Por Yamila Del Palacio * para Intempestiva / Foto: Gentileza Miguel Monné .- El gobierno de la provincia de Neuquén violó ayer un requisito básico de la legislación ambiental: la participación. En una audiencia supuestamente pública, YPF presentó el Estudio de Impacto Ambiental de un nuevo proyecto que, según se anunció, prevé realizar 56 pozos de fracking en la orilla del lago Los Barreales. En su función como órgano de aplicación, sin embargo, la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales decidió aislar el predio con vallas. La policía, una funcionaria de la Subsecretaría de Derechos Humanos y hasta el propio el secretario de Ambiente impidieron el ingreso de quienes expondrían cuestionando el proyecto. Se trata de la primera vez que ocurre algo así en las Audiencias por proyectos de Vaca Muerta en Neuquén y es una demostración más de lo poco que le gustan las críticas a las petroleras y al gobernador Rolando Figueroa.
El proyecto que se analizaba en la audiencia se denomina La Angostura Norte y es una nueva etapa en el avance de la explotación hidrocarburífera no convencional sobre los embalses de Mari Menuco y Los Barreales. Esta iniciativa prevé la instalación de doce locaciones con 56 pozos de fracking, que en conjunto implican 3.967 etapas de fractura en cercanía de los lagos y, entre otras cosas, consumirán y contaminarán 6.500 millones de litros de agua que no podrá recuperarse.
Este proyecto se suma a las concesiones La Angostura Sur I y II, que el Ejecutivo aprobó el año pasado y que han sido resistidas por los distintos sectores que nos nucleamos en la Campaña Salvemos el Mari Menuco. Los cuestionamientos son producto de los graves riesgos ambientales sobre los bienes hídricos estratégicos de la región.
Si sumamos las tres áreas, en cercanías a los lagos que brindan agua potable para las ciudades de Neuquén, Plottier y Centenario se realizarán más de 500 pozos de fracking. La utilización de esta peligrosa técnica en las costas es inadmisible: implica un riesgo de degradación de un bien común vital como el agua. Sobre todo porque los hechos de contaminación en la zona son cada vez más frecuentes. En los últimos meses se registraron varios derrames y fugas de hidrocarburos. No son hechos excepcionales: forman parte del funcionamiento de la actividad petrolera. Por eso, desde la Campaña Salvemos al Mari Menuco venimos denunciando este imprudente avance en las inmediaciones de los lagos.
Las audiencias públicas son la última instancia administrativa antes de que la Secretaría de Ambiente de la provincia autorice un Estudio de Impacto Ambiental. Esos estudios son requisito para proyectos complejos y, por lo tanto, riesgosos. Las audiencias son el mecanismo de participación popular que prevé la legislación y, como tal, deben cumplir ciertas reglas mínimas. Entre otras cosas, la normativa establece que el Estudio debe estar publicado 30 días antes de que se realice la audiencia para que la población tenga tiempo de leerlo con detenimiento.
En este caso, el Estudio de Impacto Ambiental fue publicado el 1 de diciembre de 2025. Pero sus Anexos a los que el Estudio remite permanente se publicaron recién el 1 de febrero de 2026. Es decir, cuatro días antes de la audiencia. Así lo corroboró el propio secretario de Ambiente, Hipólito Salvatori, cuando le reclamábamos que nos autorizara a ingresar para participar en la audiencia.
Afuera de la audiencia se concentraron unas 150 personas de distintas comunidades mapuche y de distintas organizaciones sociales, sindicales y políticas de Neuquén y Río Negro. Las autoridades provinciales aseguraron que llevarán adelante la Consulta Previa Libre e Informada a las comunidades directamente impactadas por el proyecto, pero los funcionarios no quisieron dejar esa promesa por escrito.
Por el impedimento a participar y por el plazo en el que se publicaron los Anexos, la audiencia debe ser declarada nula y así lo exigiremos ante la justicia en los próximos días. Este tipo de proyectos tampoco pueden avanzar sin la consulta a las comunidades indígenas. Pero más allá de estos procedimientos, es importante resaltar que este tipo de proyectos ponen en riesgo, entre otras cosas, un bien básico como el agua. Por eso reclamamos que se frene cualquier tipo de avance petrolero sobre las costas de los lagos.
* Yamila Del Palacio es integrante de la Campaña Salvemos el Mari Menuco y el Observatorio Petrolero Sur


