Sorpresivos cortes de gas a empresas

El Enargas dispuso en los últimos días una reducción de suministro a grandes consumidores, una medida infrecuente en verano

Por Oliver Galak  | LA NACION

Aunque nadie lo planteó oficialmente así, no fueron pocos los que lo interpretaron como una represalia política. En los últimos días, las grandes empresas que objetaron en la Justicia los aumentos tarifarios vieron restringido su acceso al gas.

El Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), por intermedio de las transportadoras que las abastecen, dispuso una reducción de los volúmenes habituales que consumen esas industrias, que tienen en el gas su principal insumo. En algunos casos, esa reducción puso las plantas al límite de la capacidad operativa para seguir produciendo.

La sanción no oficial ocurrió luego de que el diario Clarín publicó que esas empresas -entre las que se encuentran, por ejemplo, Profértil, Compañía Mega, Refinor o Pluspetrol- habían logrado que la Justicia las eximiera de pagar el cargo tarifario para la importación de gas.

Los recursos de amparo contra el decreto 2067/08 estaban relativamente extendidos entre los usuarios residenciales y entre algunas empresas pequeñas y medianas, sobre todo a partir de la intervención del defensor del pueblo de la Nación. Desde hace tres años, miles de hogares evitan pagar ese cargo y, por ende, no sufrirán subas con la quita de subsidios. Pero las últimas decisiones del Gobierno empujaron a las grandes empresas a adoptar el mismo camino.

Ocurre que en el caso de las industrias el impacto de la suba del cargo tarifario y de la quita de subsidios será mucho mayor. Mientras para los particulares el Gobierno estableció a principios de noviembre una suba del cargo tarifario del 248% (previo a la quita de subsidios), para las industrias dispuso un aumento del 724%. Así, de pagar menos de 5 centavos de peso por metro cúbico de gas, las industrias pasaron a pagar 40,5 centavos. Para una empresa que consume 2,5 millones de metros cúbicos diarios de gas, se trata de incrementar su factura en casi un millón de pesos por día.

Como en el caso de los particulares que se acogieron al amparo, también en el caso de las empresas la situación es provisional hasta tanto se resuelva la cuestión fondo (la constitucionalidad del decreto 2067/08, que dispone cobrar a los usuarios para que el Estado pueda importar gas).

Ahora, el Gobierno parece haberles dicho a esas empresas que “si no pueden pagarlo, no lo consuman”, tal como lo definió un consultor del sector energético.

Fuentes del Gobierno negaron, sin embargo, que haya sido una represalia por haber recurrido a la Justicia. Señalaron que las restricciones a empresas de consumo intensivo impuestas en los últimos días abarcan también a empresas que no presentaron recursos de amparo y que en realidad se debieron a que el alto consumo de electricidad por la ola de calor obligó al Enargas a destinar un mayor volumen de gas para la generación de energía eléctrica.

Menos inyección

A esta situación se sumó que en los últimos días hubo una parada programada en un yacimiento gasífero de la cuenca neuquina operado por la empresa Total, hecho que también redujo la inyección del fluido en el sistema.

Las restricciones en el uso de gas constituyen un clásico de todos los inviernos prácticamente desde el inicio de la gestión de Julio De Vido al frente del Ministerio de Planificación Federal. Pero hasta ahora no había antecedentes de cortes o reducciones de gas en pleno período estival.

Algunas fuentes del sector indicaron que la medida no estaría dirigida a todos los que presentaron amparos (Refinor, por ejemplo, no sufrió restricciones pese a haber recurrido a la Justicia), sino específicamente a aquellas compañías que están relacionadas con YPF.

La petrolera, que en las últimas semanas mantiene un duro enfrentamiento con el Gobierno, es socia de la canadiense Agrium en Profértil, la fabricante de fertilizantes que tuvo que reducir de 2,5 a 2,1 millones de metros cúbicos su consumo diario de gas, el límite mínimo con el que puede funcionar sin problemas. Además, YPF es accionista -junto con Petrobras y Dow- de Compañía Mega, empresa dedicada al fraccionamiento y a la separación del gas, que también sufrió restricciones en los últimos días.

Desacuerdo

Restricción: en los últimos días, el Enargas dispuso una reducción en el suministro de gas a grandes empresas.

Sorpresa: este tipo de medidas suele tomarse en invierno, cuando el frío alienta el consumo de gas domiciliario.

Explicación: fuentes del Gobierno explicaron que la razón de la medida era la necesidad de enviarle más gas a las centrales eléctricas como consecuencia de la alta demanda.

Sospechas: sin embargo, en algunas compañías sospechan de otros motivos. En esos directorios llamó la atención, por ejemplo, que la medida fuera ordenada inmediatamente después de que muchas empresas se hubieran presentado en la Justicia para evitar alzas en los cargos tarifarios. También, que entre las perjudicadas hubiera firmas de YPF.

La Nación