La pulseada con YPF

Pese al temor por un posible desabastecimiento, motivado por la advertencia de YPF al Gobierno, durante el fin de semana no hubo mayores dificultades de las habituales

Pese a los temores por un posible desabastecimiento de combustible, motivados por la advertencia que le formuló la semana pasada YPF al Gobierno, durante el fin de semana no hubo mayores dificultades de las que se suelen registrar habitualmente en las principales ciudades del país. En provincias del interior hubo faltantes en algunas estaciones y largas colas en otras, agudizadas por la tensión generada entre los automovilistas a raíz del aviso de la petrolera.

YPF le comunicó el martes pasado a la Secretaría de Energía que, debido a las trabas que le ponen algunas dependencias oficiales para comprar divisas, está teniendo dificultades para importar gasoil, situación que puede poner en riesgo el abastecimiento. El secretario Daniel Cameron respondió con dureza, advirtiéndole a la firma que adoptaría “las más enérgicas medidas ante la evidencia de falta de cualquier tipo de combustible”. Página/12 destacó el sábado que YPF aún conservaba un stock suficiente de gasoil para garantizar el abastecimiento durante el fin de semana sin necesidad de importar.

En varias provincias se registraron demoras para cargar combustible, pero ese no es un problema nuevo. El crecimiento de la demanda y la caída de la producción viene generando dificultades desde hace varios años, las cuales se agudizan los fines de semana largos. Lo que había dado a entender YPF, es que podía llegar a haber problemas adicionales a los habituales y por ahora no se han observado. No obstante, si la petrolera sigue sin poder importar, la situación podría empeorar.

El Gobierno dejó en claro que si YPF no consigue los dólares en el mercado de cambio, Repsol, su principal accionista, debería aportar las divisas o enviar el gasoil que su filial argentina necesita. Además, el viernes anunció que se pondrá en marcha un control de stock de combustibles en las estaciones de servicios para detectar posibles faltantes y esa iniciativa seguirá su curso. De hecho, mañana el ministro de Planificación, Julio De Vido, recibirá a estacioneros del interior, cámaras empresariales del sector y representantes de las provincias para definir cómo se van a hacer los controles. También se sumarán el Instituto Nacional de Tecnología Industrial y la Universidad Tecnológica Nacional, que habitualmente analizan la calidad de los combustibles y ahora dedicarán parte de su tiempo a relevar los volúmenes de abastecimiento.

Mientras tanto, desde el Gobierno informaron a Página/12 que si se presentan denuncias contra la petrolera, intervendrá la Secretaría de Comercio Interior, que podría aplicar la Ley de Abastecimiento.

Página/12