“El éxito de mediano plazo está atado a los no convencionales”

Entrevista con el presidente del Instituto Petroquímico Argentino (IPA)

Jorge De Zavaleta, presidente del Instituto Petroquímico Argentino (IPA), lamenta que en los próximos ejercicios seguirán las restricciones de suministro de gas durante el invierno. Y advirtió, debido a la creciente demanda eléctrica, que podría haber inconvenientes también en el verano. Destacó el plan de inversiones propuesto por YPF, pero pidió “reglas claras y precios que repaguen la inversión” para que el resto de las petroleras incremente sus desembolsos.

La industria petroquímica de la Argentina está inmersa en una dinámica particular: a pesar de registrar en los últimos cinco años un incremento sostenido de la demanda de poliolefinas, fertilizantes, soda cáustica y otros derivados petroquímicos, tanto a nivel local como en el mercado regional, las compañías del sector no han podido ampliar su capacidad instalada como consecuencia de la escasez de materias primas. Es más, su atención se centró en el pasado reciente en buscar alternativas para reducir el consumo de energía y lograr reemplazar el uso de gas natural con miras a no perder producción en los meses de frío.

En mayo de este año las empresas petroquímicas empezaron a sufrir cortes en el suministro de gas de hasta un 70% de su consumo contratado. Cuando desciende la temperatura en el área Metropolitana, Transportadora de Gas del Sur (TGS) reduce –o cancela– el abastecimiento al polo de Bahía Blanca (integrado además por Profertil, Solvay Indupa y Mega). El escenario se complicó en los últimos años. En 2010, las empresas petroquímicas llegaron a los 10 días de cortes de gas en junio y en 2011 lo hicieron el 20 de mayo. Este año, en cambio, llegaron a esa cifra el 30 de marzo.

Para el corto plazo, las empresas no esperan grandes cambios en esa dinámica. Incluso prevén que las restricciones de suministro podrían complicarse en este verano durante los picos de consumo eléctrico. Pero aun así, la mayoría de los jugadores de la industria –que tiene su epicentro en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca– no analiza reducir sus operaciones en la Argentina.

Sí preocupan las dificultades para girar dividendos al exterior –y molesta a las casas matrices–, aunque los que prefieren ver el vaso medio lleno responden que la situación habilita una buena oportunidad para utilizar ese dinero a fin de solventar pequeñas ampliaciones y mejoras en las plantas que redundan en un mayor nivel de actividad para la industria local.

En el sector consideran, a su vez, que la demanda del segmento agropecuario –de la mano de una expansión considerable de la siembra de maíz por el descenso de la cosecha de Estados Unidos y de una mejor temporada de soja para 2012– impulsará la demanda de productos plásticos –fundamentalmente, polipropileno– y ayudará a compensar la baja performance del segmento inmobiliario (en baja por la pesificación ad hocestablecida por el Gobierno).

Es clave, además, esperar a ver cómo responde la economía brasileña, el motor del Mercosur, con vistas a realizar un pronóstico de 2013. “Hay señales positivas, como por ejemplo el fuerte salto de la venta de vehículos, que se reactivó favorablemente a partir de un programa de incentivos que lanzó el Gobierno de Dilma Roussef”, señaló Jorge De Zavaleta, presidente del Instituto Petroquímico Argentino (IPA), en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

¿Cuáles son las principales características del escenario petrolero actual?, preguntamos al directivo.

En el corto plazo no vemos ningún cambio importante en la oferta de gas, y si lo asociamos con un aumento vegetativo del consumo, podrían ampliarse los cortes de suministro en verano (pico de los aires acondicionados) y en invierno.

El plan de YPF es agresivo y nos complace escucharlo, ya que ataca el problema por una de sus bases, que es la falta de inversión en el upstream. La petrolera podría ser la locomotora que permita la recuperación de reservas y el desarrollo de los recursos no convencionales. Pero YPF es sólo un tercio del mercado, con lo cual las demás empresas deberían seguir el mismo tren de inversiones. Es muy importante que haya reglas claras y precios que repaguen la inversión upstream.

¿Cómo incidirá la industria petrolera en las perspectivas petroquímicas? 

Para 2013 esperamos la misma oferta de materias primas, ya que no hay ningún cambio relevante upstream para las plantas petroquímicas. Vemos el corto plazo con problemas y el mediano plazo atado al éxito de desarrollar los hidrocarburos no convencionales, para llegar a la autosuficiencia energética, lo cual dispararía sin dudarlo inversiones en refinerías y ampliaciones importantes en la industria petroquímica.

¿Cómo se comportarán los precios a nivel regional e internacional?

Europa seguirá con problemas y las plantas petroquímicas de ese continente tendrán mucho producto disponible pero manufacturado con materias primas caras. En la región no hay anunciada ninguna expansión, por lo cual el crecimiento vegetativo será suministrado por reducción de exportación o por más importaciones en el caso de que los productos estén largos o cortos en la región.

Los precios se mantendrán estables, pero teniendo en cuenta que la maquinaria petroquímica de Estados Unidos sigue batiendo récords de producción gracias a un costo de materia prima muy competitivo.

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