“Es una reducción de subsidios con redistribución”

EL GOBIERNO ANUNCIO UNA REASIGNACION DEL APORTE ESTATAL A LOS USUARIOS DE AGUA Y GAS

La medida se aplicará en tres tramos, en abril, junio y agosto, y le permitirá al Estado ahorrar entre 5000 y 13 mil millones de pesos, que serán redireccionados hacia beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y el plan Progresar.

Por Javier Lewkowicz

El Gobierno anunció ayer una reducción de subsidios a los servicios de gas y agua para usuarios residenciales y comercios. El esfuerzo fiscal del Estado nacional en esas partidas se reducirá en un 20 por ciento, entre 5 mil y 13 mil millones de pesos, que serán redireccionados a incrementar la Asignación Universal por Hijo y el plan Progresar, y una parte menor irá a distribuidoras de gas. Así fue anunciado ayer en conferencia de prensa por el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el de Planificación Federal, Julio De Vido. La medida afecta a usuarios de gas de red de todo el país, salvo la Patagonia, y a aquellos que reciben el servicio de agua de Aysa. Pero los funcionarios detallaron un amplio abanico de sectores sociales a los que es prioritario proteger y que quedarán al margen de los cambios. Para los que están alcanzados por la quita de subsidios, el aumento promedio en la factura de gas va de 20 a 850 pesos, según el nivel de consumo, y en el caso del agua, de 46 a 130 pesos. Si los usuarios achican 20 por ciento su consumo de gas, conservarán el beneficio sin alteraciones; en tanto que aquellos que ahorren entre 5 y 20 por ciento, mantendrán una porción del subsidio. “Esto no tiene nada que ver con un tarifazo”, defendió la medida la presidenta Cristina Fernández.

El anuncio fue complejo desde el punto de vista técnico. Mientras explicaban la medida, los funcionarios enfatizaron que “no se trata de un ajuste, sino de una reasignación” de partidas hacia obra pública y planes sociales. Defendieron los subsidios como mecanismo redistributivo, de impulso al consumo y de mejora de la competitividad. Insistieron en que la suba para cada usuario, aunque sea alta en términos porcentuales, en valores absolutos se relativiza, porque se parte de valores muy bajos. En términos de lo que se paga hoy, para aquellos usuarios que no modifiquen sus consumos la rebaja de subsidios implicará una suba de entre 100 y 284 por ciento para el gas, y entre 170 y 406 por ciento para el agua.

Quita y reasignación

Las partidas del Estado nacional destinadas a subsidiar el gas y el agua se reducen en promedio un 20 por ciento. La quita es progresiva según el nivel de consumo de los hogares: va desde el 17 hasta el 80 por ciento del subsidio. Representa, en función del consumo, aumentos en la factura de gas que oscilan entre 20 y 850 pesos en promedio por bimestre, a aplicar en tres etapas: abril, junio y agosto. También se reduce el subsidio a los comercios y al GNC (ver página 2).

Durante su intervención, Kicillof calificó varias veces la medida como una “reasignación de subsidios”. El Gobierno estima que logrará un ahorro fiscal en subsidios de entre 5 mil y 13 mil millones de pesos, una brecha amplia, porque depende de en qué medida los usuarios respondan al estímulo de consumir gas de un modo más eficiente. Alrededor de 1800 millones de pesos se destinarán a las distribuidoras de gas para realizar obras de infraestructura, algo que está todavía en estudio. El resto será reasignado hacia la AUH y el plan Progresar (ver aparte).

“Se trata de una quita con redistribución. Esto es central: lo que se genere de facturación adicional por la rebaja de subsidios se destinará a cubrir gastos de las distribuidoras, el plan Progresar y la Asignación Universal por Hijo”, definió Kicillof. El Gobierno destina en la actualidad 11 mil millones de pesos al Progresar y 28 mil millones a la AUH. Son casi 40 mil millones de pesos. El ministro adelantó que no se ampliará el universo de beneficiarios, sino que se incrementará el estipendio, aunque no detalló en qué medida ni desde cuándo. “Esta es una medida justa, la idea es focalizar mejor los subsidios. Que aquel que no lo necesita lo transfiera por medio del Estado al que más lo necesita”, insistió Kicillof.

Consumo eficiente

En el caso del gas, la quita de subsidios no tendrá lugar si el usuario logra en el bimestre reducir el consumo en un 20 por ciento con respecto al mismo período del año anterior. Si el ahorro de consumo es de entre un 20 y un 5 por ciento, la quita del subsidio no superará el 50 por ciento. “Es necesario avanzar en el uso racional y eficiente de la energía. En el no derroche de un recurso no renovable, como es el gas natural. Así como hicimos en Precios Cuidados, cuando dijimos que el Estado no es el único responsable en el cuidado de los precios, está política de estímulo al consumo eficiente apunta a lo mismo”, dijo De Vido. “Si no hay ninguna mejora, se le quita el subsidio. Queremos que sea un incentivo, un premio para usar responsablemente un insumo que es escaso”, acotó Kicillof.

Impacto

La quita de subsidios tiene un impacto negativo en el ingreso disponible de los usuarios, aunque la reasignación hacia los planes sociales implica mejorar la situación de sectores más desfavorecidos. Por eso Kicillof planteó que “la medida tiene un carácter redistributivo”.

Se abre además una pelea discursiva, que tuvo un primer round en la propia rueda de prensa, porque el Gobierno quiere contraponer a los porcentajes de aumento, que son muy altos, los valores absolutos. El 56 por ciento de los hogares van a pagar, si no modifican su patrón de consumo, entre 20 y 76 pesos más por bimestre de gas a partir de esta situación. “Veinte pesos son cuatro viajes de subte sin la SUBE”, comparó De Vido, y luego dio otros parámetros de referencia para graficar que los mayores costos para los usuarios son bajos en términos relativos. “No genera modificación en las economías familiares”, completó. Consultado por el traslado a precios que pueden llegar a hacer los comercios, respondió que “van a pagar 6 pesos más por día de gas. No tiene asidero pensar que pueden aumentar los precios. Además, esperamos que opten por un consumo responsable”.

Subsidios, siguen

Una parte de los subsidios se mantienen para todos los usuarios. Pero además, para la industria no hay quita, en pos de no afectar la competitividad. Sin embargo, Kicillof advirtió que “se pondrá en marcha un monitoreo ante eventuales situaciones de especulación, como aumentos de precios o desabastecimiento, que de comprobarse se procederá a la quita plena del subsidio”.

“Quiero hacer una reivindicación de la política de subsidios de los servicios públicos que lleva y seguirá llevando adelante este gobierno después de este anuncio. Profundizamos la política para que no se nos escapen entre los que no lo necesitan”, marcó Kicillof. De Vido citó que desde 2003 se acumularon subsidios por 215 mil millones de pesos “que mejoraron el ingreso de los usuarios y se volcaron al consumo”.

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CUANTO DEBERAN PAGAR LOS HOGARES EN LAS FACTURAS DE GAS Y AGUA

Los aumentos y las excepciones

La quita de subsidios de gas y agua variará de acuerdo con el consumo de cada usuario. Además se contemplan una serie de excepciones, que incluyen a beneficiarios de la Asignación Universal y jubilados que cobran la mínima.

El Gobierno aseguró ayer que la quita de subsidios de gas y agua variará de acuerdo con el consumo de cada hogar y además afirmó que se contemplan una serie de excepciones. Lo que sigue es un detalle de cómo impactarán los aumentos y de quiénes pueden quedar exceptuados.

Los aumentos

– Gas. Los usuarios residenciales se dividen en ocho categorías, según el consumo. El Gobierno informó ayer que los de la categoría más baja (R1), donde se concentra el 27 por ciento de los hogares, pagan 20 pesos por bimestre en promedio y a partir de abril pagarán 28 pesos, desde junio 34 y desde agosto 40 pesos. La suba acumulada en seis meses será del 100 por ciento debido a una reducción de 17 por ciento en el monto del subsidio.

En la categoría R2-1, que agrupa a un 9 por ciento, el monto que pagan los usuarios trepará en seis meses de 30 a 65 pesos por bimestre (116,6 por ciento) y la reducción del subsidio también será del 17 por ciento. En la categoría R2-2, que reúne a otro 9 por ciento de hogares, la factura subirá de 35 a 85 pesos (142,8 por ciento) por una baja del subsidio del 20 por ciento. Para el 11 por ciento de los usuarios que está en la categoría R2-3 la reducción del subsidio será del 23 por ciento y la factura subirá de 44 a 120 pesos en seis meses (172,7 por ciento).

En el caso de los R3-1, donde se agrupa el 13 por ciento de los hogares, el recorte del subsidio será del 33 por ciento y el ajuste irá de 77 a 227 pesos (194,8 por ciento). Para los R3-2, 10 por ciento de los hogares, el monto a pagar irá de 119 a 369 pesos (210 por ciento) porque la baja del subsidio será del 44 por ciento. En la categoría R3-3, que agrupa a un 8 por ciento de usuarios, la baja del subsidio será del 77 por ciento y la factura subirá de 183 a 703 pesos (284 por ciento). Por último, en la categoría R3-4, donde se concentra el 13 por ciento de los hogares restantes, la quita del subsidio llega al 80 por ciento y la suba irá de 325 a 1175 pesos (261,5 por ciento).

Si bien la suba en términos porcentuales va del 100 al 284 por ciento, el ministro de Planificación, Julio De Vido, se encargó de remarcar que para el 55 por ciento de los hogares la factura de gas desde agosto será de 0,66 a 1,5 pesos por día, cerca de 2 pases de subte , mientras que para el 45 por ciento restante será de 5 pesos diarios, menos de los 9 pesos por día que representa el ABL promedio que pagan los vecinos de la ciudad de Buenos Aires. Además, De Vido comparó el valor del metro cúbico de gas en Argentina respecto de otros países y aseguró que mientras un hogar abona hoy el equivalente a cinco centavos de dólar en promedio el metro cúbico, en Uruguay se paga 1,35 dólar, en Chile 12, en Europa 13 y en Brasil cerca de 15 pesos. Con respecto al agua, aseguró que, aun si los usuarios de Aysa pagaran la tarifa plena, en Montevideo la factura seguiría siendo un 445 por ciento más cara, en Chile un 476 por ciento, en Europa un 536 por ciento y en Brasil un 697 por ciento.

La quita de subsidios del gas alcanza también a comercios y GNC. En el primer caso, el Gobierno informó que en agosto la reducción del subsidio oscilará entre el 3 y el 12 por ciento, según la categoría, mientras que la reducción del subsidio para el GNC implica que el precio de gas en boca de pozo pasará a 0,7324 $/m3.

– Agua. El Gobierno dividió el área de cobertura de Aysa en tres zonas, de acuerdo con el nivel adquisitivo y aplicó subas diferentes en cada una:

Barrios populares: Villa Riachuelo, Villa Lugano, Riachuelo, Villa Soldati, Parque Patricios, La Boca, Villa Fiorito, Turdera, Valentín Alsina, Remedios de Escalada, Aldo Bonzi, Ciudad Evita, La Tablada, Rafael Castillo, Carapachay, Martín Coronado, etc. En este grupo, donde se concentra el 30 por ciento de los hogares, la factura promedio subirá en seis meses de 27 a 73 pesos (170,3 por ciento).

Barrios de clase media: Almagro, Villa del Parque, Devoto, Caballito, Colegiales, Villa Crespo, San Telmo, Lanús, Ramos Mejía, Aca-ssuso, San Fernando y Florida, entre otros. En este segundo grupo, que reúne al 35 por ciento de los hogares, el aumento irá de 30 a 120 pesos por bimestre (300 por ciento).

Barrios de clase alta: Recoleta, Belgrano, Palermo, Retiro, Núñez, San Isidro, Olivos, Martínez, Vicente López, entre otros. Son el 13 por ciento de los hogares. Allí la factura subirá de 32 a 162 pesos por bimestre (406,2 por ciento).

De Vido dijo además que para los que sólo tienen agua o cloacas la factura aumentará en promedio de 10 a 28 pesos (180 por ciento).

Los exceptuados

El Gobierno informó que quedarán al margen de la quita 564 mil usuarios de la Patagonia, donde el uso del gas es intensivo por las bajas temperaturas. Tampoco tendrán que afrontar la suba en la factura los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, los trabajadores que perciben alguna asignación familiar porque su salario es inferior a los 5200 pesos mensuales, desempleados, jubilados que ganen la mínima, enfermos crónicos, asilos, geriátricos públicos, centros de adicciones, orfanatos, comedores y las personas que consideren que por su ingreso no están en condiciones de afrontar la suba. Quienes ya están en un registro de beneficiarios de planes sociales no deben hacer ningún trámite, pero los jubilados y el resto de los que quieran conservar el beneficio deberán llamar en el caso del gas al 0800-222-9500 o al 0800-333-4444, mientras que para el agua los teléfonos son 6333-2482 o 0800-333-0200.

Por último, el Gobierno también aclaró que, en el caso del gas, los que disminuyan su consumo un 20 por ciento con respecto al mismo bimestre de 2013 quedarán automáticamente exceptuados, mientras que si la reducción va del 5 al 20 por ciento se le aplicará sólo el 50 por ciento de la rebaja de subsidios anunciada.

Cómo serán las nuevas facturas

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