El potencial petrolero de Malvinas

No se sabe si existe en las Islas y el Mar Argentino petróleo en cantidades que viabilicen la explotación comercial. Pero no hay duda de que Gran Bretaña ha hecho avances efectivos, mientras la política argentina ha sido más que errática.

Por Daniel Montamat*.- La diplomacia más efectiva para contrarrestar el avance inglés en la exploración y eventual explotación de recursos petrolíferos en Malvinas es el otorgamiento de derechos a lo largo y a lo ancho del Mar argentino, incluidas las áreas colindantes a la declarada “zona de exclusión”. Sólo la presencia de múltiples empresas nacionales y extranjeras que operen bajo licencia argentina puede validar la opción “o con nosotros o con ellos” (Resolución SE 407/07).

Hemos perdido tiempo y oportunidades para investigar el potencial petrolero del Mar argentino. ENARSA, la empresa estatal creada en 2004, que monopoliza las áreas en las cuencas offshore, quedó entrampada en políticas de corto plazo. Con múltiples frentes, y sin objetivos de gestión explícitos, su intermediación en el otorgamiento de permisos exploratorios costa afuera ha sido paralizante. Mientras tanto, los británicos avanzaron sin prisa y sin pausa en la “zona de exclusión”.

No es casual la concomitancia del arribo de una plataforma de perforación con la entrada en vigencia en diciembre pasado del Tratado de Lisboa (Constitución Europea) donde las Islas Malvinas figuran en el anexo II como “territorio de ultramar de un Estado miembro de la Unión Europea”.

Soberanía y petróleo están vinculados. Convengamos que el futuro de las islas y nuestro reclamo de soberanía toman rumbos muy diferentes según se llegue a probar o a desechar la existencia de grandes cantidades de petróleo y gas en condiciones de ser explotados y comercializados. Gran Bretaña, una de las partes del conflicto, enfrenta la declinación irreversible de los yacimientos del Mar del Norte. Con reservas probadas de unos 3.400 millones de barriles, va camino a importar petróleo. Argentina, la otra parte del conflicto, con 2.600 millones de barriles de reservas probadas, también va camino a la pérdida del autoabastecimiento. Para cualquiera de las dos partes, la existencia de nuevas reservas de magnitud no sólo cambiaría el horizonte petrolero, sino también su peso económico relativo en el concierto de las naciones.

Recordemos lo que fue para Gran Bretaña el descubrimiento del Mar del Norte en la década del setenta. Tengamos presente lo que significa hoy para Brasil el descubrimiento de reservas off shore, por ahora estimadas en unos 30.000 millones barriles. A los habitantes de las islas también les cambia la vida. Desde el 2006 ya tienen un ingreso per cápita superior que el inglés (40.000 dólares) gracias a las licencias de pesca. Si hubiera petróleo en las magnitudes anunciadas, las regalías, cánones e impuestos de las licencias de exploración y explotación otorgados les asegurarían una renta a perpetuidad.

Un estudio de los contratos que se han otorgado hasta la fecha evalúa en alrededor de un 40% el government take de renta. Es decir, por cada dólar de renta petrolera (diferencia entre precios y costos) que genera el barril que se explote, 40 centavos quedarían para las arcas públicas. Semejante ingreso aseguraría financiamiento incluso para pagar la propia defensa (que hoy representa el 1% del presupuesto de defensa inglés). No hay ninguna duda de que la existencia de petróleo y su explotación comercial complicarían las legítimas aspiraciones argentinas y afianzarían las pretensiones de autodeterminación de los habitantes de las islas, funcionales a los intereses británicos de largo plazo.

La autodeterminación de los habitantes, y la posible mutación de las islas a la condición de “estado libre asociado” dificultarían los reclamos reivindicativos argentinos ante terceros países. Pero todavía estamos hablando en condicional. No se sabe si hay petróleo en cantidades que viabilicen una explotación comercial.

Las expectativas de máxima giran en torno a un informe de la Revista Oficial de la Geological Society of London que data de 1998. En ese reporte se hablaba de un reservorio probable de unos 60.000 millones de barriles, de difícil explotación comercial para los precios de aquella época (20 dólares el barril). Aquellos fueron estudios de prospección sísmica. La diferencia es que ahora vino una plataforma de Escocia, contratada por los licenciatarios, y que el barril está a más de 70 dólares.

Las perforaciones van a permitir despejar dudas sobre la existencia de reservas y la riqueza de los reservorios. Hasta ahora, la política británica para aproximar el descubrimiento en territorio en disputa ha sido consistente; la política argentina, no: pasamos por la “seducción”, la indiferencia y las reacciones retardadas.

Aquí también hace falta una política de Estado.

(*) EX SECRETARIO DE ENERGIA, EX PRESIDENTE DE YPF

Clarín

Petróleo en Malvinas: en las Islas hablan del negocio y eluden la polémica

La directora de Energía dijo que no les cierran las puertas a empresas argentinas.

Por Natasha Niebieskikwiat.- En una entrevista con Clarín desde la capital de las Malvinas, la directora del Departamento de Energía de las islas, Phyl Rendell, explicó algunos detalles de las actividades de exploración petrolífera que comenzarán en unos días en las aguas del archipiélago. El tema mantiene en carne viva el conflicto de soberanía entre Buenos Aires y Londres, y produjo una escalada diplomática días atrás entre ambos países. Pero en su charla con este diario, Rendell ni siquiera mencionó la disputa y manifestó que será la industria la que decidirá “cómo conducir los negocios” ante la eventual “guerra jurídica” que puede montar la Argentina sobre las aguas y recursos en litigio.

¿Cuándo esperan que llegue la plataforma Ocean Guardian y qué cambios se prevén para la industria del petróleo en las islas?

La plataforma va a su primer destino de exploración a fin de este mes. Su fecha de arribo depende del clima. El área de los pozos que van a ser perforados está entre 100 y 150 kilómetros al norte de las islas. Los isleños saben que el plan de exploración puede durar sólo entre seis y ocho meses y por lo tanto no tendrá mayor impacto en la comunidad aunque aquellos involucrados en proveer servicios ya están muy ocupados.

Puede describir en detalle en qué consiste este programa?

El programa compromete la exploración en ocho pozos y, como dije, puede durar entre seis y ocho meses.

¿Cuál va a ser la inversión total en la fase exploratoria? Va a ser pagada por el Gobierno de las islas o por el del Reino Unido?

Es difícil determinar la inversión total hasta que los pozos explorados sean perforados. Las compañías levantaron una buena cantidad de dinero en la bolsa de Londres para financiar sus actividades. Ni el gobierno del Reino Unido ni el de las islas está pagando por la exploración. Paga la industria.

¿Puede hacer una lista de todas las compañías anotadas, cuáles son las británicas y cuáles no? ¿Hay alguna latinoamericana? Hay rumores de que Techint participa de los negocios?

Desire Petroleum y Rockhopper Exploration están planeando perforar pozos. Otros compañías podrán usar la plataforma cuando esté aquí (se habla del gigante minero HP Billiton, entre ellas). No tengo conocimiento de que lo haga ninguna latinoamericana, tampoco Techint.

La semana pasada, la consejera de las islas, Emma Edwards, dijo que ninguna empresa argentina iba a poder entrar al negocio petrolero. ¿Qué dice la ley?

Cualquier solicitud por parte de una compañía argentina será tomada en cuenta en virtud de sus méritos.

¿Cómo se preparan las Malvinas para una posible batalla legal con la Argentina, que planea sanciones para las empresas que tomen parte del negocio?

Las Falklands asumen que el sentido común va a prevalecer y creen que la industria petrolera es la que va a decidir cómo conducir los negocios en la región dentro de los términos de sus licencias.

¿Cómo garantizarán el cuidado del medioambiente?

Cada empresa que perfore petróleo ha debido preparar un documento que explique cuál es el impacto que su actividad podría tener en el medioambiente. Estos documentos y otros adicionales detallando el trabajo que planean realizar fue hecho público para ser comentado y muchos han sido vueltos a analizar por expertos. Además, cada compañía debe tener un Oil Spill Contingency Plan (plan de contingencia).

¿Qué es lo que hace diferente al proceso de exploración actual comparado con el de los años 90, que terminó sin resultados concretos?

Trazas de hidrocarburos fueron encontrados en los pozos perforados en 1998. Las compañías que planean explorar en el área tienen mucho más datos ahora y creen saber dónde perforar esta vez para ser más exitosos. El gobierno de las islas apoya estas actividades, pero es pragmático sobre las chances de tener éxito.

Hay un rumor en las islas de que el plan petrolero llega a un nivel de planeamiento tan importante que hasta se pensó crear una ciudad en San Carlos para los trabajadores del petróleo como una alternativa a Puerto Argentino (Stanley para los isleños).

Eso no es cierto. Y no hay dinero para hacer esto.

Clarín