Cargill invierte $ 450 millones y entra en el negocio del biodiésel

Construirá una planta para producir ese combustible y otra para generación eléctrica

La multinacional Cargill anunció ayer que invertirá 450 millones de pesos para construir su primera planta de producción de biodiésel en la Argentina y una central de generación eléctrica para su autoabastecimiento.

Ambas plantas se erigirán en el predio que el gigante de la agroindustria tiene en Villa Gobernador Gálvez (al sur del Gran Rosario) y se prevé que su construcción, que ya comenzó, finalice en septiembre de 2011.

En esa ciudad santafecina se encuentra la mayor planta de crushing de soja de Cargill en el mundo, con una capacidad para procesar 13.000 toneladas por día.

“Esa es la mayor planta de molienda de soja que opera Cargill a nivel mundial y era el sitio natural para desarrollar estas dos inversiones, porque son dos inversiones complementarias del proceso”, explicó el presidente de Cargill en la Argentina, Hugo Krajnc, durante una conferencia de prensa en la quinta de Olivos.

El ejecutivo formuló esas declaraciones luego de presentarles el proyecto a la presidenta Cristina Kirchner y a la ministra de Industria, Débora Giorgi. “Esta inversión provoca la diversificación de la matriz energética, impulsa la compra de bienes de capital de origen nacional, genera valor agregado y puestos de trabajo genuino”, afirmó Giorgi.

La Argentina es uno de los principales proveedores mundiales de biodiésel y el mayor exportador global de aceite de soja, insumo con el que se elabora casi todo ese biocombustible.

Cargill, que ya tiene plantas de biodiésel en otros países, tiene pensado destinar el equivalente al 30% de su producción de aceite de soja en Villa Gobernador Gálvez a la elaboración de biodiésel. La capacidad de producción de ese biocombustible será de 240.000 toneladas al año y se destinará tanto al mercado local como a la exportación.

Recientemente finalizó la campaña 2009/10 de la soja, que dejó una cosecha récord de 52,7 millones de toneladas, según datos oficiales.

La planta de cogeneración de energía tendrá una potencia de 18 MW y servirá para abastecer tanto al complejo de Villa Gobernador Gálvez como al que Cargill tiene en Punta Alvear, donde hay dos torres de malteo. Asimismo, “permitirá que otros usuarios del sistema energético hagan uso de la energía que dejará de consumirse”, afirmó en un comunicado la empresa de origen norteamericano.

Debido a lo ajustado de los márgenes en el negocio agroindustrial, las plantas deben operar con un alto grado de eficiencia. Cualquier corte de energía puede representar grandes pérdidas; de ahí la necesidad de las grandes aceiteras de procurarse sus propias fuentes de abastecimiento energético.

Cargill señaló que la inversión en bienes, maquinarias y equipos y servicios de origen nacional representará el 77% del desembolso total. Ambos proyectos generarán, durante la etapa de construcción, un promedio mensual de 370 puestos de trabajo, según se especificó en el comunicado.

“Que estas inversiones se realicen en nuestro país en un contexto internacional de incertidumbre económica y financiera refuerza una vez más el compromiso de Cargill con el desarrollo agroindustrial argentino”, afirmó Krajnc.

La Nación

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El bio negocio

La empresa anunció la instalación de una planta para producir biocombustibles y otra para generar energía eléctrica

La compañía cerealera Cargill anunció ayer una inversión por 450 millones de pesos para la construcción de una planta productora de biodiésel y otra para generación de energía eléctrica. Las instalaciones se emplazarán en la localidad santafesina de Villa Gobernador Gálvez. La iniciativa fue comunicada a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por el titular de la filial local de Cargill, Hugo Kranjc, durante un encuentro en la quinta de Olivos. La inversión que comunicó la cerealera contrasta con las críticas de los principales referentes de la Unión Industrial (UIA) y la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA) de la semana pasada, quienes plantearon una falta de seguridad jurídica para el desarrollo de los negocios.

El anuncio de Cargill refleja también las buenas perspectivas de rentabilidad para la producción de biodiésel. El Ministerio de Planificación resolvió elevar de 5 a 7 por ciento el corte de combustibles con biodiésel, lo que implica la necesidad de producir un millón de toneladas del biocombustible, precisamente la cantidad que actualmente importa el país. Esto abre la puerta a varias empresas del sector para meterse en el negocio.

Otro ejemplo del buen momento de la actividad agropecuaria lo dio ayer el Indec, que informó un aumento en la venta de maquinaria agrícola de 40,7 por ciento en el segundo trimestre del año respecto del mismo período en 2009. Entre abril y junio la facturación por la venta de tractores, sembradoras, trilladoras, fumigadoras y máquinas de riego ascendió hasta 788 millones de pesos.

Por su parte, Cargill destinará 450 millones de pesos para construir dos plantas, que estarán en funcionamiento en septiembre del año próximo. La destinada a producir biodiésel generará 240 mil toneladas del combustible. La generadora eléctrica tendrá una capacidad de potencia instalada de 18 magavatios, aprovechando el vapor residual del proceso industrial del aceite de soja. “Las inversiones constituyen la manifestación de la confianza de la empresa en el potencial agroindustrial de la Argentina y sobre todo en el papel que el país está llamado a cumplir en el comercio agroindustrial nacional e internacional”, aseguró Kranjc.

No es la primera inversión que realiza la firma. Entre 2004 y 2008 desembolsó más de 2000 millones de pesos. La nueva inversión la realizará íntegramente con fondos propios, según comunicó la empresa. “El 77 por ciento de los recursos se utilizará en la adquisición de bienes y servicios nacionales, por lo cual este dinero se va a gastar efectivamente en la Argentina”, insistió el presidente de la compañía. La construcción de ambas plantas generará 370 puestos de trabajo.

“En este contexto de incertidumbre internacional en materia económica y financiera, el hecho de que Cargill haya decidido invertir 450 millones en el país nos llena de un profundo orgullo”, le manifestó Cristina al empresario, según contó este último.

La producción de biodiésel en la nueva planta será equivalente al 30 por ciento de la elaboración de aceite de soja que la empresa realiza en el Complejo Industrial de Villa Gobernador Gálvez y estará destinada tanto al mercado internacional como doméstico. En cuanto a la energía eléctrica generada en la planta, será utilizada para el autoconsumo.

Página/12