Pereyra pidió mejor precio del gas en boca de pozo

En Buenos Aires dijo que un incremento es clave para reactivar la producción. También promocionó la técnica de Shale Gas, que ya se ensaya en pozos neuquinos.

El secretario general del sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén Guillermo Pereyra reclamó ayer en Buenos Aires una mejora del precio del gas en boca de pozo y promocionó el denominado “Shale Gas” que, remarcó, permitirá mejorar sensiblemente las reservas del fluido que tiene el país.

“Hay gas para siete años y medio, si no se pone en marcha una nueva técnica nos quedamos sin producción”, dijo.

Con esta afirmación Pereyra introdujo la necesidad de explorar con el sistema Shale Gas_ (un tipo de exploración que se extrae de las piedras rocosas) y anticipó que su sector y el mandatario de la provincia de Neuquén Jorge Sapag avanzó en negociaciones con el gobierno nacional para firmar un acuerdo dentro de un mes o cuarenta días.

Para implementar esta práctica el Poder Ejecutivo tendría que aceptar que se pague a las empresas bastante más que lo que reciben ahora por millón de BTU en boca de pozo (alrededor de 1,8 dólares) pero menos que los 5 dólares por los que se importa desde Bolivia.

Pereyra explicó que la técnica es costosa, que ya se implementó en Estados Unidos y por la cual el país del Norte pudo recuperar 80 años de reserva.

El gas se saca a una profundidad de 2000 metros, mientras el gas común se está extrayendo a un promedio de 1200 metros.

Como el precio sería elevado, este tipo de gas estaría destinado al consumo industrial.

Por otra parte, el sindicalista destacó que no es un sistema que choque con el de Gas Plus que es sobre arenas compactas y que según su criterio “está funcionando bien”.

La técnica de Shale Gas se está desarrollando en forma incipiente en tres yacimientos neuquinos de Loma de La Lata- Sierra Barrosa que produce el 56 % de gas del país.

“Si tiene éxito, cuadriplicaría la inversión de Gas Plus”, estimó Pereyra, y su generalización “en los yacimientos en que sea posible llevarla a cabo” sumaría unos 4000 trabajadores a la actividad gasífera, aseguró Guillermo Pereyra.

El mismo agregó que cuenta con el consenso del gobierno neuquino y de las empresas con yacimientos gasíferos apropiados para la potencial actividad como Total, YPF, Pluspetrol, Petrobras, pero que haría falta un marco regulatorio que brinde seguridad jurídica a la actividad.

Río Negro

Pereyra reclamó por la rentabilidad empresarial

Dijo que se deben atraer las inversiones porque al país le quedan menos de siete años de reservas de gas.

“Las empresas e inversionistas necesitan obtener una rentabilidad razonable”, destacó el líder del sindicato petrolero.

El secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra, hizo causa común con las operadoras y reclamó ayer que “las empresas e inversionistas necesitan obtener una rentabilidad razonable”.

Durante una conferencia de prensa que realizó en la sede del gremio en Buenos Aires, Pereyra destacó que Argentina “sólo tiene reservas de gas para 7 años”.

Planteó la necesidad de implementar “técnicas modernas porque los recursos naturales no son eternos y sin inversiones también se ponen en peligro miles de puestos de trabajo”.

Afirmó que desde el sector existe “una gran preocupación porque estamos ante uno de los registros de gas más bajos de la historia de la Argentina”.

Destacó que “hay que llevar un control estricto de la producción porque de otra manera el gas se acabará”.

El líder sindical analizó que “la crisis de 2001 golpeó mucho al sector porque hubo una parálisis en todo sentido, pero a partir de 2003, con algunas interrupciones, pudimos volver a recuperarnos y hoy han vuelto las inversiones en el país”.

Pereyra señaló que “existen 72 plantas en la Argentina para mantener la presión, cuando hace unos años sólo había 3, y esto trae como consecuencia directa que necesitamos nuevas y mejores técnicas para dejar de importar gas, abastecer la demanda produciendo más y por nuestros propios medios”.

“Hay nuevas técnicas de exploración para mantener el gas como es la Shale Gas -un tipo de exploración que se emplea directamente en la roca porosa madre de donde se obtiene el gas- que se implementa con éxito en Estados Unidos, y que algunas empresas están llevando a la práctica de manera incipiente en Neuquén”, explicó Pereyra.

Más puestos de trabajo

Y agregó “que con la implementación total de esta herramienta –que implicaría una gran inversión por parte de las empresas-  se ampliarían las reservas de gas y se duplicaría la mano de obra, que hoy abarca a 4.000 trabajadores, sólo durante el proceso de exploración”.

Pereyra destacó que para invertir en esta nueva técnica que le permitió a los Estados Unidos ampliar sus reservas. Por eso,  reclamó que “las empresas e inversionistas necesitan obtener una rentabilidad razonable”.

Explicó que, si bien hoy existen iniciativas del gobierno nacional y del de la provincia de Neuquén y de empresas como Total Gas, YPF, Petrobras y Pluspetrol, “es muy importante que se pueda obtener un marco regulatorio legal para poder ampliar el proceso de exploración que traería como consecuencia directa la suspensión de importaciones de gas”.

La Mañana Neuquén

Pereyra advierte que sólo queda gas para siete años

Para revertir el proceso de deterioro de las reservas energéticas hace falta invertir en exploración. Y para que eso ocurra, se requiere “un marco regulatorio que les permita a las empresas mayor seguridad para invertir”. Lo curioso es que este reclamo no fue formulado ayer por ninguna cámara empresarial, sino por el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, informó el diario La Nación.

Según advirtió el gremialista, actualmente la Argentina tiene reservas de gas por aproximadamente 370.000 millones de metros cúbicos, que -en caso de mantenerse constante el ritmo de producción- equivalen a 7,7 años de provisión del fluido. “Es el nivel de reservas más bajo de la historia”, dijo Pereyra.

En particular, destacó que el gremio inició gestiones ante los gobiernos nacional y de Neuquén para que se creen las condiciones que permitan la extracción del denominado “shale gas ” (o gas de arcillas compactas), un método más caro, pero que en Estados Unidos ha dado promisorios resultados. “Allí les permitió ampliar en 80 años sus reservas”, graficó el jefe sindical.

Su preocupación, afirmó, surge del riesgo futuro que corren los 4000 puestos de trabajo en su jurisdicción, en caso de que se agoten las reservas gasíferas. “Si se avanzara en esta técnica, se necesitarían 4000 trabajadores más”, dijo.

Algunas empresas, como YPF, Petrobras y Total, ya iniciaron algunas experiencias en los yacimientos neuquinos para buscar este tipo de gas, que se encuentra alojado en la roca madre. Pero, según Pereyra, para avanzar en la explotación requerirán que se les garantice a qué precio lo van a vender. “A mí me dicen: ‘Nosotros queremos invertir, pero ¿en estas condiciones, que nos están pagando US$ 1,50?'”, reveló Pereyra.

Se refería a la enorme diferencia que existe en el precio del gas que se paga a los productores locales (que oscila entre esos valores y los US$ 2 el millón de BTU) y lo que se abona en la frontera por la importación de gas boliviano (hasta US$ 7) o lo que cuesta el aporte del buque regasificador (entre 8 y 9 dólares).

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