Por la incertidumbre, los petroleros quieren paritarias cada tres meses

Es uno de los reclamos de los trabajadores del sector

Diversos gremios petroleros comenzaron a discutir en el marco de las negociaciones paritarias de  2014, que comenzó con la fuerte devaluación del peso y una creciente inflación. Los principales sindicalistas acordaron aumentos a partir de marzo con una cláusula: volver a convocar a las partes por trimestre.

Frente al complejo panorama económico con el que se inició el año, donde la devaluación del peso llegó al 23% durante enero y la inflación sigue en aumento, distintos gremios comenzaron a marcar tendencia mediante la propuesta de una nueva metodología de negociación salarial en la que reclaman una suma puente fija para postergar las paritarias y así tener un escenario más claro y previsible para la negociación, más adelante.
Es el caso del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, en el que su titular, Guillermo Pereyra, explicó que ya se acordó para los primeros tres meses del año un aumento del 13% no remunerativo, que no paga impuesto a las ganancias, con un piso de $ 4.000. “Hicimos un acuerdo puente porque, con la inseguridad económica que hay en este momento, nadie está en condiciones de pedir paritarias”, enfatizó Pereyra.
Además, el senador de Neuquén por el Movimiento Popular Neuquino (MPN) adelantó que, a diferencia de lo que ocurrió en los últimos años, en esta ocasión las paritarias quedarán abiertas. “Habrá una cláusula que diga que ante cualquier problema de desactualización salarial las partes se pueden convocar. Es para estar atentos a cualquier circunstancia. Ya se hizo en otros contextos de inflación e inestabilidad, y las otras partes siempre accedieron”, señaló el titular del gremio que agrupa a más de 13.000 trabajadores.
Las paritarias comenzarán a mitad de febrero y luego habrá 30 días para evaluar y acordar los salarios que empezarían a regir a partir de abril, aunque desde el sindicato todavía no saben cuál será el monto o porcentaje que pidan a las patronales para esa fecha.
Otro sindicato que renegociará los salarios cada tres meses (siempre y cuando haga falta hacerlo) será el de los empleados de las estaciones de servicio (SOESGyPE). A entender de Carlos Acuña, secretario general del gremio, se elevarán un 35% los salarios de dichos trabajadores a partir del 1 de marzo. “Hay mucha incertidumbre en el país. No podemos jugar con el bolsillo del trabajador, por lo que haremos lo todo lo que esté a nuestro alcance para lograr una paritaria justa”, comentó.
Para la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles, en cambio, el marco de acuerdo entre las partes no será armónico: “Prevemos una negociación difícil. No vamos a salir de la lamentable situación inflacionaria del país”, expresó Alberto Roberti, secretario general del gremio. “La inflación creciente, multiplicada por un año, dará un número extraordinario y eso nos llevará a tener un pedido extraordinario, muy cercano al 40%”, afirmó.
El reclamo de los titulares sindicalistas es claro: quieren paritarias justas y acordes con la realidad que enfrenta la Argentina hoy, por lo que buscarán conseguir aumentos en relación con el costo de vida para alcanzar una situación que permita a los trabajadores vivir tranquilos. “Se ataca al trabajador por todos los frentes. Por abajo, porque la inflación deshace todos los sueldos, y por arriba, porque el impuesto a las ganancias destruye los salarios”, sentenció Roberti.

Inflación y precios bajos

La Argentina sufrió una nueva crisis cambiaria. El dólar se encareció el 23% y la inflación, que cerró en un 28% anual en 2013, está en ascenso tras la depreciación del peso. Esto es tomado en cuenta en detalle por los gremialistas, quienes se ven directamente afectados a la hora de exigir salarios.
Los tres concuerdan en que el impacto de la gran devaluación sobre la industria petrolera es completamente contrario a la realidad que enfrentan día a día los trabajadores.
“Existe una intervención de la gente en forma preventiva porque se quedaron sin empleo a raíz de la decisión del Ministerio de Economía, que no reconoce la inflación. En el sector, los costos son caros”, indicó Roberti en referencia a las tomas en las plantas de biocombustibles.
Es que debido a la inflación y a los altos costos de producción, muchas empresas se vieron obligadas a parar, suspender y hasta en algunos casos despedir a sus trabajadores (la situación afecta a unos 1.600 empleados).
La inflación es moneda corriente a la hora de las paritarias, según SOESGyPE. “En mayor o menor medida, esto ocurre todos los años. Somos conscientes de que estas disputas se ganan en la calle”, manifestó Acuña.
En Neuquén, por ejemplo, la actividad de producción de hidrocarburos sufrió las consecuencias negativas de una política de precios bajos y tarifas congeladas aplicada por el Gobierno nacional en los últimos años, según el sindicato. “Hay que terminar con los subsidios, ya que perjudican directamente el precio de los hidrocarburos. Hay tarifas que no se modifican desde 2003”, ratificó Pereyra, y aseguró que la multiplicidad de precios para el gas natural dificulta y desalienta la posibilidad de conseguir inversiones porque “las empresas no pueden repagar sus desembolsos”.

La inmersión en la política

Además de presidir sus respectivos sindicatos, Pereyra, Roberti y Acuña ocupan posiciones relevantes en el Congreso luego de las últimas elecciones legislativas realizadas el año pasado, y por eso tienen la política bien marcada a la hora de dar un discurso.
Pereyra fue electo senador por el MPN en Neuquén con más del 40% de los votos y es fuerte candidato a ocupar la gobernación de Jorge Sapag en 2015, exigiendo, entre otras cuestiones, la  modificación de varias reglamentaciones que perjudican a la mayor provincia productora de gas y petróleo del país.
“La política energética será uno de los temas puntuales de nuestro porfolio de propuestas en el Congreso. Debemos incorporar la exploración y la explotación no convencional a la Ley de Hidrocarburos (17.319) para favorecer la inversión”, aseguró Pereyra, quien cree fervientemente que para que haya inversión en el sector se debe solucionar el conflicto con Repsol.
“Hay petróleo y gas. Lo que hace falta son inversiones, pero si no se paga definitivamente por la expropiación, los inversores seguirán viendo los yacimientos y se irán. Hay que darle un corte a la situación”, expresó.
Por su parte, Roberti es diputado nacional por el Frente Renovador y cuestionó las medidas del Ministerio de Economía que, a su entender, conducen a las empresas a perder dinero. “Algunas trabajan a pérdida y otras cierran, lo que hace que los trabajadores se queden sin empleo. Por eso pedimos a Economía que aplique políticas a favor de la pequeña y mediana industria”, comentó.
Acuña, por último, debe conocer al dedillo los pasillos del Congreso, ya que renovó por tercera vez su banca como diputado provincial por Buenos Aires, en esta última –como Roberti– por el partido que conduce Sergio Massa.
A pesar de eso, no se apresura a la hora de ofrecer declaraciones. “Ni siquiera el Gobierno nacional sabe lo que sucederá en la proximidad. Debemos ser cautelosos antes de sacar conclusiones erróneas en este momento de inestabilidad”, señaló.

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