TGN rescinde un contrato con YPF y le exige US$ 71 millones

Le reclama facturas impagas por la reserva de capacidad de transporte para exportar gas a Brasil.

Por Oliver Galak- LA NACION. Es una pelea con todos los ingredientes: participan -directa o indirectamente- las dos empresas más grandes del país, una de ellas está intervenida por el Gobierno, afecta al estratégico sector energético y se originó en la imposibilidad de cumplir con los compromisos de exportación de gas a los países vecinos.

En una nueva escalada en el litigio judicial, que ya lleva casi dos años, Transportadora Gas del Norte (TGN) rescindió por falta de pago el contrato de transporte firme de exportación por hasta 2,8 millones de metros cúbicos de gas por día que mantenía con YPF.

En un comunicado enviado ayer a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires por su apoderado, Marcelo Brichetto, TGN informó que amplió la demanda que ya mantenía con la petrolera para exigirle el cobro de 71,54 millones de dólares “en concepto de facturas vencidas e impagas desde febrero de 2007 hasta octubre de 2010”.

La transportadora controlada por Gasinvest (una sociedad liderada por el grupo Techint) también anunció que incorporará a la demanda las facturas no pagas desde octubre hasta la finalización del contrato y que iniciará un nuevo reclamo por “los daños derivados de la rescisión anticipada”.

El contrato en cuestión data de 1988 y está vinculado a compromisos de exportación de gas que YPF había adquirido con la brasileña AES Uruguaiana (AESU) para proveer del fluido a una central eléctrica. Cuando, en 2006, la producción local de gas dejó de acompañar el ritmo de la demanda, el Gobierno comenzó a cerrar la exportación del fluido. El contrato de YPF con AESU cayó y la petrolera dejó de pagar regularmente las facturas correspondientes a su acuerdo con TGN.

Las facturas impagas comenzaron a acumularse desde 2007 -primero esporádicamente y luego en forma definitiva- hasta que en abril de 2009 YPF le reclamó al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) que diera por concluido ese contrato con TGN. Ese mismo mes, la transportadora (que ya había sido intervenida por el Gobierno) interpuso su primera demanda judicial contra la petrolera que gerencia el grupo Eskenazi.

En YPF rechazaron ayer la nota de rescisión del contrato. “Ese mismo contrato fue rescindido por la propia YPF, que se lo notificó a TGN el 8 de abril de 2009 por vía de una demanda interpuesta ante el Enargas. Luego, reiteramos la misma notificación cada vez que rechazamos facturas indebidamente emitidas por TGN con sustento en un contrato ya extinguido”, explicaron fuentes de la empresa.

“Desde el 15 de septiembre de 2008, ha sido imposible en forma definitiva para YPF utilizar y para TGN prestar el servicio público de transporte de gas natural con destino a la exportación”, advirtieron en la petrolera.

Tarifa diferenciada

TGN sostiene que lo que contrató YPF es capacidad de transporte, haya sido o no utilizada en la práctica. Luego de la demanda inicial en abril de 2009, la transportadora hizo dos ampliaciones: en julio de este año y la semana pasada. El contrato de exportación de gas tenía una tarifa más conveniente que aquellos que rubrica para abastecer a los distribuidores locales.

El monto de la demanda al día de hoy, 71,57 millones de dólares, equivale a aproximadamente el 20% de la deuda que tenía TGN en diciembre de 2008, cuando declaró la cesación de pagos que precedió a la intervención gubernamental. La intervención, prevista originalmente por 120 días, ya lleva dos años y, la semana pasada, fue extendida por 60 días más.

Fuentes de ambas empresas confirmaron que la rescisión del contrato no conlleva riesgos para la operación normal del transporte y la distribución de gas. YPF y TGN siguen estando unidas por otros contratos. “Este negocio tiene características de servicio público -explicó el especialista Daniel Montamat-. El caño, en principio, está abierto a aquellos cargadores que lo necesiten.”

YPF produce cerca del 40% del gas argentino, unos 50 millones de metros cúbicos por día. Una parte importante de esa producción utiliza -y seguirá utilizando- la infraestructura de TGN para llegar a los distribuidores y fraccionadores.

TGN anunció además que la capacidad de transporte remanente por la rescisión del contrato (2,8 millones de metros cúbicos por día) “será oportunamente ofrecida en el mercado a través de un concurso abierto bajo las reglas del Enargas”.

Fuentes del sector especulaban ayer con que la transportadora decidió ahora rescindir el contrato -un pedido realizado por YPF hace un año y medio- porque ya tendría en vista un potencial comprador para esa capacidad ociosa. En ese sentido, la movida podría estar vinculada al compromiso del gobierno de Bolivia de comenzar a enviar a partir del 1° de enero próximo un mínimo de 7,7 millones de metros cúbicos de gas natural por día (2,2 millones más que el mínimo actual).

UNA PELEA ENTRE GRANDES

Paolo Rocca CEO del Grupo Techint

Profesión: Dr. en Ciencias Políticas

Edad: 58 años

Origen: Italia

* 531Millones de pesos Es el total de ventas netas de TGN durante el ejercicio 2009. El patrimonio neto declarado al 31 de diciembre último fue de 1227 millones de pesos

* 27,2% Participación en Gasinvest A través de Tecpetrol, Techint controla Gasinvest, la sociedad que a su vez tiene la mayoría accionaria (56%) de TGN .

A fines de 2008, Transportadora de Gas del Norte se declaró en cesación y de pagos. Luego fue intervenida por el Gobierno.

Enrique Eskenazi Vicepresidente de YPF

Profesión: ingeniero químico

Edad: 85 años

Origen: Argentina

* 34.320 Millones de pesos Es el total de ventas netas declarado por YPF durante el ejercicio 2009. El patrimonio neto declarado al 31 de diciembre de 2009 ascendía a 18.881 millones de pesos.

* 15,46% Participación actual en YPF El Grupo Petersen, encabezado por la familia Eskenazi, ingresó en el directorio de YPF en febrero de 2008, al adquirir el 14,9% de las acciones por 2235 millones de dólares.

Pese a que la española Repsol retiene el 84% de las acciones, el gerenciamiento quedó a cargo de los accionistas privados argentinos.

La Nación