Todo es para regatear el precio de YPF

El canciller español, José Manuel García-Margallo, bajó el tono de las declaraciones contra Argentina, y ahora dice que quiere dialogar para acordar la tasación de la compañía. Fracasó un intento del gobierno de Rajoy ante la Unión Europea

Después de una semana de amenazas de represalias comerciales, diplomáticas y legales como respuesta a la expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF, el gobierno de España deslizó que se conformará si Argentina le paga a Repsol. El canciller español, José Manuel García-Margallo, cambió el eje del discurso oficial, pero reforzó el rol del gobierno de Mariano Rajoy como guardián y defensor de los intereses de la petrolera: “No discutimos el derecho de Argentina a apostar por la soberanía energética, lo que discutimos es la posibilidad de expropiar sin pagar a los accionistas”. El objetivo de García-Margallo es “llegar a un acuerdo dialogado con Argentina sobre la tasación de la compañía”. La nueva fórmula es sencilla, si Argentina abona el monto de indemnización por la expropiación que pretende el CEO de la petrolera, Antonio Brufau, entonces no habrá represalias en el Ciadi desde España. El funcionario oficia así de vocero de Repsol, ya que las denuncias contra un país en los tribunales arbitrales del Banco Mundial debe realizarla la empresa.

La tranquilidad de García-Margallo duró poco. En el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea que se realizó en Luxemburgo, el diplomático reclamó que Argentina sea dejada de lado en las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea para alcanzar un acuerdo comercial. Se trata de un acuerdo lanzado en 2004 que contempla la eliminación progresiva de los aranceles para más el 90 por ciento del comercio entre los bloques.

La propuesta fue descartada por las autoridades de la UE. La negociación se realiza entre los bloques. Si bien la propuesta del español tiene un valor simbólico, “aislar a la Argentina”, la posición asumida por el representante del Partido Popular español terminaría siendo funcional a los intereses argentinos porque, de concretarse ese acuerdo con la UE, se facilitaría el ingreso de productos manufacturados europeos, principalmente en el sector automotor. A cambio de eliminar las medidas proteccionistas al ingreso de bienes manufacturados, los países sudamericanos reclaman facilidades para colocar su producción primaria. El acuerdo, del que el canciller español pretende excluir a Argentina, profundiza aun más la especialización productiva de materias primas con bajo valor agregado de la región.

García-Margallo afirmó ayer que su postura apunta a “defender a millones de accionistas de Repsol, fundamentalmente a través del diálogo”. Para eso, explicó desde el paraíso fiscal de Luxemburgo, que el gobierno español formará alianzas “donde crea necesario”. Según dejó trascender, España volvió a reclamar a la UE que tome medidas comerciales contra Argentina, entre las que figuraría el sistema de preferencias arancelarias, el mismo esquema del que Estados Unidos excluyó al país recientemente.

Después de lamentarse por la derrota de la candidata de derecha a la presidencia francesa, Marine Le Pen, el diplomático se mostró conciliador y aseguró que “España está considerando todas las medidas que puedan hacer volver a Argentina a la mesa de negociación. Se trataría de encontrar un arreglo negociado”. La negociación es por el pago y no para frenar la expropiación. “No discutimos el derecho de Argentina a apostar por la soberanía energética, aunque en mi opinión es un error en el siglo XXI. Lo que sí discutimos es que pueda uno expropiar sin pagar, que se pueda uno apropiar de una empresa sin pagar a los accionistas”, apuntó el canciller. “Se trata de que Argentina vuelva a la comunidad internacional, vuelva al diálogo, arregle este contencioso de forma amistosa y, si no, que cumpla lo que los tribunales arbitrales decidan”, concluyó.

Página/12

YPF: España reclama una negociación

Llamó a que la Argentina y Repsol logren un acuerdo; dureza en la UE

Por Adrián Sack  | Para LA NACION

España pidió ayer que la Argentina se siente a negociar con Repsol y que se busque una “solución negociada” en el conflicto originado por la Casa Rosada al confiscar el 51% de las acciones de YPF. “Seguimos diciendo que lo mejor que puede ocurrir es que lleguemos a una solución negociada a través del diálogo”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo.

Las expresiones del canciller no abandonaron, sin embargo, la severidad mostrada en los últimos días por Madrid, que ayer propuso a la Unión Europea (UE) que continúe las negociaciones comerciales con el Mercosur sin la Argentina, lo que muestra que mantiene una dura posición.

En declaraciones difundidas por la edición digital del periódico madrileño ABC, el canciller afirmó que el gobierno de Mariano Rajoy quiere “evitar un choque de trenes malo para Europa, España y la Argentina”, y por primera vez planteó la necesidad de que el gobierno argentino y la empresa Repsol se sienten a negociar un precio acordado por la toma de las acciones de la petrolera española. “Si yo le expropio su casa y el pedido que le doy le parece bien, no hay problema. El choque de trenes viene cuando no hay acuerdo”, graficó García-Margallo.

En paralelo a este planteo, España consiguió ayer nuevos apoyos en la UE para su proyecto inicial de tomar medidas conjuntas contra la Argentina. Además, el Palacio de la Moncloa insinuó en la reunión de cancilleres de toda la UE la posibilidad de que el bloque europeo negocie con el Mercosur un acuerdo de libre comercio sin la Argentina. Esta posibilidad sería muy complicada de ponerse en práctica. De hecho, el director ejecutivo para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior, Christian Leffler, desestimó el pedido de España. “Si negociamos con Mercosur, que es una asociación de cuatro países, no se puede negociar con tres cuartos del Mercosur como no puede negociarse con tres cuartos de la UE”, aseveró.

El canciller García-Margallo, que había anunciado una “ruptura de relaciones fraternales” entre España y la Argentina a horas de confirmarse la confiscación, ayer destacó, en su diálogo con periodistas españoles, que las relaciones entre los dos países “son espléndidas” y que, además, “lo han sido siempre”.

Un interés
García-Margallo también remarcó la intención del gobierno de Rajoy de ponerle fin al conflicto al ponerse en la situación de la Argentina, aunque ya no a modo de reproche, sino de consejo. “(Se debe) encontrar el interés de la otra parte, y la Argentina tiene el interés de no quedarse aislada del mundo”, dijo, en relación con el perjuicio que la confiscación de YPF implica para la seguridad jurídica del país, así como para la posibilidad de atraer inversiones. Por otra parte, y en un gesto también inédito, el canciller español diferenció a la Argentina de los países de la región de menor interés para la radicación de capitales extranjeros. “La vía argentina no ha sido compartida por Bolivia ni por Correa u otros de la escuela de pensamiento bolivariano y del ALBA”, observó.

Sin embargo, antes de mantener su encuentro con la prensa, el diplomático se reunió en Luxemburgo con el grupo de 27 ministros de Relaciones Exteriores de Europa, donde logró el apoyo explícito de Gran Bretaña, Portugal y la República Checa para analizar medidas conjuntas contra la Argentina a nivel continental.

Más allá de que ese espacio no tiene competencia para el tratamiento de temas comerciales como la confiscación de YPF, ayer se le dio lugar, por pedido especial de España, a un breve debate sobre la posibilidad de que la UE lleve a cabo algún tipo de sanción contra la Argentina.

En ese sentido, la declaración más enérgica provino de parte del canciller británico, William Hague, quien solicitó a sus pares europeos que se estudien “muy seriamente” las propuestas presentadas por España en ese foro.

Allí, previamente, García-Margallo había solicitado que se hiciera efectiva una protesta internacional contra la confiscación de YPF ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y también que se cancelen los beneficios arancelarios otorgados a las exportaciones argentinas a la UE.

Pero, además, el funcionario de Rajoy impulsó una “reflexión” sobre la posibilidad de llevar adelante acciones conjuntas que condenen la decisión tomada por el gobierno kirchnerista, pero sin afectar las relaciones entre el bloque europeo y el Mercosur. Es decir, una negociación por un acuerdo de libre comercio sin la Argentina.

La Nación