Inminente salida en BP

Tony Hayward estaba anoche negociando los términos de su partida de la dirección ejecutiva de British Petroleum (BP). Es una salida inevitable tras meses de intensas críticas por su manejo desastroso del derrame de petróleo en el Golfo de México

Por Stephen Foley*

Casi dos meses después de que el presidente Barack Obama dijera que él habría despedido a Hayward por su inepta respuesta pública frente a la tragedia ecológica, BP decidió hacer lo mismo. El directorio de la compañía petrolera se reunirá hoy para discutir la transferencia a un nuevo líder.

La decisión será apoyada en los Estados Unidos, donde Hayward nunca será perdonado por sus dichos en una conferencia de prensa. “No hay nadie que quiera esto más que yo. Quiero que me devuelvan mi vida”, había dicho al comienzo del desastre ante los medios. Anoche se decía que la salida del ejecutivo obedecía a una decisión conjunta.

La junta directiva de BP, liderada por su presidente, Carl Henric Svanberg, debe ahora afrontar otro asunto de relaciones públicas: los términos financieros de la salida de Hayward. El hasta entonces directivo podría recibir una indemnización de un millón y medio de dólares.

Mientras tanto, siguen los esfuerzos para terminar con el derrame en el Golfo de México. En una semana se estaría terminando un pozo de alivio para la fuga, anunciaron ayer. Se reanudaron las tareas, que habían estado interrumpidas por la tormenta tropical Bonnie, que había forzado la evacuación de los barcos que estaban en el área. Desde hace nueve días, una tapa temporaria logró impedir que siga saliendo crudo. Por primera vez se logró contener el derrame, que comenzó el 20 de abril.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

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