“Los subsidios energéticos crearon una bomba de tiempo”

Rodolfo Terragno afirmó que es necesario sincerar tarifas y modificar la coparticipación. El referente radical pasó por Neuquén para presentar su plan 10/16, con el que aspira generar un acuerdo partidario para impulsar políticas públicas

Por ROBERTO AGUIRRE

En momentos de tensión política, donde la pugna de poderes toma cuerpo, Rodolfo Terragno cree que consensuar políticas de estado es posible. Para ello, viene pululando por los pasillos del Congreso buscando adhesiones a su plan 10/16, que pretende establecer líneas de acción para mejorar los indicadores económicos y sociales. En su peregrinaje, consiguió la firma de todo el arco opositor y un guiño del oficialismo, para el cual una eventual adscripción implicaría bastante más que una mera enunciación.
Terragno, ex ministro de Obras Públicas de Raúl Alfonsín y jefe de Gabinete de Fernando de la Rúa –gestión en la que pegó el portazo junto al vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez- pasó por la región para difundir su programa de gobierno y aportar contenidos a la aspiración electoral de la UCR, que en Neuquén tiene al intendente Martín Farizano como principal referente.

En un breve diálogo con La Mañana, defendió el federalismo, dijo que es necesario un nuevo régimen de coparticipación y una fuerte inversión en el sector energético, con sinceramiento de tarifas incluido.

¿Es realizable un plan de políticas a largo plazo en este contexto?
Absolutamente. No tendría sentido si no hubiera dificultades o diferencias. Hay que promover un plan así cuando hay diferencias que pueden comprometer el futuro. Hasta ahora hemos llegado a un acuerdo preeliminar firmado por varios referentes políticos…

Todos representantes de la oposición…
También le pedí una entrevista a la presidenta Cristina Kirchner y ella dispuso que nos recibiera el ministro del Interior Florencio Randazzo. No aseguró que vayan a aprobar el plan, pero de mi parte la iniciativa no puede ser excluyente, porque si no no podríamos estar planteando políticas públicas sino un programa opositor.

¿Es este momento de tensión política el más adecuado para proponer políticas públicas?

Es justamente en estas condiciones cuando más hace falta. A mayores acuerdos, mejores resultados en el futuro.

¿Ve en el oficialismo la voluntad política de encarar este tipo de programas, quizás menos rentables desde el punto de vista electoral?
No sé si son menos rentables. Creo que el apoyo que tiene el Gobierno ya lo tiene y que tiene una fuerte resistencia en sectores de clase media que precisamente lo acusan de ser desmesurado, de generar conflictos, de no acordar. Me parece que al Gobierno le convendría dar una señal en sentido contrario. Yo no soy asesor político del Gobierno ni ellos tienen por qué escuchar mi opinión, pero no me parece que este proyecto sea contrario a un interés electoral.

¿Qué rol les cabe a las provincias en su plan?

Un rol fundamental. Sin federalismo no hay democracia, no hay calidad institucional y no hay transparencia. Allí donde el poder central maneja los recursos de las provincias para funcionar, no hay democracia porque hay hegemonía y porque los pueblos y las respectivas provincias eligen gobernantes, pero estos después son rehenes de Buenos Aires. El Senado es supuestamente representante de las provincias, pero billetera mata senador y el Gobierno dispone de todos los recursos para ejercer la dominación. Y creo que los mandatarios provinciales ahogados se ven obligados a transacciones que no siempre son cristalinas. Me parece que el federalismo real es la primera necesidad.

En su plan propone una modificación del régimen de coparticipación…
La coparticipación no se puede reformar porque la Constitución de 1994 puso exigencias que lo hacen imposible. Yo propongo varias soluciones. Hay muchos impuestos que en los `90 se declararon no coparticipables, lo que es constitucionalmente incorrecto. Creo que hoy hay condiciones para reverlos. También es necesario imponer el débito automático, es decir que las transferencias se hagan mensualmente sin que medie voluntad de los funcionarios.

También propone cambios para generar un desarrollo energético sustentable.
Para sustentar tasas de desarrollo altas en el mediano plazo hace falta una inversión de  6 mil a 10 mil millones de dólares…

Una inversión que tendría que hacer el Estado…
No la puede hacer, así que necesita de la participación privada. Esto requiere un estatuto de la inversión que otorgue garantías. Es una de las discusiones que tendrá que enfrentar el próximo gobierno.

¿Cree que habría que sincerar tarifas?
Los subsidios energéticos crearon una bomba de tiempo, porque están tan distorsionadas las tarifas que si se las sincera tiene un Rodrigazo y si no las sincera tiene una hiperinflación. Entonces, a medida que se reducen recursos para financiar eso, creo que hay que salir selectivamente y paulatinamente del sistema de subsidios.

La Mañana Neuquén