Aumenta la importación de gas por barco: costará más de US$ 350 millones

INGRESARAN TRES BUQUES MAS ESTE AÑO QUE EN 2009

Una estrategia “de emergencia” que se terminó convirtiendo en permanente.

Por Antonio Rossi.- Instrumentada hace dos años como una salida de emergencia para atender los picos de consumos invernales, la importación de GNL (gas natural licuado) por barco va camino a convertirse en algo permanente y habitual.

La constante caída que registra la extracción local de gas natural, los escasos resultados de los estímulos productivos del programa Gas Plus y los incumplimientos de Bolivia a la hora de garantizar los envíos pactados llevaron al Gobierno a reforzar la provisión de GNL para poder atender el abastecimiento interno de gas proyectado para 2010 y 2011.

Para este año, la empresa estatal ENARSA prevé contratar 14 buques de GNL, 3 más que los que ingresaron en 2009.

Para el próximo año, las proyecciones preliminares indican que las cargas importadas por medio de barcos metaneros se elevarán, como mínimo, a 24. La otra novedad que se espera para 2011 es la incorporación de otro buque regasificador que se sumaría al que está operando en el puerto de Bahía Blanca. La nueva planta regasificadora flotante se ubicaría, en principio, en la zona de Escobar con el fin de abastecer a las centrales térmicas de Campana y Timbúes.

En materia de precios, los cálculos de los técnicos oficiales indican que las facturas a pagar por el suministro externo de gas de este año rondarán entre los US$ 350 millones y US$ 400 millones.

La irrupción de GNL en el escenario local se dio a partir de la temporada invernal de 2008. Para poder garantizar el abastecimiento de gas a los clientes residenciales, ese año la administración kirchnerista salió a contratar de urgencia la provisión de GNL. En ese momento, apareció Repsol YPF con una “propuesta integral” que incluyó el alquiler de un buque regasificador Excelsior, la provisión del GNL y las obras portuarias para inyección del combustible a la red de gasoductos.

En total, durante 2008 ENARSA le compró en forma directa a Repsol- YPF 8 cargamentos de GNL que llegaron procedentes de Trinidad y Tobago, donde la petrolera tiene varias áreas de producción propias y además comparte el manejo del único puerto de licuefacción con Gas Natural, British Gas, Suez y el gobierno de ese país caribeño.

En 2009, las adquisiciones de ENARSA implicaron el arribo de 11 cargas de GNL. De ese total, sólo 5 fueron adjudicadas en forma directa a Repsol, mientras que las otras 6 se compraron por concursos de precios a diferentes proveedores. Tres cargas fueron ganadas por Morgan Stanley Commodities (MSC)-la trader y comercializadora de materias primas del banco de inversión estadounidense- dos quedaron en manos de la española Gas Natural y la restante fue para la empresa Excelerate, la dueña del buque regasificador Excelsior.

En lo que va de 2010, ya arribaron dos barcos de GNL que fueron provistos por Excelerate y Gas Natural. A ellos se agregaron otros 12 cargamentos que conforman el plato fuerte de las contrataciones de este año.

Esta vez, ENARSA decidió no comprar ninguna carga en forma directa a Repsol y abrir el juego para que otros jugadores se presenten a una compulsa de precios.

De acuerdo con los invitaciones que remitió Enarsa a los posibles oferentes, las 12 cargas en juego deberán entregarse entre los meses de mayo y setiembre.

La recepción de las ofertas está prevista para el 9 de marzo y todo indicaría que habría, como mínimo, siete competidores: Repsol, Gas Natural, Morgan Stanley, Excelerate, Cheniere, Marubeni y Qatar Gas.

Por el lado de los precios a pagar por el GNL de este año se perfila una llamativa situación. Por la última carga que entró a mediados de febrero, ENARSA desembolsó un valor de US$ 8 por millón de BTU. Pero si se mantiene la tendencia a la baja que registran las cotizaciones del “Henry Hub” -el índice de referencia del GNL para EE.UU. y Europa-, las próximas importaciones podrían costar 7 dólares por millón BTU. De esa manera, el precio final del GNL puesto en el país sería casi el mismo que las autoridades argentinas aceptaron pagarle a Bolivia por el gas natural que envía en forma limitada.

Clarín