A pesar de los controles, se expande el negocio petrolero

Las medidas que tomó el Gobierno argentino no detuvieron los planes: en 2017 se extraerá crudo de las islas.

Con el manual de la experiencia petrolera del Mar del Norte bajo el brazo, y el estudio del impacto de esta industria en comunidades pequeñas, el gobierno británico de las Malvinas ya estableció el 2017 como la fecha para comenzar a extraer crudo de estas aguas. Las actividades van a paso largo. El Departamento de Obras Públicas remueve la tierra de Puerto William para levantar una terminal portuaria para la industria y mientras tanto moderniza el puerto de la capital. Grúas y palancas están preparando el suelo de las afueras de Stanley, a la altura del camino de Sapper Hill para vender terrenos a privados y se planea la construcción de 200 viviendas. Es una cifra enorme si se tiene en cuenta que aquí viven poco más de 2.560 habitantes.

Los controles establecidos por la Argentina en protesta contra las actividades que en aguas en disputa comenzaron a explorar unilateralmente empresas del Reino Unido desestabilizaron el negocio pero no lo detuvieron. Las exploraciones comenzaron en 2010 –la de los ‘90 se habían abandonado- y para entonces, el Gobierno nacional ya había cortado los acuerdos petroleros con Gran Bretaña. Pero el negocio tiende a internacionalizarse. Hoy están aquí Premier, de Gran Bretaña; Noble Energy, de Estados Unidos, y la italofrancesa de gas, Edison. Trascendidos, no confirmados por este diario, señalaron a su vez que ejecutivos de la francesa Total y la angoholandesa Shell mantuvieron conversaciones para entrar al negocio.

A través de Rockhopper, Premier Oil es la que tiene hoy el yacimiento de Sea Lion, donde se halló petróleo. De acuerdo a lo dicho a este diario por el Director de Recursos Minerales del archipiélago, Stephen Luxton se trata de un crudo de “buena calidad”, “muy bien comercializable”. Luxton informó que un principio piensa extraer 70.000 barriles diarios, de una reserva estimada en 330 millones de barriles. Toda la industria se está montando en alta mar, y debido a las tensiones, sin rozar el continente.

Luxton y la consejera legislativa Jan Cheek estuvieron recientemente en Noruega y en las islas Sheltand. Y además de Oslo, visitaron un pueblo remoto de 10 mil habitantes para tomar ejemplos de los efectos de la explotación petrolera en el mar del Norte, de dónde también sacaron el modelo del fondo de inversión que acaban de crear en Malvinas con una inyección de 8 millones de libras.

Claro, no todo es folleto para atraer inversiones. Aquí hay fuertes críticas a la nueva clase dirigente formada alrededor del negocio. La Asamblea Legislativa debió dar explicaciones sobre un consejero que poseía acciones petroleras, y ahora prometen que no podrán tenerlas en caso de ejercer el cargo. Y se planea que a partir de las próximas elecciones los consejeros tengan dedicación exclusiva al cargo. Cobrarán tiempo completo -ahora es “part time”- y no podrán tener otro trabajo.

Clarin