Faltan garrafas porque el Gobierno ordenó privilegiar la red troncal

Lo revelaron las empresas separadoras de gas; el Enargas dice que se abastecerá a los consumidores

Francisco Olivera
LA NACION

Guillermo Moreno entró ayer en la sala y, ante 40 hombres de empresa que lo miraban recelosos, dio su acostumbrada bienvenida: “Yo soy de la vieja escuela. Cuando entro y los recibo en mi casa, espero que se paren. Al que no le gusta, ya que está parado, ahí está la puerta”. El auditorio de petroleros, fraccionadores y distribuidores de garrafas obedeció al secretario de Comercio Interior. Los había citado para buscar una solución a la escasez de garrafas.

En realidad, el esfuerzo era infecundo. Hace algunos días, desde el Ministerio de Planificación dieron una controvertida orden de palabra a las plantas separadoras de gas: que vuelquen todo el producto, incluidos el propano y el butano que se usan para las garrafas, a la red troncal de gas natural que va a los domicilios y a las industrias. La medida, admitida a LA NACION por varias fuentes del sector, apunta a aumentar el poder calórico del fluido para que rinda más: de 9300 a entre 10.200 y 10.500 kilocalorías por metro cúbico. Los usuarios que vivan cerca de esas plantas pueden advertirlo fácilmente: la llama de sus hornallas y calefones se ve algo más amarilla que de costumbre.

La decisión es discutible porque deja sin gas justamente al sector más pobre y menos visible de la población para dárselo a quienes tienen gas natural de red y lo pagan cinco veces más barato: Caballito, Barrio Parque, Recoleta, San Isidro. Pero era ayer constatable en las tres separadoras más importantes del país: la de Refinor, en Campo Durán, Salta, que trabajaba al 50%, y las de Gral. Cerri (Bahía Blanca, de TGS) y Mega (Neuquén, de YPF, Petrobras y Dow), que estaban al mínimo técnico. La falta de garrafas volvió a provocar quejas. En el Ministerio de Planificación negaron a LA NACION la iniciativa: “No hubo ninguna orden”.

“¿Tenés periodista?”

Preocupa la exposición mediática. Un comunicado del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) expuso ayer que Moreno había “profundizado medidas” para paliar la escasez: “Intervino el secretario de Comercio Interior que, como autoridad competente, decidió que no se les provea de garrafas a los comerciantes minoristas que especulen con precios superiores a los fijados por el Estado, conforme al acuerdo vigente desde octubre de 2008”.

“¿Tenés periodista?, ¡yo te doy un periodista!”, sondeaba Moreno entre representantes de Extragas, Esso, YPF y Petrobras, según contaron ejecutivos presentes. Les ordenó a todos que, terminada la reunión, difundieran que el Gobierno había intervenido y que, desde las 12 de hoy, la falta de garrafas y los altos precios estarían solucionados. “¡El que no tenga periodista, yo le mando uno!”, se entusiasmó. Por la noche llovían los cables de agencias de noticias.

Moreno alentó a los petroleros a que fueran ellos quienes controlaran los precios. “Al que no ponga la garrafa a 16 pesos [la subsidiada], no le vendan, instó. Yo sé que hubo aumentos de costos y que hay que vender -agregó-. Pero ustedes tienen que poner un 40 o 50 por ciento del volumen a ese precio”. Los hizo nombrar uno por uno en voz alta y les mandó llenar un camión de garrafas a 16 pesos por empresa que serán enviados, dijo, a donde él indicará. También reivindicó su célebre y fallida estrategia de venta ambulante de pescado: “Si no cumplen, mañana voy con los camioncitos y vendo a 16 pesos al lado de ustedes. Y nombró una lista de cadenas de supermercados desde cuyos estacionamientos podría entregar garrafas”. Nadie objetó nada. “¿Hay alguien de Shell?”, había preguntado al entrar. Ante el silencio, se contestó a sí mismo: ” ¡Qué va a haber! Si son todos cagones. Ese Aranguren es un forro [por Juan José Aranguren, presidente de la compañía]”. Shell fue la única que no envió ejecutivos.

El secretario aprovechó para sincerarse en público. Admitió que, en realidad, esa reunión lo estaba sacando de su objetivo principal, que es Papel Prensa. Y se adentró en temas que no lo incumben como funcionario. Incomodó, por ejemplo, al representante de YPF cuando señaló a uno de los fraccionadores que, según el economista de la UADE, tenía el cuello ancho para levantar garrafas. “En mi época, los tipos cargaban varias a la vez. Después llegó YPF, puso rubios de ojos celestes y empezó a paletizar [automatizar] la descarga. Por eso algunos laburantes de las villas se quedaron sin trabajo y salen a afanar.”

Al término del encuentro, el Enargas informó en un comunicado: “La cadena compuesta por la producción, el fraccionamiento y la distribución del gas en garrafas está funcionando con los controles de las autoridades de aplicación y en forma coordinada para abastecer a todos los consumidores”.

La Nación

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El Gobierno amenaza con multas por falta de garrafas

Moreno citó a empresarios del sector. Siguen los faltantes

Por Natalia Muscatelli

Mientras la falta de garrafas y los sobreprecios siguen siendo moneda corriente entre los consumidores, el Gobierno intimó a la cadena del sector -productores, fraccionadores y distribuidores de GLP — a regularizar la situación. Fue ayer, en una reunión que los empresarios mantuvieron con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno y funcionarios del Enargas, el ente regulador. A pesar de la expectativa que tenían los empresarios del sector, el Gobierno negó que se vayan a modificar los precios.

En la reunión -que se extendió durante dos horas- se analizó la situación del mercado, entre otras cosas, los sobreprecios que pagan los usuarios en algunas provincias: que llegan hasta 50 o $60 por la garrafa de 10 kilos, según denunció la semana pasada el Defensor del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella. Como también la escasez del producto que se instaló en los últimos días en las provincias del Norte del país, la región cuyana y el conurbano bonaerense.

Una fuente que participó del encuentro comentó que Moreno, habló prácticamente todo el tiempo , sin ser interrumpido por ninguno de sus interlocutores.

Entonces, el funcionario aprovechó para instar a la cadena del sector a tomar las medidas necesarias para que los comercios minoristas –el último eslabón de la cadena de comercialización que no está regulado por la Secretaría de Energía ni por el Enargas- respeten el precio establecido oficialmente, de $16 para la garrafa de 10 kg.

En este sentido, la Secretaría decidió que no se les provea de garrafas a los comerciantes que especulen con precios superiores a los fijados por el Estado, según el acuerdo que rige desde octubre de 2008.

Según la Cooperativa Argentina de Provisión de Gas Licuado, que nuclea a cooperativas que envasan y fraccionan el gas, “la intermediación es uno de los motivos por los cuales aumentaron los precios de la garrafa”, señaló su presidente, Pablo Much.

Si bien en el proceso de comercialización, el ministerio de Planificación no tiene jurisdicción, ayer el ministro Julio De Vido también salió a advertir que habrá clausuras y multas a los locales que vendan a precios mayores a los fijados.

“Hay muchos casos que, aprovechando la situación de que la garrafa está subsidiada, en un gesto de muy poca solidaridad, están comprando garrafas porque es más barato”, dijo.

Una situación que incrementó el consumo de garrafas y produjo la escasez entre los consumidores que más las necesitan, es l a migración de usuarios del tubo de gas propano (que tiene el precio liberado) a las garrafas de 10 kg. de gas butano, subsidiado por el Gobierno. Precisamente para que las garrafas lleguen a los usuarios de menores ingresos, a un precio menor.

Para ello, se constituyó un fondo fiduciario, administrado por el Banco Nación, que garantiza a los distintos eslabones de la cadena un subsidio para abastecer al mercado del combustible más económico.

Alineada con los requerimientos del secretario de Comercio, ayer, la Cámara de Distribuidores (CADIGAS) se comprometió a “ atender los requerimientos para cubrir las solicitudes de garrafas de 10 k a $16”, señaló la entidad en una nota enviada al polémico Secretario. Pero pidió contar con el “abastecimiento regular y suficiente para cubrir esa demanda”. Ayer, Moreno también convocó a estaciones de servicio, supermercados y grandes comercios con superficies aptas para poder habilitarlos como nuevos puntos de venta.

Clarín.com

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El Gobierno recluta intendentes para controlar el precio de las garrafas

Con la misión de garantizar el “gas para todos”, el interventor del Enargas, Antonio Pronsato, convocó a los intendentes de todo el país a revisar los precios de venta de la garrafa subsidiada por el Gobierno nacional

Según se quejó Pronsato, en los últimos días de frío se registraron “grandes desvíos en el precio de venta al público desde los comercios”. Aunque la tarifa oficial para la garrafa de 10 kilogramos es de 16 pesos, en algunas localidades del conurbano bonaerense se venden a 50 pesos o más, aseguraron desde el organismo. El tarifario por estas horas imaginario publicado en la resolución 1071 establece que la de 12 kg. debe costar 20 pesos y la 15 kg. 25.

“Ayer hubo una reunión en la Secretaría de Comercio con la estructura de producción, fraccionamiento y distribución de garrafas, y se decidió aumentar los puntos de venta y llegada al público con los distribuidores”, dijo el funcionario, que hoy fue ratificado en su cargo para despejar el hálito de rumores de renuncia o despido que circulaban a su alrededor.

Para dar con los comerciantes “poco solidarios” -como los calificó Julio De Vido-, Pronsato contactó al titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM), el hiper kirchnerista Julio Pereyra. El pedido fue expreso: salgan a las calles, detecten casos de sobreprecios y denuncien. El jefe comunal de Florencio Varela será el encargado de remitir el mensaje a todas las intendencias.

“Si se detectan estas situaciones y si así ocurre, se puede llamar al 0800-666 1815 para poder armar la logística y llegar con camiones municipales para hacer directamente los expendios”, explicó el interventor.

En el Gobierno creen que los aumentos desmedidos no son aislados y sospechan que podría tratarse de una mafia organizada o un grupo de comerciantes complotados (cartelización). “El particular puede quejarse sobre un comercio pero es más complejo, pero cuando suceden varios desvíos en varios comercios y varios lugares, se vería si ocurre lo mismo en todo el municipio”, agregó el funcionario.

El ministro de Planificación alertó ayer que aplicará multas o clausuras a los dueños de los locales donde se detecten las infracciones. “Hay muchos casos que, aprovechando la situación de que la garrafa está subsidiada, en un gesto de muy poca solidaridad, están comprando garrafas porque es más barato”, dijo De Vido.

Ámbito.com

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Venderán gas envasado en supermercados y estaciones de servicios

La Secretaría de Comercio Interior instó ayer a los productores, fraccionadores y distribuidores de gas licuado a “ordenar la logística” existente en dicho rubro a fin de “garantizar la provisión de las garrafas de 10 kilogramos a 16 pesos, a todos los usuarios que la requieran”.

El interventor del Enargas, Antonio Pronsato, señaló a DyN que Comercio podrá disponer en los próximos días “una ampliación de la fuerza de venta al público mucho mayor que la actual, para que los usuarios tengan las garrafas a 16 pesos, a 20 pesos las de 12 kilos y a 25 pesos las de 15 kilos, según esta acordado desde 2008”.

Ese año se constituyó un fondo fiduciario que, administrado por el Banco de la Nación, garantiza a productores, fraccionadores y distribuidores un subsidio que posibilita abastecer gas en garrafas a los precios indicados.

“En base a este acuerdo la garrafa de 10 kilos debe llegar al comercio minorista a 15 pesos, para su venta al público a 16, explicó Pronsato”.

“Ahora Comercio inspeccionará ante denuncias de usuarios e intendentes al 0800 666 1518, y también habilitará nuevas bocas de expendio”, comentó Pronsato, quien detalló que “podrán abarcar a supermercados, estaciones de servicio, y espacios públicos con las condiciones de seguridad necesarias”.

Comercio ya tiene identificadas zonas críticas en cuanto a la falta de aprovisionamiento de gas en garrafas a los precios acordados, principalmente en zonas del conurbano bonaerense, del centro del país y de la región cuyana.

Río Negro