Ecuador: Las sombras se extienden sobre el ITT

El Plan B (explotar el crudo) avanza  de acuerdo con lo programado. En cambio, la firma del fideicomiso con el PNUD no se concreta, pese a estar listo.

El Bundestag (Parlamento) alemán manifestó su preocupación por el giro drástico que experimentó la Iniciativa Yasuní-ITT. Pero al mismo tiempo ratificó su interés de mantener el apoyo a la propuesta ecuatoriana.

Lo hizo a través de  una carta, enviada el 22 de enero del 2010. En la misiva se expresó la sorpresa que causó en Alemania la decisión del presidente Rafael Correa. Puso reparos al fideicomiso con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), horas antes de que se lo firmara  en la Cumbre Mundial de Cambio Climático, de diciembre  en Copenhague.

El 24 de febrero, el Parlamento alemán insistió en apoyar la Iniciativa. En esta ocasión fue tras  una reunión  entre Horacio Sevilla, embajador de Ecuador en Alemania, y las diputadas Dagmar Wöhrl y Eva Bulling-Schröter, presidentas de las  comisiones de Cooperación Económica y Desarrollo, y de Medio Ambiente.

Pero el Gobierno ecuatoriano prefirió  mirar hacia otro lado. El vicepresidente Lenín Moreno e Ivonne Baki, presidenta de la Iniciativa, encabezaron una gira por Irán, Emiratos Árabes y Turquía. Volvieron con ofrecimientos, pero ninguno concreto.

El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad comprometió recursos, pero sin presentar una cifra exacta. A su vez, el Gobierno turco reconoció que se conversará  sobre el monto de apoyo durante una próxima visita del presidente Rafael Correa.

Además, se reiteraron las adhesiones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)  y de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

Sin embargo, nada se consolida a favor de la iniciativa de mantener  más de 846 millones de barriles de crudo bajo tierra en el bloque Ishpingo-Tambococha- Tiputini (ITT).

Alberto Acosta, ex ministro de Energía y uno de los mentalizadores de la propuesta, coincide con Roque Sevilla, ex presidente de la Iniciativa. Los dos consideran que no fue fructífera la última gira de promoción. Ellos aseguran que más bien la Comisión  debió viajar  para  consolidar los ofrecimientos ya existentes.

Sevilla aseguró que entre las ofertas más efectivas de aportes anuales están las de  Alemania con entre USD 50 millones  y 70 millones;  España, con  18,6 millones; y  Bélgica, con  6,1 millones. “Junto con otros compromisos en este año ya se hubiese concretado USD 350 millones”.  El objetivo es obtener USD 7 200 millones en un lapso de  13 años.

Pero frente al panorama actual,  Acosta cree que la Iniciativa  ITT solo “marcha en su propio terreno, mientras que el Plan B (explotar el crudo) avanza más rápido. Por ejemplo, ya debían expedir el nuevo fideicomiso, pero demora demasiado”.

Este documento servirá para  administrar los potenciales recursos. A propósito, el Gobierno anunció que la firma del documento fiduciario  se hará  en Cochabamba, Bolivia. Se aprovechará la Cumbre Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático, a realizarse entre el 19 y el 22 de abril.

Acosta sentencia: “Que firmen donde quieran, eso no es un pretexto. Pero deben  decir   cuáles son los cambios. Tienen que revelar qué territorio  corresponde al ITT porque si  le sacan una letra se acabó la Iniciativa y eso sería engañar a la comunidad internacional”.

Acosta se refiere  a la denuncia que hiciera el miércoles Roque Sevilla  ante la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea. Respaldándose en el plan que   Petroamazonas tiene listo, reveló la intención de dividir al bloque en dos: I y  TT. Esto para superar complicaciones en la obtención de la licencia ambiental
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La explicación que Sevilla encuentra para el mayor avance del plan B es que  si no  se explota el crudo del  ITT se dejaría de  invertir USD 3 500 millones  y “eso afectaría a muchos intereses que están de por medio como la  helitransportación, dotación de torres de perforación, bombas, lubricantes,  asesoría jurídica y muchos más”.

Pero “lo más grave” es que  sin el petróleo  pesado  del ITT no se justificaría la inversión  de USD 12 500 millones en la  Refinería del Pacífico.

“En el momento que la  Iniciativa ITT tenga éxito se  dejará de lado a un  negocio que afectaría a muchos intereses”.  Pero los expertos consideran que a la larga Ecuador ganaría no solo en  liderazgo internacional, sino que  comenzaría la transición  desde una economía petrolera hacia el uso de las energías alternativas.

El Plan B es más consistente

El documento Prefactibilidad de Desarrollo del Campo Tiputini-Tambococha y  Desarrollo del Bloque  31 revela una nueva evidencia de cómo avanza el plan B.

De acuerdo con esta propuesta de Petroamazonas, cuya tercera revisión fue en marzo del 2010,  se plantea una  fase temprana de explotación (TT) como alternativa intermedia al campo ITT.

Establece que su ejecución demandaría una inversión de USD 3 653 millones. Y con el cálculo de USD 65 por barril de crudo, el ingreso neto sería de USD  6 328 millones en 30 años.

Para los defensores de la Iniciativa Yasuní-ITT, eso significaría un mayor gasto con relación a su propuesta.  Ya que -según Roque Sevilla- “en el peor de los casos” en el plan A se necesitaría invertir USD 20 millones en  promoción internacional, campañas y viajes de las comisiones.

En la anterior gestión del Comité de la Iniciativa, los gastos  bordearon los USD 800 000 en pasajes y en estadías.

Entre tanto, el documento señala que recién al final del tercer año de iniciadas las operaciones empezaría la producción.

No obstante, el Gobierno, a través de los ministerios de Patrimonio y Recursos no Renovables, insiste en que no hay avances en el Plan B. Pero hay grupos que aseguran que actividades como el tendido del oleoducto entre el sector Edén-Yuturi y Pañacocha, en el norte del Yasuní, demuestran lo contrario.

Los recursos

En el 2007,  el presidente Rafael Correa presentó  ante el país y la comunidad internacional la propuesta de moratoria petrolera en el bloque ITT.

La propuesta  es dejar el crudo bajo tierra a cambio de aportes económicos de la comunidad internacional.

El 100%  de los USD 7 200 millones que se espera recaudar serán  invertidos  en proyectos hidroeléctricos, solares y fotovoltaicos, que tengan los  estudios listos. Entre estos estarían el Toachi-Pilatón y Coca-Codo  Sinclair.

Los fondos serán administrados por un  fideicomiso con el PNUD. La disposición  es invertir en proyectos de energía  renovable.

Esto  rendirá  el 7% de intereses.

Los   ingresos anuales  se destinarían a  proyectos de   protección en 41 parques nacionales, en reforestación de   un  millón de hectáreas y  en  programas  de apoyo social a las  comunidades con  influencia en  la zona.

El Comercio

Se pide licencia ambiental para campos del ITT

Obtener la licencia habría sido uno de los compromisos de Luis Jaramillo, ex titular de Petroecuador, con el presidente Rafael Correa

Mientras en el enlace 165 este sábado, el vicepresidente Lenín Moreno destacó el respaldo a la iniciativa Yasuní- ITT logrado en su reciente gira internacional, y la ministra de Patrimonio, María Fernanda Espinosa, informó que está listo para la firma del presidente Rafael Correa el fideicomiso que recibirá los aportes por no explotar el ITT, por disposición de la Presidencia de la República, Petroecuador inició el trámite para obtener la licencia ambiental para explotar ese campo.

Así consta en un oficio del 9 de marzo de 2010, al que HOY tuvo acceso, en el que Mauricio Alvear, vicepresidente de Gestión Empresarial de Petroecuador, le comunica a Fredy García Calle, vicepresidente de Petroproducción, que la Presidencia de la República ha creado el “Compromiso SIGOB denominado Licencia Ambiental ITT,” para lo cual le pide elaborar la hoja de ruta y el cronograma correspondiente, a fin de obtener la licencia del Ministerio del Ambiente.

Cinco días antes, Sandra Naranjo, asistente particular del presidente Rafael Correa, le remite por correo electrónico, al contralmirante Luis Jaramillo, ex presidente ejecutivo de Petroecuador, un mensaje con el asunto: “Sistema de Seguimiento a los Compromisos con el Presidente-Nuevo Compromiso-Licencia Ambiental ITT”. En dicho mensaje, Naranjo le dice: “Se ha creado un Nuevo Compromiso en el cual usted es responsable. Por favor revise la información a continuación”.

De acuerdo con el mensaje de Naranjo, además de Jaramillo, participan en el trámite de la licencia ambiental los ministros Galo Borja, de Sectores Estratégicos; Germánico Pinto, de Petróleo; Marcela Aguiñaga, de Ambiente.

Fernando Villavicencio, analista petrolero y dirigente del movimiento de izquierda Polo Democrático, asegura que el trámite de la licencia ambiental, desnuda la verdadera intención del Gobierno de Rafael Correa de apostar por la explotación del campo Ishpingo, Tambococha, Tiputini (ITT). “La licencia ambiental es el permiso para entrar a explotar, ya es hora de que Correa se quite la careta y admita que la idea de dejar el crudo bajo tierra no es más que una farsa”, enfatizó.

Pero, la ministra Espinosa fustigó las críticas de Villavicencio y aseguró el sábado que el fideicomiso será firmado con el PNUD en la Cumbre de los Pueblos, a realizarse en Cochabamba – Bolivia, a fines de abril próximo.

Ella dijo que hay auditorías ambientales para la explotación en la zona del Yasuní, que se efectuaron en 2001 y 2006, es decir en gobiernos anteriores. Villavicencio respondió: “La ministra miente o no está informada sobre las últimas decisiones del Gobierno, porque el trámite de la licencia ambiental tiene fecha 9 de marzo de este año”.

Además, Villavicencio revela que Petroecuador avanza auditorías ambientales en los campos Ishpingo 3 y 4, por lo cual el Ministerio de Ambiente le ha pedido explicaciones, debido a que sus técnicos han ingresado a esa zona intangible. “Si hay estudios quiere decir que hay planes para explotar, lo cual es inconstitucional”, advirtió el analista. (MEVO)

“Van a cambiar los límites del Yasuní, quieren explotarlo todo”

“En los próximos días, el presidente Rafael Correa dirá que no se han concretado los aportes internacionales y que no puede esperar más, porque las necesidades del pueblo son impostergables”, pronosticó ayer Roque Sevilla, ambientalista y miembro del equipo negociador de la iniciativa Yasuní-ITT, que a inicios de este año desarticuló el jefe de Estado. Algo peor: “Van a cambiar los límites del Yasuní, quieren explotarlo todo, quieren que el Tiputini y el Tambococha queden fuera del parque y dar paso a su explotación, lo cual sería inconstitucional”, advirtió y aseguró que esa iniciativa es liderada por un fuerte grupo en el Gobierno. “Eso estoy sintiendo, hay demasiadas señales en esa dirección y muy pocas para conservar el Yasuní”, dijo. Aquello explica, según el experto, por qué desde hace más de tres semanas, el fideicomiso para canalizar las contribuciones internacionales no es aprobado por el secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera. “El documento no se firma, a pesar de que ya ha sido revisado por todos los ministerios que intervienen en el tema. Si no se firma el fideicomiso es como no tener una cuenta para recibir los aportes”, indicó. Sevilla cree que esa demora obedece a que el objetivo central del Gobierno es explotar el ITT para promover a la Refinería del Pacífico, obra prioritaria para Rafael Correa. (MEVO)

Diario Hoy