Miles de paraguayos a las calles contra privatización de electricidad

Javier Rodriguez Roque.- Miles de trabajadores del sector eléctrico salieron hoy a las calles de Asunción y otras ciudades en una protesta masiva contra el proyecto de ley para privatizar la estatal Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
 
Los sindicatos del sector paralizaron las oficinas, iniciaron la movilización en Asunción frente a las oficinas de la ANDE y con el apoyo de otras agrupaciones similares y de organizaciones sociales marcharon a concentrarse frente al Congreso Nacional.La protesta se desarrolla cuando la Cámara de Diputados, que ya aprobó en forma general el criticado proyecto, se dispone a analizar el articulado en la sesión de hoy para remitirlo urgentemente al Senado en busca de la sanción definitiva.
José Pineda, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la ANDE, anunció que columnas de empleados y personal técnico adherido a la protesta marchan desde diferentes puntos de esa capital para reunir unos cinco mil manifestantes frente al Parlamento.
Igualmente, anunció cortes de ruta en varios puntos del país como medida de presión a los legisladores y en defensa de la soberanía energética del país, pues la privatización abre las puertas a las empresas extranjeras para controlarla.
Ese sindicato recibió ayer el apoyo a sus demandas de parte de la Federación Nacional Campesina y el Frente Guasú, coalición de partidos y organizaciones sociales progresistas.
Los sindicalistas pidieron a los usuarios no acudir hoy a las oficinas ni realizar pagos u otros trámites administrativos y confirmaron que no se atenderán reclamos de cortes del servicio a excepción de las afectaciones a hospitales.
Pineda adelantó la posibilidad de una huelga general si los legisladores continúan adelante con el proyecto, lo cual se discutirá en una asamblea por convocar de acuerdo con los resultados de la movilización de esta jornada.
La norma privatizadora permitirá a intereses económicos nacionales y extranjeros intervenir en la venta de excedentes de energía de las binacionales hidroeléctricas de Itaipú y Yaciretá, que significan un ingreso de 750 millones de dólares anuales para el país.