EEUU no puede justificar el uso del 95% de U$S 9.100 millones del petróleo iraquí

El Departamento de Defensa de Estados Unidos no puede justificar el uso del 95% de los U$S 9.100 millones procedentes del crudo iraquí y otros fondos destinados a la reconstrucción del país tras la invasión estadounidense de 2003, según una auditoría difundida ayer.

El informe del Investigador Especial de Estados Unidos para la Reconstrucción de Irak presenta un panorama de persistente laxitud sobre la cuantía de los fondos empleados en un país donde la población se queja de la falta de servicios básicos como electricidad y agua corriente, siete años después de la invasión estadounidense que derrocó al dictador Saddam Hussein.

“La falla en los controles dejó a los fondos vulnerables al uso inapropiado y pérdidas no detectadas”, indica un informe de la oficina del Inspector General para la Reconstrucción de Irak.

Según la auditoría, la lamentable contabilidad mantenida por el Departamento de Defensa ha imposibilitado que el Pentágono justifique plena y debidamente el destino de U$S 8.700 millones entre 2004 y 2007, retirados de un fondo especial establecido por el Consejo de Seguridad. De esa suma, el Pentágono “no pudo documentar el empleo de U$S 2.600 millones”.

Los fondos son separados de los U$S 53.000 millones destinados por el Congreso para reconstruir Irak.

El informe fue difundido en un momento crítico para Irak. Pese a los avances en materia de seguridad logrados desde 2008, los atentados dinamiteros son una ocurrencia casi diaria que empeoran la frustración y temores de los iraquíes, según los cuales los políticos están más interesados en defender sus propios intereses que los del país.

Los políticos han quedado atascados desde las elecciones parlamentarias del 7 de marzo, incapaces de formar un nuevo gobierno, mientras el primer ministro Nuri al-Maliki, un chií, parece decidido a permanecer en el cargo pese a que los partidos chiíes más relevantes verían con agrado su cese.

La auditoría mencionó varios factores que contribuyeron a la imposibilidad de justificar la mayor parte de los fondos retirados por el Pentágono del Fondo de Desarrollo de Irak. Es más, la mayoría de las organizaciones del Departamento de Defensa que recibieron dinero del FDI no abrieron cuentas en el Departamento del Tesoro, como requería la ley. Agencia AFP y AP

Los Andes