La búsqueda de inversores llegó a Moscú

Se completa el road show para promocionar la construcción de represas en Santa Cruz

El ministro de Planificación se reunió con su par ruso y ofreció garantías para la construcción de las centrales hidroeléctricas en el Sur. También se analizó la posible instalación de dos nuevas centrales nucleares. Encuentro con empresarios rusos y argentinos.

Por Javier Lewkowicz
Desde Moscú

El ministro de Planificación, Julio De Vido, fue recibido ayer por su par de Rusia, Alexander Novak, quien le manifestó el interés de las empresas de ese país en participar de la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. Fue en el cierre del road show internacional para buscar inversores para el proyecto hidroeléctrico, que tuvo como primera parada San Pablo, luego Beijing y ahora Moscú. De Vido también se reunió con Rosatom, empresa estatal de energía nuclear, para avanzar en el desarrollo de la cuarta y quinta central, proceso en el cual ya hay cinco firmas precalificadas. El Gobierno procura que en caso de adquirir tecnología hídrica y nuclear de los países visitados, la industria nacional mejore la inserción en esos mercados.

El road show tuvo lugar en la sede del Ministerio de Energía de Rusia, a unos 20 minutos, siempre que el tráfico lo permita, del centro histórico de la ciudad, donde se encuentra la Plaza Roja. El día anterior, el mismo trayecto para miembros de la delegación argentina demoró dos horas y media, lo que da una idea de la dificultad para transitar por la ciudad en horas pico. El gobierno ruso es muy celoso de la seguridad, de modo que antes de ingresar al edificio, que tiene una típica estética soviética, funcionarios y empresarios argentinos debieron aguardar media hora hasta recibir el visto bueno oficial. Desde el Ministerio de Energía ruso se maneja la política energética del país con mayores reservas de gas del mundo, que abastece a toda Europa.

En la planta baja del ministerio hay una pequeña exposición sobre los logros rusos en materia de exploración en el espacio exterior, con el busto de Yuri Gagarin, el primer hombre en salir de la Tierra. El salón donde se dio la presentación de las autoridades de Planificación hace recordar a las películas que retratan a los soviéticos en los años sesenta. La decoración sólo incluye dos cuadros con láminas de un avión militar caza ruso y otra con el lanzamiento de un cohete, y un logo de tipo espacial en azul, rojo y gris. Unas 60 personas en total, entre funcionarios y colaboradores de Argentina y Rusia y empresarios de ambos países, presenciaron el encuentro.

Al inicio habló el embajador argentino en Rusia, Juan Carlos Kreckler, hermano de Luis María, embajador en Brasil. Luego, José López, secretario de Obras Públicas, detalló las especificaciones técnicas del proyecto de las represas. Terminada su presentación, el locutor anticipó que en unos minutos se haría presente Novak, titular de la cartera energética de Rusia. En segunda fila aguardaban, uno al lado del otro, Francisco Rubén Valenti, vicepresidente de Impsa; Hugo Dragonetti, presidente de Panedile, y Manuel Cleimer, gerente comercial de Techint. Más atrás estaba Juan Manuel Collazo, de Helport, empresa controlada por Corporación América, de Eduardo Eurnekian.

“La energía es un sector importante y básico para la economía de mi país. En energía eléctrica y producción de petróleo y gas tenemos una experiencia grande y tecnologías de avanzada. Me acaban de explicar que se ha hecho una presentación sobre un gran proyecto en la provincia de Santa Cruz. Hasta ahora la cooperación bilateral se ha concentrado en energía eléctrica, pero hay grandes oportunidades en gas y petróleo. Nuestras empresas están muy interesadas en tener más presencia en Argentina. Realizan proyectos en muchos países del mundo y su profesionalismo es apreciado. Gazprom ya está realizando un proyecto en Bolivia y también podría actuar en Argentina. Rusia también es líder reconocido en el mundo en la construcción de centrales nucleares. Espero que este encuentro con el ministerio ruso y las empresas más importantes rusas sea un paso más en la cooperación bilateral”, indicó Novak.

“Para nosotros es un gesto muy importante y que va a ser tenido en cuenta”, devolvió la gentileza De Vido. El funcionario recordó que las empresas rusas en Argentina participaron en la represa Caracoles, están realizando la central hidráulica de Punta Negra y construyeron la represa de Salto Grande. “Nuestra presencia aquí es para invitar a las empresas rusas a que se presenten y se vinculen con firmas argentinas que nos acompañan aquí en este momento”, completó, y le recordó que “días atrás, el titular de la empresa de bandera, YPF, el ingeniero Miguel Galuccio, firmó en Moscú importantes acuerdos con Gazprom para avanzar en la explotación de yacimientos no convencionales de gas y petróleo”.

Terminado el intercambio entre los ministros, Novak se retiró de la sala y De Vido continuó la presentación para los potenciales inversores, con un repaso de las principales variables macroeconómicas argentinas. “Los convocamos a que participen, no tengan dudas de que es una inversión atractiva. Haremos todo lo posible para que participe la mayor cantidad de empresas y lo hagan en las mejores condiciones financieras. Aportaremos avales y garantías del Estado nacional para respaldar a quien licita la obra o a quien tome una deuda para financiar el proyecto”, manifestó.

La semana que viene, adelantaron fuentes oficiales, Planificación realizará reuniones de carácter privado en Buenos Aires con representantes del sector financiero y de las empresas que ya compraron el pliego. Indican en el Gobierno que los coreanos de Hyundai probablemente compren el pliego en estos días.

Durante la tarde, las autoridades de Planificación mantuvieron reuniones con Inter Rao Export, empresa rusa controlada por el Estado para la promoción de exportaciones, y con Power Machines, firma de capital privado fabricante de turbinas para represas hidroeléctricas. Esta compañía ya participó en el proyecto de Caracoles y es probable que vuelva a presentarse para las represas sobre el cauce del río Santa Cruz junto a Techint y Panedile como socios locales.

Por otro lado, De Vido se juntó con el presidente de Rosatom, Serguey Kirienko, en relación con el proyecto de construcción de la cuarta y quinta central nuclear. La empresa rusa es una de las cinco precalificadas para el desarrollo del proyecto, junto a Westinghouse, de Estados Unidos, Areva (Francia), Kepco (Corea) y la Compañía Nacional Nuclear China (CNNC). El mensaje que se les transmitió a los rusos es que “tomen al proceso licitatorio de las represas como un caso modelo de lo que será el de las centrales nucleares”.

Página/12