Soberanía Energética: por el camino equivocado

MRP Neuquén – En su 5º Aniversario – 25 de mayo de 2013

 

Soberanía Energética: por el camino equivocado

 

Síntesis

El gobierno proclamó la recuperación de la soberanía energética estatizando parte de la YPF vaciada y se hizo cargo de los gastos para reactivar el sector, sin embargo sigue cediendo mayor renta y derechos a las petroleras privadas que dominan el mercado.

Los recursos no convencionales no son todavía un negocio para las petroleras privadas. No invierten pero se reservan derechos sobre los recursos estratégicos y presionan.

El resultado es una economía más costosa y pérdida de soberanía.

La propuesta es repetir lo hecho por Mosconi, tomar el control de la industria para poder decidir según las necesidades de nuestro país y nuestro pueblo.

En su 5º Aniversario el M.R.P expresa lo siguiente

La propaganda de los intereses petroleros a través de la política y de los medios más poderosos presenta a la sociedad un panorama que no tiene ninguna correlación con los resultados reales  y las perspectivas del sector.

La realidad es que la producción de gas y petróleo sigue cayendo. La importación de combustibles y los precios que pagamos los ciudadanos y la industria siguen subiendo.

Hace un año el gobierno proclamó la recuperación de la soberanía energética estatizando a la YPF vaciada y se hizo cargo de los gastos para reactivar el sector sin embargo sigue cediendo mayor renta y derechos a las petroleras privadas1 que dominan el mercado.

Se creó la posibilidad de empezar a recuperar el poder de decisión, sin embargo los hechos muestran que vamos por el camino equivocado. Se está reprivatizando el sector.

Se vuelve a repetir la misma política que provocó el vaciamiento petrolero, delegar la responsabilidad de recuperar la soberanía energética  a las grandes petroleras privadas responsables del agotamiento de las reservas por falta de exploración.

Como resultado, economía más costosa, industria menos competitiva y empobrecimiento de la población. Ahí radica buena parte de la inflación y la amenaza de una desocupación creciente.

Se está consolidando la debilidad estratégica en la provisión de energía.

Las empresas privadas tienen intereses naturales opuestos al interés público, obtener renta no ayudarnos, y por otro lado están alentadas por políticas de estado de los países de origen para conseguir “seguridad energética” 2 para las economías propias, que compiten con la nuestra.

La actual YPF posee solo un tercio de la industria petrolera y cada acuerdo que hace de cesión de áreas, cada contrato que se renueva con las grandes petroleras, es una profundización de la pérdida de control de la industria o sea de soberanía.

Haber recuperado a YPF para el estado solo está sirviendo para que la sociedad vuelva a hacer el gasto de exploración para recobrar las reservas saqueadas. YPF es la única que está invirtiendo en serio y las petroleras privadas se siguen llevando el grueso de la renta.

La pérdida del autoabastecimiento muestra la debilidad estratégica en el tema energético.

Tras 20 años de vaciamiento de la industria petrolera la provisión de energía se convirtió en el problema más crítico para la economía nacional.

El gasto en importar energía supera  a toda la recaudación que se obtiene de la retención a la exportación de cereales. El rubro de mayor ingreso para el estado.

Todo es más caro, desde el hogar hasta la industria, que es menos viable. La gente y el país se empobrecen.

También es bueno recordar en que quedaron todas las promesas de bonanza y trabajo de renegociaciones y beneficios otorgados a las empresas por la provincia y la nación.

El gobierno prioriza la explotación de los recursos no convencionales  a pesar de su elevado riesgo económico, ambiental y energético3, tecnología impulsada por las empresas de servicio (únicas beneficiadas hasta el momento) que imponen un muy alto precio al sector.

Son demasiados los riesgos que se corren para la explotación de esta clase de recursos gastando miles de millones de dólares y años de tiempo sobre la base de una tecnología aun no confiable ni siquiera como fuente energética.

La realidad muestra que los recursos no convencionales todavía no son un negocio para las petroleras4. Sin embargo igual las grandes petroleras toman posición de las áreas con el mismo objetivo de  “seguridad energética”, se reservan derechos sobre los recursos (ponen “la pata encima” de las áreas) y presionan al gobierno por mejores condiciones.

Mientras tanto nos siguen vendiendo combustibles a muy alto costo. Una encrucijada sin solución para el interés público. 

No existe la posibilidad práctica real de que las petroleras privadas hagan inversiones en las condiciones económicas actuales. Tampoco existe la posibilidad de controlarlas en estas prácticas de alto riesgo, según los antecedentes de su actuación con los recursos convencionales.

Importar más de 12 mil millones de dólares en energía es una situación límite para el estado y la economía nacional.

Para solucionar esta situación los problemas más críticos no son técnicos, tecnológicos ni siquiera financieros5, como quieren hacernos creer, el problema es político e implica soberanía.

La solución es tomar el control total de la industria petrolera, obtener su renta, abaratar los costos, explotar racionalmente nuestros viejos yacimientos y recuperar el nivel de exploración de los recursos convencionales que tenía YPF hasta la privatización. O sea repetir lo que sabemos hacer, lo que hizo con éxito Mosconi  hace 90 años, en condición aún peor a la actual.

Con esa base podremos discutir la explotación de los recursos no convencionales y decidir si  explotarlos genera más beneficios que daños a nuestra sociedad.

Debemos además impulsar la cooperación y asociación con países de la región en la complementación energética, Bolivia, Brasil, Perú, etc., que poseen importantes recursos energéticos.

Es indispensable el cambio de matriz energética  nacional que hoy tiene un 90 % de dependencia en los hidrocarburos. Debemos hacer una actividad sustentable y para las necesidades de nuestro país y nuestro pueblo. Desechando de plano la idea de sacar hidrocarburos para exportar. 

El “debate del petróleo” no es solo sobre un recurso natural, sino sobre la propiedad y usufructo de los recursos energéticos del país o, como decía Mosconi, de “la fuente del progreso moral y material de los argentinos”.

Es hora de volver al RUMBO SOBERANO EN LA POLÍTICA ENERGÉTICA ARGENTINA. COMPLETAR LO COMENZADO Y VOLVER A UNA YPF COMO LA DE MOSCONI. Es la única solución hoy como lo fue entonces para lograr y sostener no solamente el autoabastecimiento, sino la SOBERANÍA ENERGÉTICA NACIONAL PLENA.

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Movimiento para la Recuperación de nuestro Petróleo

y demás recursos energéticos

Escribir a movimientopetroleo@yahoo.com.ar
Dirigir correo postal a: Mov. Recuperación Petróleo - Diagonal España 169 (8300) Neuquén

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1 El precio que reciben las petroleras pasó de 45 dls. a 75 dls el barril de petróleo y de 2 a 5 y 7,5 dls el millón de BTU del gas. Se ceden área y derechos a Chevron, Exxon, Panamerican, …Repsol?
2 Sobre la seguridad energética ”La energía es un tema relativo a la riqueza y el poder” Hillary Clinton 2012
3“Tasa de retorno energético” (EROI en inglés) es la cantidad de energía necesaria para producir energía.
4 The New York Times | 25/6/2011, Gazprom dice que el shale gas de USA es una burbuja por explotar, etc.
5 Ante la evidencia del quebranto energético el gobierno se negó a darle solución a tiempo, alegando restricción financiera, y ahora gasta 12 mil millones de dólares al año en importar combustible.

 

 www.recuperemosnuestropetroleo.org