de 2015. “Empezó a venir humo, olor a azufre y los obreros salían corriendo. A los pocos días aparecieron muchos pájaros muertos. Y nos dolía todo el tiempo la cabeza”, cuenta Estela, con su hija menor en brazos. Se llama Jaqueline, tiene un año y cinco meses. “En diciembre convulsionó. No sabemos por qué, pero para nosotros es por las torres: nunca nos explicaron por qué fue la explosión ni qué es ese olor que sentimos y nos da dolor de cabeza y alergia”.

El de esta familia no es un caso aislado. Es uno entre tantos. Y la respuesta oficial, como durante años se escuchó respecto a los agrotóxicos, es que “no hay estudios” que demuestren que los daños a la salud están relacionados con esta industria. Pero es mentira. Ya hay estudios que demuestran los efectos del fracking.

Foto: Martín Alvarez Mullally

“Genera diferentes tipos de enfermedades y perjuicios a la salud de las personas expuestas a esa técnica, tanto los trabajadores como quienes viven cerca. Eso pasa en Argentina, donde a través de una cámara infrarroja pudimos ver muchos de los gases emitidos que no se pueden ver a simple vista pero que son altamente contaminantes. La técnica de fracking es una innovación dañina que afecta tanto a la salud pública como al cambio climático. Es urgente crear regulaciones para preservar a las personas y el ambiente frente al avance de la industria petrolera”, le dijo a Cítrica, desde Estados Unidos, Priscilla Villa, de la ONG Earthworks, que el año pasado tomó registro de las emisiones de la Estación Fernández Oro.

“Entre los problemas de salud asociados se encuentran: anomalías en el esperma, menor crecimiento fetal, enfermedad cardiovascular y patologías respiratorias”.

A pocos metros del yacimiento de mayor producción gasífera de Río Negro, viven decenas de familias. Además de estar expuestas a la contaminación y el olor constantes, tienen otro problema: el precio de la garrafa.

“Metano, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno entre otros compuestos orgánicos volátiles (VOC, por sus siglas en inglés). Son disruptores endocrinos, es decir que tienen la capacidad de interferir con las hormonas a bajos niveles de exposición. Entre los problemas de salud asociados se encuentran: anomalías en el esperma, menor crecimiento fetal, enfermedad cardiovascular y patologías respiratorias. Estas demostraciones vuelven a poner en alerta la situación de salud no solo de la gente que vive en el sector sino también de los trabajadores que se ven expuestos a estas emanaciones”, explica Martín Álvarez Mullally, en una nota publicada por Observatorio Petrolero Sur donde se puede ver el video de las emisiones de gases tomadas por la cámara infrarroja. 

Foto: Martín Alvarez Mullally

Tampoco fue muy difundida la historia de Rubén Ibáñez, a quien a menos de cien metros de su casa le instalaron un pozo de extracción de gas que explotó el 19 de marzo de 2014.

“Llamas de más de treinta metros, un olor terrible y al poco tiempo graves problemas respiratorios”, dice Rubén, que tiene una mancha en un pulmón y que para pedir el resultado de los estudios que le hicieron en el hospital de Allen tuvo que recurrir a la Justicia. Una fiscal ordenó el allanamiento al hospital y sólo encontró la tapa de su historia clínica: había sido robada o destruida.

Dina Migani es, además de Secretaria de Medio Ambiente de Río Negro, dueña con su familia de una empresa de productos químicos que trabaja con las petroleras.

Algunos médicos de Neuquén y Río Negro no se animan a hablar públicamente respecto a los efectos que puede producir vivir cerca de un pozo. Incluso, algunos que sí lo hicieron, luego recibieron presiones.

¿Cuáles son las políticas públicas de los estados nacional y provinciales para obtener más información, para prevenir, contener, para tratar a la cantidad de personas que sufren vómitos, dolores de cabeza y estómago, problemas respiratorios, pancreatitis, y porcentajes alarmantes de casos de leucemia y otras enfermedades?

FUNCIONARIOS, FUNCIONALES

El caso de Dina Migani es paradigmático: la “sociedad” entre funcionarios y empresarios en este caso es demasiado explícita: Migani es, además de Secretaria de Medio Ambiente de Río Negro, dueña con su familia de una empresa de productos químicos que trabaja con las petroleras.

Foto: Nube roja

“Ustedes no son periodistas. Son unos chantas. Quiero saber sus nombres y apellidos”, nos amenazó cuando la entrevistamos, luego de preguntarle por Quinpe, su empresa familiar con sede en Fernández Oro, justamente una ciudad que se opone al fracking. Migani, encargada de controlar los estudios de impacto ambiental previos al inicio de las perforaciones, como así también de fiscalizar que durante el funcionamiento de cada pozo se cumplan todas las normas, no pudo contestar cuántos pozos hay en la provincia.

Y consultada por los riesgos ambientales que puede ocasionar la industria hidrocarburífera, su respuesta automática fue: “Es mucho más contaminante la gente que no separa la basura”.

“A partir de que se descubrió Vaca Muerta, salieron funcionarios por radios a decir que nosotros no éramos originarios, que habíamos llegado hace poco”.

Además de haber sido denunciada por incompatibilidad de funciones, Migani fue cuestionada por diferentes organizaciones, como Greenpeace, FARN y Observatorio Petrolero Sur, debido a que la planta de tratamiento de residuos peligrosos de Catriel fue habilitada sin el consentimiento de la población y sin cumplir el debido proceso de Audiencia Pública.

En Neuquén, el actual secretario de Desarrollo Territorial y Ambiente, Jorge Lara, no se queda atrás. Hace unos días fue testigo en un juicio “por usurpación” contra la comunidad Mapuche Campo Maripe.

Foto: Martín Alvarez Mullally

Lara, que en 2013 acusó a la comunidad de “no ser mapuche”, mandó a hacer un relevamiento histórico-antropológico para “terminar con el conflicto” pero al ver los resultados del mismo se negó a aceptarlos y difundirlos. E incluso dijo que no contaba con los mapas que demostraban la ocupación ancestral. Eso sí: los mapas luego llegaron a manos de las petroleras que operan en la zona.

MENTIRAS QUE TIEMBLAN

“Nos decían en la escuela ‘indios’; el intendente de Añelo, Darío Díaz, iba con mi hijo y nos conoce de siempre. (El ex gobernador de Neuquén) Sapag le entregó una placa a mi tía como primera pobladora de Añelo. La primera libreta de casamiento es de mi padre, y la segunda de mi abuelo. Y hasta apareció un mapa del Ejército de los años veinte que dice que el único poblador del lote en cuestión era mi abuelo. Pero de pronto, a partir de que se descubrió Vaca Muerta, salieron funcionarios por radios a decir que nosotros no éramos originarios, que habíamos llegado hace poco”. Albino Campo es ex lonco de una comunidad que se transformó en un dolor de cabeza para el Gobierno nacional, provincial y las petroleras: en septiembre del año pasado un fallo le ordenó a Patricia Bullrich abstenerse de intervenir allí, donde en junio de 2017, por orden del Ministerio de Seguridad, la Gendarmería ingresó de manera violenta, ocupó el territorio y mantuvo cercado durantes horas a varios integrantes de la comunidad.

“En dos años hicieron un desastre; había petróleo tirado por todos lados y piletas a cielo abierto con petróleo sin ningún tratamiento”.

Y hace apenas unas horas la justicia neuquina también les dio la razón, al absolver a seis integrantes de la comunidad acusados de “usurpar” sus propias tierras.

Campo Maripe, que sufre una persecución represiva y judicial por parte de gobiernos y petroleras desde hace años, reclama al menos 11 mil hectáreas que le corresponden y que vienen siendo perforadas sistemáticamente por diferentes empresas: YPF, Chevron, Pluspetrol, Tecpetrol, Shell y Apache. “En dos años hicieron un desastre; había petróleo tirado por todos lados y piletas a cielo abierto con petróleo sin ningún tratamiento”, dice Albino Campo, que señala hacia el sur: “Ese pozo de allá se descontroló y está todo el suelo quemado. Morían pájaros y animales, que ahora ya ni se ven por acá. Nos hicieron pozos por todos lados. Más de cuatrocientos. No podemos frenarlos porque dicen que el suelo es de la provincia. Y tampoco es que estamos en contra del progreso. Solo pedimos que no nos contaminen”.

Foto: Martín Alvarez Mullally

Una de las promesas corporativas y gubernamentales más escuchada en Neuquén, en tiempos en que el fracking aún no se había instalado, era que el riesgo de sismos era:

ce-ro.

El 7 de marzo pasado, Sauzal Bonito sufrió el sismo de mayor intensidad de su historia: 4,8 en la escala Richter. La tierra, en ese paraje, se mueve cada vez más seguido. Muy cerca se encuentra “Fortín de Piedra”, la explotación de gas no convencional de Tecpetrol, la empresa de Paolo Rocca que durante 2018 tuvo un crecimiento tan rápido y desproporcionado que sorprendió incluso a la industria.

“Hace tres años Tecpetrol está perforando muy cerca del río Neuquén. A los pocos meses, comenzaron las explosiones”.

Los techos bailan, todas las casas están rajadas, se desprenden rocas de las montañas. Son como explosiones abajo de la tierra, como una bomba que dura unos segundos. Miren si un día se cae la casa y me mata a un nieto”, se queja, angustiado, Celestino. Nació hace 71 años en esta zona pero nunca vivió algo similar.

Para la comunidad mapuche Wirkaleo no hay dudas. “Hace tres años Tecpetrol está perforando muy cerca del río Neuquén. A los pocos meses, comenzaron las explosiones. Desde la empresa nos dicen que ellos no tienen nada que ver y que es por una falla de la tierra. ¿Justo ahora que empezó todo esto?”.

Mientras funcionarios de Defensa Civil y del INPRES (Instituto Nacional de Prevención Sísmica) se limitaron a decir que “los temblores son algo esperable en la zona” y que tomarían medidas de prevención, no hay ningún plan de contingencia. Ni tampoco ambulancias ni un hospital cerca. El único bombero de la zona suplica que le den asesoramiento por si “pasa algo más grave”.

A fines de enero en las cercanías a Sauzal Bonito, según informó un centro de sismología chileno, se detectaron 38 sismos en un lapso de 36 horas. Y desde diciembre a fines de marzo, el número asciende a 82.

¿Estamos hablando de un negocio millonario porque no contempla la cantidad de vidas, tierra, agua, aire y biodiversidad que estamos perdiendo para siempre?

“No nos daban las manos para sacar a los chicos. Gritaban, lloraban, todos teníamos mucho miedo. Dormimos en carpas por miedo a los derrumbes”, cuenta Jobita, una de las abuelas que muestra la rajadura de su casa y dice: “Piensan que somos ignorantes, y que les vamos a creer que las perforaciones en la tierra no tienen nada que ver”.

LA TEORÍA (Y PRÁCTICA) DEL DERRAME…

…y de las explosiones, los sismos, los “accidentes” laborales, los basurales, los desechos tóxicos y altamente contaminantes, las enfermedades, las muertes y las grandes tragedias ambientales a la vuelta de la esquina.

Si Vaca Muerta es un negocio tan fantástico -algo que se pone cada vez más en duda entre diferentes economistas y voces autorizadas dentro de la industria- ¿no se podría invertir un poco en prevención, en cuidado, en remediación, en protección? ¿O justamente estamos hablando de un negocio millonario porque no contempla la cantidad de vidas, tierra, agua, aire y biodiversidad que estamos perdiendo para siempre? Y en ese caso, ¿se puede seguir hablando de Vaca Muerta como la gran oportunidad argentina?

Historias de un pueblo multiplebeyo y siempre convulsionado

“Chacra 51”, la última novela de Maristella Svampa, toca temas que a los valletanos no nos gusta mucho mirar de frente: ¿qué nos dejarán años de fracking, somos insensibles a la debacle de la producción frutihortícola como sistema de vida, que vemos cuando vemos nuestros pueblos originarios? La tensión que propone Svampa en su novela es sumamente necesaria.

Por Fernando Barraza / Va con Firma

Desde hace al menos una década y media, a Maristella Svampa la derecha y la centro-derecha empresarial tratan de desconocerla o silenciarla. Es que su trabajo, su militancia y sus intereses (los de ella) chocan frontalmente con las ansias empresariales de efectivizar y perpetuar el negocio de la extracción de hidrocarburos de nuestro sub-suelo a cualquier precio.

Maristella -mismo desde antes de que todo esto del fracking comience a agujerear todo por aquí- viene advirtiendo en artículos, notas e investigaciones académicas que este asunto puede terminar muy mal. Lo suyo no es un oráculo. Puntillosa y responsable al extremo, Svampa hasta aquí ha argumentado los efectos nocivos de la hidrofractura y la megaminería utilizando el pensamiento científico como principal herramienta valedera. En la argumentación por la estadística, por la economía, por el ambientalismo, por la sociología y por la politología, Maristella ha analizado y deconstruido dos “cosas” fundamentales que el poder fáctico ejerce en esta carrera pro-extractivismo: por un lado desarmó el discurso que estos poderes han bajado a la sociedad en torno al extractivismo salvaje y por el otro ha expuesto con datos las acciones directas que –siempre en un sentido voraz- los mismos poderes han llevado a cabo desde principios de este siglo hasta ahora en los suelos y los ecosistemas de la Argentina. Obviamente muchos de sus estudios críticos, sus artículos, sus ponencias y sus militancias efectivas tienen que ver puntualmente con nuestra región, que también es SU región, pues es oriunda de Allen, de origen ella es una “chacarera” hecha y derecha. Así, en más de una ocasión Maristella ha levantado la voz con argumentos notables contra lo que ella – y no exenta de cierto fino sarcasmo- considera como “el nuevo Eldorado”: la taaaaaan mentada y cercana Vaca Muerta.

Lo que ella dice y argumenta es fuerte y perdurable, por eso desde hace una década y media la derecha y la centro-derecha tratan de que la militancia de Svampa se desoiga o no suene alto. En este sentido, el de soslayar sus ideas, hay que admitir con cierta amargura que desde hace un lustro el progresismo argentino también se las ha agarrado bastante injustamente con el trabajo de Maristella. Entusiasmadas por la re-estatización de parte del activo de YPF, muchas personas progresistas se enojaron –y mucho a veces- con las investigaciones y las advertencias que la socióloga allense hizo sobre las condiciones empresariales usureras, muy poco transparentes, que las empresas multinacionales celebraron cada vez que actuaron en la zona y sobre todo minimizaron las fuertes denuncias sobre el desastre ambiental que están ocasionando estas empresas con las actividades extractivas extremas, esas que solemos englobar popularmente con el término “fracking”, pero que tienen variantes como la extracción de gas de esquisto, de pizarra, de lutitas, el tight, el de metano de mantos de carbón, el shale, el coalbed, la manipulación y la extracción de crudos pesados y bituminosos, o la extracción del petróleo offshore de ultramar. Desde la montaña hasta  la costa sorprendería muchísimo a lxs lectorxs la cantidad de maneras que el mercado ha encontrado para extraer petróleo o gas a cualquier costo en toda nuestra Patagonia. Pero usemos una frase de acervo popular total: “la única verdad es la realidad”, decía el general, y con ese prisma veamos entonces como tres años de neoliberalismo feroz han servido para que muchas voces progresistas revisen si su encono con el trabajo y las advertencias de Svampa estaba o no justificado. Es que se puede compartir con ella –o no- su punto de vista que denuncia un grave error en la concentración de poder personalista que los populismos progresistas latinoamericanos tuvieron en los últimos años, antes de caer en las urnas o por lawfare (salvo Evo) uno por uno; pero no se puede soslayar que su lectura sobre temas éticos relacionados al “ser” del progresismo es sumamente interesante.

En una entrevista que le dio a la agencia estatal Télam a mediados de 2016, Svampa declaraba:

“Las promesas del progresismo tienen que ver no solo con el horizonte de cambio social, sino con la cuestión ética. El capital ético es algo que perdió el progresismo y en este sentido, lo está pagando de modo muy dramático”.

Duele un poco ¿no? Pero es un pensamiento muy lúcido y “la realidad” (otra vez) se impuso y tres años de cercenamiento de derechos civiles, humanos y constitucionales, un avasallamiento total de las economías por fuera del imperio financiero y un feroz cataclismo anti ambiental se abrieron paso como políticas de estado y –como solemos decir en la Patagonia- “quedó el culerío”.

El vendaval que ha desatado el neoliberalismo incluye avances feroces en megaminería y extractivismo salvaje. En nuestra región se vieron y se sintieron esos estragos y todos estos acontecimientos vienen a darle bastante de la razón a Maristella. En casi todo lo que analizó desde la sociología política y el ambientalismo la pegó. Mientras tanto al progresismo, admitámoslo aunque incomode, se nos escapó un poco –¡bastante!- la tortuga.

Justo en este momento de tensión, con el todavía reciente derrame de petróleo en  Vaca Muerta de 85 mil metros cuadrados, el más grande la historia de nuestro país y uno de los más grandes del mundo (con una pluma de 775 mil metros cuadrados), con la deforestación de cientos y cientos de hectáreas de chacras para la instalación de plantas de extracción hidrocarburíferas por fracking y con varios organismos científicos internacionales monitoreando y analizando los movimientos sísmicos que empezaron a darse en la región tras -¡caramba!- la llegada del fracking; el progresismo debe dejar de darle la espalda a la temática para reconsiderar la seriedad del daño social y ambiental que el extractivismo ciego le causa a nuestro hábitat. Y justo en este momento de reconsideración, Svampa edita esta novela en la que se decide a contar desde la autoreferencialidad un camino de militancia social y ambiental que, se sabe, no ha terminado ni mucho menos.

“Chacra 51” es –entre otras muchas cosas-  la historia de una familia que asiste impávida a la desgraciada y decadente suerte que corre el lote de tierra que históricamente perteneció al papá y al tío de Maristella, allá en Allen. Una pequeña chacra valletana hecha y derecha. Un buen día, el primo de Maristella, sin avisarle nada a nadie, se toma la libertad de arrendarle parte de la chacra a la empresa Apache para que instale allí el primer pozo petrolero “frackinero” de la historia del pueblo. El impacto social, cultural y ambiental que la decisión unilateral de ese primo bardero e individualista genera, primero en la familia, más tarde en la sociedad, es un buen punto de partida para que Maristella vuelva a desplegar sus sólidos argumentos macro sociales sobre todos estos temas que en el inconsciente colectivo valletano nos resultan verdaderas espinas:

¿Hay posibilidades de reconvertir la economía de la producción frutihortícola si llegan las empresas petroleras y te ofrecen diez veces más que lo que podés sacar con la cosecha con solo alquilarte una parcela? Amplíese la pregunta por cien.

En un escenario como éste ¿son nuestros pueblos originarios un “escollo a superar” (como lo plantea el mercado) o un segmento de la sociedad a acompañar frente al avasallamiento?

¿Qué clase de sociedad somos si no estamos dispuestos a cuidar ni a nuestra gente ni a nuestro entorno?

Las preguntas que saltan desde el libro son más, y muchas -por no decir TODAS- son sumamente incómodas. En “Chacra 51” las reflexiones internas de peso -las sociales y las existenciales- las que vos tenés que hacerte sin que ella participe ni te ayude, se van encolumnando casi sin que te des cuenta.

Como escritora Svampa siempre ha tenido un estilo fluido y llevadero. Leyendo “Chacra 51” sabemos de su propia pluma que eso viene de su gigantesco amor por la literatura universal. En este sentido –el de la fluidez- el libro se convierte en una trampa mortal, pues lo leemos como si se tratara de una novela pasatista, llevadera; pero la cantidad de planteos internos profundos que quedan al terminar el libro es ENORME. Un verdadero peso para la conciencia ética del que encara la lectura, en el mejor de los sentidos, claro está.

Puede entonces que este libro abra muchas de las puertas de conciencia que Maristella ha intentado abrir en su camino militante. A veces lo intentó con aliados que vinieron desde la política, o desde el arte (su acercamiento a Pino Solanas y su equipo quizás resuma estos dos “mundos”), pero esta vez su novela, solita y bien erguida, puede llegar a ser la clave para entrar en nuestra consciencia un poco adormecida con respecto a estos temas serios y complejos, convirtiéndose en su mejor acto de militancia ambiental. Ojalá, pues la importancia social de un libro siempre es un acto de justicia poética.

El próximo jueves, este 9 de mayo, Svampa presentará el libro en el Salón Azul de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional del Comahue, a las 18.30, junto a Orietta Favaro (Ipehcs-Conicet-UNC) y Belén Alvaro (UNC). El sábado que viene, el 11, hará lo mismo desde las 17 en el Museo Estación Cultural de Fernández Oro, a escasos kilómetros (¡casi metros!) de la ya famosa Chacra 51.

Para en el final de la nota me tomaré la libertad de expresarme en primera persona e intentar hablarle casi exclusivamente al público de lectrxs norpatagónicos, lxs de nuestra zona, dejando un poco afuera –con respeto, por supuesto, no se enojen eh- a las personas de otras partes del planeta que bien pudieran leer este artículo:

A nosotrxs nos digo… Por favor, leamos este libro, ¿sí? Porque necesitamos reflexiones activas, serias y profundas sobre el extractivismo feroz, ésta realidad económico-empresarial que ha llegado a nuestras vidas para quedarse por las próximas décadas. Maristella nos nombra en un momento de la novela y nos denomina como una sociedad “multiplebeya y siempre convulsionada”. Honremos pues ese punto de vista que Svampa nos tira por la cabeza y seamos críticos y persistentes; porque el “futuro” extractivista llegó hace rato a nuestra región y debemos hacer algo al respecto. Eldorado está aquí con la fuerza del poder del dinero, impuesto ya, gravitante; por ende el trabajo para que no nos hundamos como sociedad en el más grande mamarracho de crisis de choque social y ambiental es una responsabilidad latente que nosotrxs, plebeyxs y convulsionadxs, debemos asumir.

Decime si exagero…

Vaca Muerta en el cuarto oscuro: la estrategia gubernamental ante la incertidumbre

El 2019 es un año electoral y Vaca Muerta está en el centro de la escena política. Neuquén y Río Negro son los distritos donde la actividad petrolera no convencional más se ha desarrollado. Ambos anticiparon sus elecciones a la agenda electoral nacional para evitar la polarización entre el macrismo y el Frente del Partido Justicialista. Los partidos provinciales de la norpatagonia decidieron blindarse con una equidistancia que les permite un buen vínculo con el poder central, más allá de quién esté en la Casa Rosada. Una  antigua y eficaz estrategia del poder neuquino que es imitada ahora en la provincia vecina. Una posición que el sector petrolero saludó.

El capítulo de Neuquén tuvo como protagonista al Movimiento Popular Neuquino liderado por Omar Gutiérrez, la fuerza provincial lleva más de 60 años en el poder. Con los recursos hidrocarburíferos en sus manos, la conducción emepenista se convirtió en una especie de lugarteniente de Vaca Muerta. Con alrededor de 40  áreas concesionadas principalmente a grandes corporaciones del sector, Neuquén capitanea la era del fracking.

Del lado de la oposición se presentó un frente de raigambre peronista y kirchnerista y. por otro lado, el oficialismo nacional de Cambiemos. Ambas fuerzas muy implicadas con Vaca Muerta: una la impulsó y la otra le dió continuidad, ambas con una fuerte política de subsidios como incentivos a la producción. Ramón Rioseco el candidato kirchnerista se mostró como un buen gestor en la materia, mostrando el manejo del Yacimiento El Mangrullo que co-gestionado por los municipios de Cutral Co y Plaza Huincul. Allí recientemente comenzaron la explotación no convencional de la mano de Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, un íntimo del macrismo. Por su parte, Horacio Quiroga, de Cambiemos, subrayó su  alineamiento con la política nacional, pero se diferenció en torno al manejo de la renta extraordinaria que le deja a las arcas provinciales.

El lobby petrolero apoyó al candidato del partido provincial, quién generaba mayor confianza y ofrecía previsibilidad política.

Río Negro es la segunda provincia en extracción de hidrocarburos no convencionales del país. Junto Somos Río Negro, el partido provincial, intentó candidatear al actual gobernador Alberto Weretilneck, pero la Corte Suprema de la Nación resolvió en forma contraria. En su lugar fue la ministra de Turismo, Arabela Carreras. El mandatario sorteó con poco la conflictividad social que surgió con la llegada del fracking a Allen, centro productivo de frutas de pepita. Tras un lustro de explotación y con más de ciento sesenta pozos, Weretilneck sigue afirmando que no hay fracking en Río Negro.

El Frente para la Victoria llevó como candidato al actual intendente de Gral. Roca, Martín Soria, quien en un frente muy amplio intentó llegar al Ejecutivo provincial. Durante la campaña, y tras la pregunta de un vecino de la ciudad de Allen, expresó “¿El fracking? Afuera de la zona productiva, se acabó la joda”. Las alarmas del sector petrolero se encendieron y fue el titular del Sindicato de Petroleros Privados de La Pampa, Neuquén y Río Negro, y también senador neuquino, Guillermo Pereyra el encargado de cuestionar la propuesta enunciada. Nuevamente el empresariado del sector supo a quién apoyar.

Cambiemos logró sumar un magro cinco por ciento. Su candidata fue Lorena Matzen dirigente de la Unión Cívica Radical.

La asociación entre del poder petrolero y el poder político de las provincias comparten agenda e intereses: la renta extraordinaria que genera la explotación. Cambiemos festejó la derrota de las alternativas peronistas, pero no pudo imponer ningún candidato propio. Por último, el cuestionamiento directo al fracking y al consenso extractivista solo estuvo en las fuerzas de izquierda, quienes en Neuquén lograron mantener dos bancas legislativas.

Senderito que el tiempo ha borrado

Corría el año 2016 cuando Juan José Aranguren, al frente de la política energética del gobierno de Cambiemos, soñó con terminar con los subsidios a la producción gasífera trasladando la totalidad del costo de producción y la ganancia empresarial a los hogares argentinos. Se aprobó entonces la Resolución MINEM 212 – E/2016 de fecha 6 de octubre de 2016, que estableció un “sendero” ascendente del precio del gas en boca de pozo (la porción de la factura de gas que va desde los usuarios hacia las petroleras). Los usuarios pagaban por entonces menos de dos dólares el millón de BTU (unidad de medida internacional y que equivale a 27,8 metros cúbicos de gas) y se determinó que tres años después, en octubre de 2019, debían pasar a pagar U$S 6,80.

A los saltos fuimos avanzando por este sendero y los hogares, comercios, clubes y teatros argentinos vieron multiplicarse rápidamente el monto de su factura de gas. Al camino trazado por el gobierno se le sumaron los aumentos en los otros componentes de la tarifa (además del gas en boca de pozo, también subió el costo de transporte y de distribución) y, como el precio se fijó en moneda estadounidense, el encarecimiento del dólar.

Hasta mediados de 2018 el gobierno logró avanzar en esta dirección y sortear las resistencias populares que enfrentaron la política energética. Pero un conjunto de elementos que venían operando desde hacía tiempo fueron mellando la estrategia oficial: inflación, volatilidad cambiaria, caída de la actividad económica y descontento social. Estos cuatro factores determinaron los límites económicos y políticos de la política tarifaria impuesta en 2016.

Cambio de conducción del área energética y degradación institucional mediante, la estrategia debió reformularse. La nueva gestión abandonó el sendero de precios y emprendió en forma errática la gestión energética de una economía mucho más frágil que la de dos años atrás.

En la segunda mitad de 2018, la Secretaría de Energía comenzó a publicar la información de los precios medios pagados a las petroleras por el gas en boca de pozo. La serie comienza con el dato de enero de 2018 y el último dato disponible corresponde al mes de enero de 2019. Allí se verifica el abandono del sendero de precios original a partir de julio de 2018.

El plan original con el tiempo encontró sus propios límites económicos (no hay actores económicos con capacidad de pago para seguir el ajuste) y políticos (a tres años de gestión es evidente el incumplimiento de las promesas de campaña). Si bien es un camino que el tiempo ha borrado, nuestro paso por el mismo dejó como saldo un aumento inédito en el costo de vida de los y las argentinas.

Sendero original y precios del gas en boca de pozo efectivamente pagado por las distribuidoras. En U$S/MMBTU.