Nueva pulseada entre Shell y Comercio

El intento de invalidar los dos últimos aumentos es a través de una resolución de la Secretaría de Comercio que ordena “retrotraer los precios a los vigentes al 31 de julio”. Sólo Shell aplicó subas, y en dos oportunidades, desde entonces

La Secretaría de Comercio Interior dispuso que las empresas que hayan aumentado los precios de los combustibles líquidos en el corriente mes deberán retrotraerlos a los vigentes el 31 de julio último. La obligación rige para “cada uno de los integrantes de las cadenas de comercialización, distribución y/o producción”. La medida apunta directamente a la firma Shell, que en el transcurso del mes movió en dos oportunidades sus precios de pizarra en sus estaciones de servicio. Juan José Aranguren, presidente de la filial local de la firma angloholandesa, respondió irónicamente a la postura que, ayer temprano, había dejado trascender la cartera a cargo de Guillermo Moreno. “Llama la atención que se asuste con la aplicación de la Ley de Abastecimiento” cuando, a su criterio, el mercado está suficientemente abastecido. “Nosotros trataremos de resistir una medida de esta naturaleza; vamos a ver qué dice la resolución para obrar en consecuencia”, advirtió el CEO de la petrolera.
La advertencia del Gobierno sobre la probable aplicación de la Ley de Abastecimiento para intervenir en el mercado desató controversias en el sector privado. Ayer, en una nota radial, Aranguren manifestó que el precio del producto “lo pone el estacionero”. Pero Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra), dijo algo muy diferente. Los precios de las naftas y el gasoil “los establecen las petroleras y los consensúan con el Gobierno. Los propietarios de las estaciones de servicio no somos formadores de precios; recibimos el precio de las petroleras y tenemos que ponerlo en nuestras planillas, nada más”, precisó. Luis Malchiodi, titular de la misma entidad pero en el ámbito de la provincia de Buenos Aires (Fecba), coincidió en cuanto a la responsabilidad en la formación de precios (“nosotros no podemos ni aumentar ni retrotraer nada por nuestra cuenta”), pero le agregó el reclamo al Gobierno de que “aplique la Ley de Abastecimiento a las petroleras, cuando no cumplen los pedidos que hacemos (de combustible) para atender al público”.
Rosario Sica redobló la apuesta reclamando que la Secretaría de Comercio Interior envíe a los inspectores no a las estaciones de servicio sino “a las empresas de autotransporte, que tienen negocios que deberían dejar sin efecto: las compañías de colectivos declaran el doble de las unidades que tienen en servicio, reciben el cupo de gasoil subsidiado y lo que no utilizan lo venden en el mercado negro a un valor superior al que lo compran, en una proporción de 3 a 1”.
El último ajuste general (de las cuatro principales empresas comercializadoras de combustibles) del mercado se había dado en junio. Pero fue uno más de los varios ajustes desde los últimos meses del año pasado. Entre julio de 2009 y el mismo mes de este año, se estima que la nafta súper sufrió un incremento promedio del 28 por ciento, la nafta premium un 35 por ciento y el gasoil, 40 por ciento.
En el mes en curso, solamente Shell había dispuesto aumentos de sus precios, lo cual la colocó en valores varios escalones por arriba de la competencia, fundamentalmente en nafta súper y gasoil, los dos combustibles más consumidos. En particular, en referencia a YPF, la diferencia de precios en la súper alcanzó a 22 centavos por litro, lo cual provocó un corrimiento de la demanda hacia la ex petrolera estatal. La consecuencia fue que la mayor parte de las estaciones de la marca quedaron sin nafta súper durante el fin de semana largo y sin reposición a tiempo para seguir atendiendo al público: reaparecieron así los carteles sobre los surtidores con la indicación “no hay nafta”.
Pese a estos límites en la competencia, Aranguren insistió ayer en que “las refinerías están trabajando al máximo” y que el mercado “está abastecido”. Así, intentó descalificar la aplicación de la Ley de Abastecimiento señalando que “no hay ninguna emergencia” que lo justifique. “El problema no es el producto y tampoco hay exceso de demanda, por lo tanto nadie se aprovecha de eso subiendo los precios, sino que a alguien le parece que el valor no es el que corresponde”, explicó Aranguren. Ese “alguien” es Shell. La precaución del Gobierno es porque, con una oferta tan rígida, las competidoras de dicha petrolera no están en condiciones de atender a los clientes que emigren en busca de mejor precio. En cambio, la consecuencia previsible sería que todos imiten el aumento dispuesto por la compañía angloholandesa, tal como ha ocurrido históricamente desde la desregulación de ese mercado, a principios de la década del ’90.
Página/12
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El Gobierno sólo obligará a Shell a bajar los combustibles

Aun así, la medida de Moreno convalida aumentos de más del 20% en lo que va de este año

Oliver Galak
LA NACION
Las tan anunciadas medidas que había prometido Guillermo Moreno para combatir los aumentos de precios de los combustibles dejarán fuera del beneficio al 84% de los consumidores de nafta y al 88% de quienes cargan gasoil. En otras palabras, su intento de aplicar la ley de abastecimiento estará restringido únicamente a los dos últimos aumentos que aplicó la petrolera angloholandesa Shell, con la que el Gobierno mantiene un largo enfrentamiento.
Según dejó trascender el secretario de Comercio Interior a través de la agencia oficial Télam, en las próximas horas se publicará en el Boletín Oficial que los precios de los combustibles en las estaciones de servicio “deberán retrotraerse a los valores comercializados al 31 de julio”. Moreno dejó así a salvo a Esso, que había aplicado tres microaumentos durante el mes pasado, el último de ellos el 30 de julio. También quedaron afuera YPF, que no aumenta desde hace dos meses, y Petrobras, que aplicó subas hace un mes. La única petrolera que aplicó aumentos en agosto fue Shell.
Aun así, la movida de Moreno contra Shell es poco más que simbólica. De los 72 centavos que aumentó la nafta súper de esa marca en lo que va del año en los surtidores de la Capital Federal, sólo deberá ceder siete. En el gasoil, el recorte será de sólo 6 centavos sobre los 75 que aumentó en 2010. Y de los 106 centavos que subió la nafta premium en siete meses, Moreno sólo obligará a Shell a bajarla… 1 centavo.
Ocurre que entre enero y julio todas las petroleras aplicaron aumentos del 20 al 30% en todos sus combustibles. La norma que quiere aplicar el Gobierno apenas recortará menos del 2% en algunos productos. Convalida, en cambio, el 28,7% que subió la nafta premium de YPF, el 22,6% que aumentó la nafta súper de Esso y el 25,3% en que vio incrementado su precio el gasoil premium de Petrobras. En el mismo período, la inflación oficial difundida por el Indec (cuyos directores responden políticamente a Moreno) fue de 6,7 por ciento.
De todos modos, hasta ayer ninguna de las petroleras había recibido ninguna notificación sobre la resolución que congelaría los precios al 31 de julio. Tampoco se habían producido, según fuentes de las propias empresas, inspecciones en las estaciones de servicio. LA NACION intentó confirmar esta información con el propio Moreno y con el vocero del ministro de Economía, Amado Boudou, pero no respondieron las consultas.
En declaraciones por Radio Mitre, el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, recordó que “el mercado está siendo adecuadamente abastecido”. Dijo que desconocía el texto de la resolución y aclaró que el aumento que aplicó el 2 de agosto se debió a la necesidad de cubrir el mayor costo del barril de petróleo, mientras que el del jueves pasado “fue para poder hacer frente a una situación de competitividad en el mercado”.
Respaldo ministerial
Pese al silencio de Boudou -en los papeles, jefe formal de Moreno-, hubo otro ministro que sí respaldó la medida. “Vamos a acompañar la medida de Comercio Interior para que sea lo más efectiva posible”, dijo Julio De Vido, ministro de Planificación Federal y, como tal, jefe máximo de la Secretaría de Energía .
Por su parte, el director de Asuntos Públicos de Esso, Tomás Hess, afirmó: “Nosotros vamos a esperar a ver cómo sale publicada esa resolución en el Boletín Oficial. De cualquier manera, es muy importante que se aplique también en toda la cadena y se la tenga en cuenta en las negociaciones en curso en cuanto a la materia prima, el petróleo crudo”.
Luego de que el viernes pasado LA NACION informara sobre el nuevo aumento de Shell, Moreno dejó trascender por Télam que enviaría inspectores a las estaciones de servicio para aplicar la ley de abastecimiento (aunque no hubo reportes de faltantes de producto). Sin embargo, hasta ayer ninguna de las petroleras y cámaras del sector tenía reportes de tales inspecciones. Ayer, un cable de la agencia DyN citó a fuentes de la Secretaría de Comercio Interior según las cuales las inspecciones de estaciones de servicio se pondrán en marcha luego de la publicación de la resolución en el Boletín Oficial.
La Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra), en tanto, emitió un comunicado en el que declara que, a diferencia de lo que ocurrió en 2007, esta vez no apoyan la aplicación de la ley de abastecimiento porque en estos años el Gobierno nunca implementó un plan energético a nivel nacional.
La aplicación de esa ley provoca controversias entre los especialistas. Según el ex secretario de Energía Daniel Montamat, si las petroleras no retrotraen los precios, “la Justicia les va a dar la razón”. En tanto, el abogado Juan Pablo Vigliero, socio de Casal, Romero Victorica & Vigliero, sostuvo que para poder aplicar la ley de abastecimiento, primero el Congreso debería “declarar que hay emergencia de abastecimiento”.
Además, la ley habla de fijar “precios máximos”, pero no de retrotraer a una determinada fecha. En tal caso, se generará una paradoja causada por la brecha que existe entre Buenos Aires y el interior: Shell no podrá vender la nafta súper a más de $ 3,90 en la Capital; sin embargo, todas podrán hacerlo a más de $ 4 en Córdoba, por ejemplo, porque esa barrera se había quebrado allí antes de agosto.
La Nación
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El titular de Shell respondió con ironías

El titular de Shell, Juan José Aranguren, señaló ayer que “le llama la atención” que se “asuste” con la aplicación de la Ley de Abastecimiento una semana antes de que venzan las Facultades Delegadas, en un momento en que las refinerías “están trabajando al máximo” y el mercado “está abastecido”.
Aranguren señaló también que el paso previo a la imposición de la norma de 1974 es la declaración de la “emergencia”, pero que eso no se ha hecho “porque no hay ninguna emergencia”.
Al respecto, el funcionario de la petrolera estimó que “el problema no es el producto y no hay exceso de demanda, por lo tanto nadie se aprovecha de eso subiendo los precios, sino que a alguien le parece que el valor no es el que corresponde. Además, entendemos que la Ley no está vigente”.
Para Aranguren, “son varios” los factores por los cuáles suben los precios, entre ellos el costo del petróleo.
“Estamos convencidos que si no se permite un incremento del costo las reservas van a desaparecer y vamos a tener que pagar más para traerlo del exterior. Lo que me preocupa es que las reservas de la cuenca neuquina alcanzan para tres años”, agregó.
También dijo que el precio del producto “lo pone el estacionero y nosotros trataremos de resistir una medida de esta naturaleza. Vamos a ver que dice la Resolución para obrar en consecuencia”.
Aranguren recordó que en Brasil la nafta está a un equivalente de $ 5,12 y en Uruguay a $ 5,60, mientras que en los Estados Unidos “cuesta 8% menos que nuestra nafta, pero la diferencia es que en la Argentina el estado nacional se lleva 45% del precio y en EE. UU. 12%”.
Río Negro
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Los precios de los combustibles en la Argentina están entre los más bajos del mundo

Por: Walter Naumann
De la redacción de ambito.com
Volvió a desatarse la polémica luego de los últimos aumentos dispuestos en los combustibles por algunas petroleras privadas. Los anuncios de estas subas despertaron una ola de quejas en el público y el gobierno también salió a tratar de enfriar la situación con la aplicación de la Ley de Abastecimiento para evitar nuevas alzas de precios en el sector.
Hay un factor adicional más allá del descontento en los consumidores en la reacción gubernamental y es la alta incidencia de los valores del combustible en los costos logísticos de transporte de cualquier mercadería y en consecuencia en el tan cuestionado nivel de inflación.
Si se compara el valor en dólares del litro de nafta a nivel global, se puede observar que la Argentina está entre los países con precios más bajos de los combustibles del mundo. De hecho, sólo México y EEUU, y por supuesto Venezuela que es un caso especial por los subsidios aplicados por el gobierno de Chávez, tienen valores menores en cuanto a costos de combustibles al consumidor final.
Ranking
Al analizar los valores del litro de nafta súper en los principales países del mundo, se encuentra que Brasil posee el mayor precio en dólares por litro de la región: u$s 1,63. Incluso, con la fuerte apreciación del real en los últimos años ha llegado a superar a los países europeos. Holanda es el país europeo con el litro de nafta súper más caro: u$s 1,53. Le siguen el Reino Unido y Alemania con un costo de u$s 1,44 y u$s 1,42, respectivamente. En la región, por detrás de Brasil se ubica Uruguay donde la nafta súper se paga u$s 1,40 el litro.
Siguiendo la escala descendente, en un rango por detrás de u$s 1,40 se encuentran: Italia (u$s 1,39); Francia (u$s 1,37) y Chile (u$s 1,24). Ya por debajo de la franja de u$s 1,20 se encuentran Luxemburgo con u$s 1,19; España u$s 1,18 y Paraguay (u$s 1,16).
La Argentina ocupa el cuarto lugar entre los países con la nafta súper más barata, con un costo de u$s 0,95 el litro. Sólo es superada por EEUU con u$s 0,74 y México u$s 0,66 el litro. El país con el combustible más accesible es Venezuela, donde el gobierno de Hugo Chávez prácticamente regala la nafta a través de fuertes subsidios al precio con lo que el litro cuesta menos de u$s 0,25, un valor inclusive inferior al litro de agua.
Diesel
En cuanto al valor del litro de gasoil, el Reino Unido, con u$s 1,41, tiene el mayor costo y de hecho es el único país de los analizados donde superar la barrera de u$s 1,40 el litro. En segundo lugar, se encuentra Uruguay, que encabeza el ranking regional de mayor costo del diesel, con un precio de u$s 1,35 los 1.000 centímetros cúbicos.
Posteriormente, en la franja por debajo de u$s 1,30 pero mayor a u$s 1,20 se encuentran tres países: Italia (u$s 1,25); Alemania (u$s 1,22) y Holanda (u$s 1,22).
A un costo menor de u$s 1,20 por litro, se ubican: Francia (u$s 1,17); Brasil (u$s 1,12), España (u$s 1,10) y Luxemburgo (u$s 1).
Finalmente, en seis países el público debe abonar menos de u$s 1 el litro, para llenar sus tanques de gasoil, son: Chile (u$s 0,99); Paraguay (u$s 0,90); la Argentina (u$s 0,82); EEUU (u$s 0,79); México (u$s 0,77) y Venezuela (u$s 0,186).
Ámbito.com