Gas: el Gobierno estudia mejorar el precio a través de un impuesto sobre la producción de petróleo

El equipo del viceministro de Economía, Axel Kicillof, hombre fuerte del sector hidrocarburífero desde la sanción del decreto 1277 (que le otorgó amplias potestades para intervenir en la industria), está estudiando la posibilidad de aumentar el precio del gas en boca de pozo en forma indirecta, a través de un subsidio que surgiría de la renta generada por la explotación de crudo, Según comentaron a El Inversor Online desde dos gobernaciones petroleras.

La iniciativa, que está aún en una etapa muy germinal, parte de un concepto: en Economía quieren evitar que la mejora del precio en el origen de la cadena gasífera desemboque en un alza tarifaria. Consideran que la suba de tarifas provocaría una retracción de la demanda agregada del país al disminuir el consumo interno.

“Por eso, lo que se está estudiando es subsidiar a la producción de gas a través de un subsidio que manejaría fondos originados en la explotación de petróleo. En líneas generales, lo que se está estudiando es que la renta del crudo, cuyo valor se actualizó en los últimos, permita mejorar el valor del gas”, explicó un encumbrado funcionario patagónico.

Una de las alternativas que están analizando los técnicos de Economía consistiría en captar parte de la renta petrolera a través de un impuesto que sirva para subvencionar la perforación de gas, relegada porque los alicaídos precios internos -que rondan los US$ 2,50 por millón de BTU, muy por debajo del gas de Bolivia (US$ 11) y el LNG (US$ 16)- no permiten explorar nuevas áreas improductivas.

El directivo de una petrolera que opera en Neuquén, que escuchó la versión en la Secretaría de Energía, señaló, sin embargo, que es muy poco probable que una iniciativa de este tipo prospere. “Si bien el decreto 1277 autoriza al Gobierno a fijar los precios de todos los combustibles, el marco legal no habilita los subsidios cruzados. Y además, va en contra del objetivo que persigue, que es incentivar la inversión a largo plazo, porque no hay previsibilidad”, advirtió.

 

El Inversor