El Gobierno facilitó un crédito del BID para la brasileña Vale

Es para comprar barcos en China y Turquía. Se perjudica a los astilleros nacionales.

Mientras el grupo minero brasileño Vale ponía fin a megaproyecto de explotación de potasio en Mendoza dejando en la nebulosa cerca de 1.000 puestos de trabajo, el gobierno argentinole facilitó el camino para que obtenga un crédito del BID para fabricar embarcaciones en Turquía y China en desmedro de los astilleros locales.

Ante un pedido concreto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para que el país se expida sobre la conveniencia o no del otorgamiento del crédito, las autoridades de Economía, Transporte y la Cancillería no plantearon ninguna objeción y dejaron el camino despejado para que Vale acceda al financiamiento destinado a la construcción de remolcadores y barcazas que se podrían haber fabricado localmente.

El crédito es por US$ 100 millones que ahora una subsidiaria de Vale utilizará para la compra de 8 remolcadores y 144 barcazas que se construirán en Turquía y China.

Las embarcaciones –que según la Federación de la Industria Naval (FINA) se podrían haber fabricado en astilleros argentinos – se utilizarán para el transporte, de 3,25 millones de toneladas anuales de mineral de hierro por la hidrovía Paraguay-Paraná. Las cargas provenientes de Corumbá (Brasil) bajarán hasta los puertos de San Nicolás y Nueva Palmira para ser trasbordadas a barcos más grandes que llevarán el mineral a distintas partes del mundo.

Cuando a fines de 2012 llegó la consulta del BID, la FINA, la Cámara Santafesina de la Industria Naval (CASIN) y los gremios del sector le plantearon al Gobierno que exprese su objeción a la aprobación del crédito solicitado por la empresa Hidrovías do Brasil que controla el grupo minero Vale.

En ese momento, las empresas y los sindicatos destacaron que el país estaba en condiciones de fabricar la totalidad de las embarcaciones en juego y recordaron que el anterior dueño del yacimiento de Corumbá había contratado a un astillero argentino para la construcción de las barcazas. Hasta hace tres años, el complejo minero de Corumbá era del grupo australiano Río Tinto, cual había desarrollado un proyecto similar al actual con 80 barcazas que debían fabricarse en Argentina. De ese total, se llegaron a entregar 16 unidades hasta que se rescindió el contrato por la venta de la mina a Vale.

Tras la confirmación del crédito del BID conocida la semana pasada, tanto la FINA, como la entidad santafesina salieron a cuestionar la actuación de los funcionarios locales y advirtieron que “la falta de objeción del gobierno permitió que se subsidie la mano de obra de Turquía y la República Popular China en desmedro del trabajo local”.

El titular de la CASIN Miguel Alvarez dijo que “ante esta situación, ahora las autoridades nacionales deberían impulsar una modificación del Acuerdo de la Hidrovía que firmaron Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay para que se prohíba la importación de embarcaciones de extrazona que pueden ser fabricadas en los astilleros de la región”.

Clarin

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Préstamo del BID al sector naval brasileño deja afuera a astilleros del Mercosur

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó un préstamo para construir embarcaciones para la Hidrovía Paran-Paraguay pero, según empresarios locales, dejó de lado a la industria naval argentina, lo cual derivó en una polémica.

El BID otorgó a una subsidiaria de la empresa brasileña Vale un préstamo de más de 100 millones de dólares para la construcción de embarcaciones a ser utilizadas en la Hidrovía Paraná Paraguay.

Las unidades a construir son 8 remolcadores de empuje en Turquía y 144 barcazas en la República Popular China, que serán utilizados para el transporte de mineral de hierro proveniente de Brasil a través de la Hidrovía.

Este anuncio motivó una fuerte oposición por parte de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA), ya planteada a fines del 2012 en ocasión de la consulta del BID al Ministerio de Economía argentino en el sentido de existir objeciones de nuestro país a su otorgamiento.

Por ahora, la solicitud de los astilleros nacionales no fue tenida en cuenta y, según empresarios locales, la falta de objeción del Gobierno argentino permite que se subsidie la mano de obra de Turquía y China, en desmedro del trabajo en la región.

Este proyecto, cuando aún era encabezado por Río Tinto S.A, había contratado las embarcaciones a un astillero argentino, que llego a entregar 16 barcazas de las 80 que preveía el contrato antes de la venta de la mina a Vale do Rio Doce S.A.

Los empresarios locales sostienen que la Argentina posee una industria preparada que requiere proyectos como el mencionado.

Los astilleros locales no recibieron por parte de Hidrovías do Brasil S.A. -empresa subsidiaria de Vale do Rio Doce S.A.- de Brasil, ninguna solicitud de cotización.

También existen en Paraguay y Uruguay astilleros en condiciones de construir las embarcaciones contratadas en Turquía y China.

El Sindicato Argentino de Obreros Navales, a través de su titular Cayo Ayala, manifestó su desagrado ante este hecho y dijo que “demuestra una vez más la falta de apoyo a los astilleros y mano de obra nacional”.

La brasileña Vale, que mantiene un conflicto por la paralización de inversiones en la mina de Potasio en la Argentina, de acuerdo con las fuentes consultadas utilizará una empresa subsidiaria bajo bandera paraguaya para registrar las embarcaciones y utilizará una vía navegable que corre en su mayor parte por territorio argentino, para transportar el mineral de hierro de su mina de Corumba en Brasil hacia puertos argentinos y uruguayos para su transbordo a grandes buques que enviarán el producto al exterior.

Por su parte, Miguel Alvarez, secretario ejecutivo de la Cámara Santafesina de la Industria Naval (CASIN), consideró un “escándalo” el otorgamiento de un préstamo de estas características por parte de un banco regional para construir embarcaciones en Turquía y China, existiendo astilleros en la región, que están exportando embarcaciones en condiciones altamente competitivas en precio y calidad.

De acuerdo con el empresario, en sintonía con lo manifestado por la FINA, es necesario que los recursos naturales de la región deben iniciar la distribución de la renta social, en el primer eslabón de la cadena de valor, que es la construcción de los remolcadores y las barcazas que permitirán hacer ese transporte.

Alvarez consideró necesario modificar el Acuerdo de la Hidrovía Paraná Paraguay firmado por los cinco países de la Cuenca, en el sentido de prohibir la importación de embarcaciones extrazona que están en condiciones de construirse por parte de los astilleros locales, moción que la Argentina debería presentar ante el CIH (Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraná Paraguay).

Las entidades sindicales y empresarias se dirigieron por nota ante las autoridades nacionales y el BID, ante lo cual consideran una “inadmisible utilización” y desvío de los fondos para el desarrollo de la región, mediante la contratación de empresas turcas y chinas.

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