La falta de naftas desató una guerra de petroleras

YPF acusó a sus competidores de reducir el suministro; Shell, Esso y Petrobras negaron la imputación

Por Oliver Galak.- En las estaciones de servicio, largas colas, faltantes, cupos máximos y un creciente malestar de los automovilistas. En las empresas de producción y refinación de petróleo, acusaciones cruzadas, números que se contradicen y una guerra de comunicados tratando de deslindar responsabilidades por los problemas en la provisión de naftas.

El escenario que se vivió ayer se sumó a otras noticias inquietantes que viene dando el sector en los últimos días, como los aumentos de hasta el 14% en los precios de algunos combustibles, la amenaza de paro por parte de los estacioneros o la decisión de YPF de importar nafta por primera vez en varias décadas.

Fue justamente la confirmación de esta última noticia, revelada ayer por LA NACION, la que dio inicio a una serie de acusaciones entre las principales petroleras que operan en la Argentina.

“Todo el mundo vuelca menos combustible al mercado menos YPF”, acusó Sergio Resumil, director de Comunicación de la petrolera controlada por la española Repsol y gerenciada por el grupo local Eskenazi. El ejecutivo formuló esas declaraciones en Radio Mitre, al confirmar que la compañía importará 50 millones de litros de nafta súper para abastecer el mercado interno.

La petrolera, que controla el 57% del mercado de naftas, tuvo en las últimas semanas algunos quiebres de stock en sus estaciones de servicio. En particular, se vio afectado el suministro de nafta súper, que YPF vende a un precio casi 30 centavos menor por litro que Shell y Petrobras. Como, según argumentan sus voceros, las refinerías de YPF están operando al 100% de su capacidad instalada, la solución que hallaron fue abastecerse en el exterior.

La explicación que dio Resumil para justificar tanto los faltantes como la importación fue, por un lado, el aumento generalizado de la demanda de naftas (6,5% en enero contra el mismo mes del año anterior). “La otra razón es que Shell, Esso y Petrobras bajaron la producción, el procesamiento de crudo y la distribución de combustible”, denunció. “En enero y febrero hubo 200.000 metros cúbicos menos por parte de la competencia.”

Semejante acusación revolvió el avispero y obligó a sus competidoras a refutar públicamente esas afirmaciones. El director de Asuntos Públicos de Esso, Tomás Hess, destacó que esa firma vendió un 9% más de naftas en enero, un 13% más en febrero y un 20% más en lo que va de marzo. “No hay razones para que haya desabastecimiento”, dijo en declaraciones a Radio El Mundo, y añadió que la refinería de Esso está operando a su “máxima capacidad”.

También Petrobras emitió un comunicado en el que afirma que sus refinerías “están operando con normalidad y procesando la totalidad de su producción de crudo”. Negó que tenga desabastecimiento en sus estaciones, pero evitó dar cifras que comparen sus ventas con las del año pasado.

Por su parte, Shell informó que durante el primer bimestre registró un incremento interanual en sus ventas del 8,3% en naftas y del 16,6% en gasoil. “Nuestra refinería operó y continúa haciéndolo a la máxima carga que le permite la oferta de petróleo crudo local disponible”, dijo la compañía angloholandesa en un comunicado.

Números encontrados

¿Cuál es la verdad sobre los números que todas dan como favorables a sí mismas? La Secretaría de Energía sólo ha publicado hasta ahora los datos de enero. En el mercado de naftas, Esso registró una suba interanual del 11,8% (por encima de lo que informó su propio vocero), seguida por YPF, con 9,9%, y Shell, con 1,8% (lo que significaría que tuvo un muy buen febrero, que le permitió completar un bimestre al 8,3%). En tanto, Petrobras vendió 6,6% menos naftas que en enero de 2009. En gasoil, Esso volvió a liderar el aumento de ventas en un 17,2%, seguida por Shell (15,4%) e YPF (0,2%). Petrobras cayó 24,9 por ciento.

Respecto del procesamiento de petróleo en enero, la Secretaría de Energía informó que Esso operó un volumen un 15,8% más alto que un año atrás, seguida por YPF (3,2%), Petrobras (2,6%) y Shell (1,4%).

En medio de estas discusiones, algunas voces sugirieron que los problemas de abastecimiento en naftas obedecían a una supuesta falta de oferta de crudo, lo que obligó a Pan American Energy (PAE), segunda productora de petróleo en el país, a emitir su propio comunicado en el que ratifica que “la Argentina mantiene plenamente su autoabastecimiento petrolero” y que las productoras sólo exportan crudo luego de abastecer la demanda de las 19 refinerías que hay en el país.

La situación en la calle se tradujo en largas colas en las estaciones que ayer tenían suministro de combustibles, que no eran todas. “Estamos cada vez peor. No cumplen ni el cupo prometido”, se quejó el encargado de una estación YPF de Colegiales. Hasta anoche, no había recibido ni una gota de súper y desde hacía tres días que no tenía premium. “Apenas llega el camión, se arma la cola de autos”, explicó.

Para no quedarse sin producto, otras estaciones decidieron implementar un sistema de cupos máximos de 30 o 50 pesos de carga por cliente, con el objetivo de estirar lo más posible sus existencias.

Más crítica es la situación de las estaciones “blancas” (independientes), que vieron reducida su provisión en casi un 60% por las dificultades de la distribuidora Dapsa para conseguir combustibles. Por este motivo, la Federación de Estacioneros (Fecra) anunció ayer que va a “desarrollar en los próximos días diversas medidas de protesta, que van desde una movilización hasta un cese de actividades”.
6,5%

Aumento de la demanda de naftas

* La variación es la correspondiente a enero, según la Secretaría de Energía. Las petroleras discuten sobre cuáles contribuyeron a satisfacer esa mayor demanda y cuál perdió participación de mercado.

$ 3,247

La súper más barata

* La petrolera YPF ofrece el litro de nafta súper a ese valor en las estaciones de la Capital. Es 25 centavos más barata que su competencia, lo que le permitió ganar mercado.

La Nación

Discrepan por importación de naftas

La petrolera YPF admitió los trascendidos sobre compras al exterior, pero lo atribuyó al pico estacional de demanda y a la menor oferta de la competencia. Esso rechazó haber bajado ventas.

Para YPF la importación de 50 millones de litros de nafta es “excepcional”. Esso asegura que cada vez vende más.

Neuquén > El director de Comunicaciones de YPF, Sergio Resumil, confirmó la importación “excepcional” de naftas para responder al incremento de la demanda. También culpó a las empresas competidoras por haber reducido el nivel de producción destinado al mercado local. Por su parte, el director de Asuntos Públicos de Esso, Tomás Hess, rechazó que su empresa haya reducido la oferta, y agregó que el abastecimiento de combustibles al mercado interno aumentó.

En declaraciones a una radio porteña, el vocero de YPF agregó también que ninguna de las cuatro refinadoras locales exporta naftas en este momento y que el desabastecimiento parcial de combustibles registrado se debió a la menor oferta de las competidoras y al vuelco masivo de la demanda hacia los combustibles de la marca YPF debido, según Resumil, a “la diferencia de precio y calidad”. De esta manera, la firma de capitales españoles, con participación minoritaria de un grupo argentino, siguió acusando a la demanda y a la competencia. El  vocero agregó que “las tres refinerías de la compañía están operando al cien por ciento de su capacidad de producción y abasteciendo nuestra red con un volumen de nafta superior, inclusive, al del año pasado”. A su juicio, “el incremento de la demanda es un tema del mercado, en el que YPF es sólo un actor, y que trata de dar respuesta”. En tanto que “Shell, Esso y Petrobras bajaron la producción, el procesamiento de crudo y la distribución de combustible”, por lo que en “enero y febrero hubo 200 mil metros cúbicos menos por parte de la competencia”, insistió el vocero.

Mirando otro canal

Por su parte Hess, también en declaraciones radiales, ofreció una versión distinta, precisó que en enero Esso “colocó 9 por ciento mas de naftas; en febrero, 13; y en marzo, 20 por ciento más”. En el caso del gasoil “las entregas aumentaron 2 por ciento en el primer mes del año; 7 en el segundo; y 4 por ciento en el tercero”. Así concluyó que “no hay razones para que haya desabastecimiento”. Consultado sobre las declaraciones del director de Comunicación de YPF, Hess consideró que “la respuesta es hablar con los números propios de Esso”. Aseguró que su empresa vendió en los primeros tres meses de 2010 “muchísimo más que el año pasado”, y remarcó que “son cifras de la Secretaría de Energía”. Explicó que en el inicio del año “hubo una suba de demanda”, y aseguró que “la única refinería (de su empresa) está a máxima capacidad”. También reconoció que “hubo que importar algo de Uruguay, de naftas premium para seguir abasteciendo”, aunque precisó que “no fue una compra significativa, se hizo a mediados de enero, cuando la refinería realiza una parada técnica”. No obstante, puso de relieve que “la empresa produjo más que el año anterior, a pesar de la parada”. Mirando al futuro el vocero de la empresa estadounidense previó que “la demanda se va a aplacar a medida que pasen los días”, porque “no hay un problema específico de las refinerías”.
Con el 56 por ciento del total YPF lidera por lejos el ranking de ventas de naftas y gasoil en el mercado argentino, seguida por Shell (14), Esso (12) y Petrobras (11 por ciento).

Opinión: Involución importadora

Por CLAUDIO SCALETTA.- La economía local comienza a padecer los efectos largamente anunciados de la política energética de los ’90, que alcanzó su cenit con la privatización de la antigua petrolera estatal YPF. Aunque la importación de 50 millones de litros de nafta intente ser mostrada como una circunstancia coyuntural atribuible a un pico estacional de demanda, muy probablemente ligada a instalar un cuadro de precios de los combustibles un escalón más arriba, se asiste en realidad a un nuevo hito de la transición del país de exportador a importador neto de hidrocarburos. La inminente llegada de dos barcos de 25 mil metros cúbicos de nafta cada uno, no es un hecho aislado, sino el final de una larga suma que incluye la importación de gas de Bolivia, las compras de fuel-oil para el abastecimiento de centrales eléctricas, la importación de gas licuado proveniente de Trinidad y Tobago y de Egipto y la más conocidas compras de gasoil, entre otras. En términos relativos y de acuerdo a cifras de la Secretaría de Energía, Argentina ya importa el 9 por ciento del gas que consume y el 15 por ciento del gasoil. Hasta ahora, no había señales de que la importación neta de naftas sería un fenómeno de corto plazo.

Con independencia de las ideologías, los especialistas sectoriales coinciden en que el problema principal del sistema energético emergente de la pasada década reside en la falta de inversión, no sólo en exploración y perforación, sino también en el downstream. El debate, en todo caso, se concentra en las causas de esta falta de inversión, pero nadie niega los datos estructurales. Por ejemplo, que hoy se cuenta con la misma capacidad de refinación que hace 15 años y con las mismas 8 refinerías que antes de la fiebre privatizadora. Tres pertenecen a YPF S.A.

Con base en Argentina y Bolivia, YPF S.A. es propiedad, en un 85 por ciento y redondeando, de la multinacional española estadounidenses, Repsol YPF, la única empresa que abastece de combustibles a las fuerzas armadas de la OTAN, y la firma que en los 90 cobraba menos los combustibles en España que en Argentina, el país productor. El 15 por ciento restante de YPF S.A. pertenece formalmente al grupo local Eskenazi.

Esta estructura energética producto de las políticas de los ’90, con la empresa alguna vez estatal en su centro, es la que excluye al Estado de las decisiones de inversión en el desarrollo y control de recursos estratégicos clave, como son los hidrocarburos.

Quizá algún funcionario nacional pueda relajarse con la idea de que la demanda de combustibles es reflejo de lo mucho que se reactiva la economía, pero una vez más el dato base es que la infraestructura hidrocarburífera ni siquiera se muestra en condiciones de satisfacer la demanda del crecimiento vegetativo.

La Mañana Neuquén

Escasea la nafta por falta de producción

Especialistas en materia de hidrocarburos vaticinan que si no se incrementa la exploración y producción habrá desabastecimiento.

Se advierte en estos días una preocupante falta de suministro de combustibles en Salta y en el país. En las estaciones de servicio de las principales petroleras, se exhiben carteles de “no hay súper” o “no hay gasoil”, falencia a la que se suma también la carencia de las naftas premium.

Se cree que el final de las vacaciones y el comienzo de las clases potenció un incremento en la demanda de combustible líquido, que se nota con mayor intensidad en las estaciones de servicio de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

Sin embargo los entendidos coinciden en que la falta de abastecimiento se debe en gran parte a la no exploración y consecuente falta de producción de nafta y gasoil.

Eduardo Barreiro, consultor en asuntos energéticos, explicó a El Tribuno que “se nota una escasez marcada, sobre todo en la Capital Federal. Ayer recorrí cinco estaciones de servicio y en ninguna contaban con nafta súper. Esto se debe, entre otros factores, a que una de las refinerías -no voy a decir cuál- tuvo un problema muy serio en una de sus plantas. Esto causó una baja en la carga de un 40%, lo que retrajo la producción”.

El especialista añadió que “este problema ocasionó no sólo una merma en el abastecimiento, sino provocó un margen de espera hasta que se restablezcan los niveles normales de producción y suministro. “El problema es que estamos al 10 por ciento de la capacidad operativa de las refinerías del país y la realidad es que el final de las vacaciones y el comienzo de las clases provocó un incremento en la demanda que les fue imposible cubrir”.

En tanto Rosario Sica, titular de la Federación de Empresarios de Combustibles, destacó que “hemos denunciado a la distribuidora Dapsa, que decidió reducir entre un 50 y un 60% sus despachos a las estaciones de servicio” y destacó que “YPF tiene los precios más bajos del país en Capital Federal, pero no en el interior del país. El Gobierno impulsa con sus impuestos que se detenga la exploración y también la producción”, sostuvo.

Más adelante la directiva opinó que “el responsable principal de esta situación fue Menem, que durante su gobierno vendió YPF por 15 mil millones de dólares, época en la que teníamos reservas para 35 años. Hoy, tras el mal manejo de la empresa por parte de Repsol y las malas políticas de hidrocarburos, tenemos una creciente falencia en cuanto a explotación y consecuente merma en el abastecimiento. Además, las reservas con que contamos actualmente durarán sólo tres años. La crisis tiene un punto saliente y es que nos hay exploración porque no hay seguridad jurídica para que esos capitales de alto riesgo se instalen en el país a explorar y producir”, sentenció.

El Tribuno Salta