Chile quiere volver a comprarle energía a la Argentina

A partir de la puesta en marcha de la central de Río Turbio, en Santa Cruz

La idea se basa en el excedente que propiciará la central de Río Turbio, que será capaz de producir 240 megawatts; es decir, más del doble del consumo total de la provincia. Localidades del sur chileno como Punta Arenas y Puerto Natales se verían beneficiadas por la iniciativa.

Con la entrada en operaciones de la central termoeléctrica a carbón de la localidad de Río Turbio, prevista para fin de año, Santa Cruz estará en condiciones de exportar energía a Chile. La propuesta, surgida del otro lado de la Cordillera, seduce a las autoridades santacruceñas, que se encuentran analizando su viabilidad.

Según Matías Mazú, intendente de Río Turbio, la provincia consume anualmente entre 100 y 120 megawatts (Mw), mientras que la usina tendrá una potencia de 240 Mw. “Por lo tanto, además de promover el desarrollo de nuestro municipio, garantizar la demanda de Santa Cruz y aportar electricidad al Sistema Interconectado Nacional (SIN) por medio de la línea de interconexión patagónica, la central nos ofrece la opción de colaborar con el abastecimiento de Chile, posibilidad que nos llena de orgullo”, aseguró.

El jefe comunal indicó que dos importantes localidades del sur chileno podrían verse beneficiadas: Punta Arenas y Puerto Natales. “Se trata de dos ciudades que ya tenían puertos en la época de las colonias, desde donde sacaban lana y carne para exportar a Europa. Incomunicadas por vía terrestre con el resto de Chile, hoy necesitan energía para desarrollarse, pero el gas les resulta sumamente costoso y por eso nos propusieron que les vendamos nuestro futuro excedente”, explicó.

A su criterio, la iniciativa podría resultar sumamente provechosa para ambas partes. “Los recursos con los que cuentan no son los mismos que los que tiene la Argentina, por lo que ya iniciamos conversaciones con los diputados y senadores regionales para estudiar los pasos a seguir”, anticipó.

A su criterio, la central de Río Turbio dista mucho de ser un mero proyecto energético en el confín del territorio nacional, sino que en verdad es un emprendimiento de carácter estratégico a nivel regional. “Representa una de las obras en marcha más importantes de Latinoamérica, ya que su desarrollo podría ayudar a fortalecer la integración en la ‘Patria Grande’”, destacó.

Tecnología de punta

Por estos días, la construcción de la central de Río Turbio, a cargo de la firma española Isolux Corsán, alcanzó un grado de avance cercano al 90%. A decir de Mazú, la intención es celebrar su inauguración formal el próximo 4 de diciembre, en coincidencia con la conmemoración del Día del Minero en los pueblos de la cuenca Carbonífera. Para ese mes, de no mediar inconvenientes, están previstas las primeras pruebas de generación de la planta.

“Todo minero lleva una vida cambiante, y su trabajo es difícil y duro. Pero ahora puede empezar a sentirse parte de una matriz energética nacional, puede ver que el producto que se esfuerza por extraer de la mina se convierte en energía”, expresó el intendente.

Según sus palabras, la central de Río Turbio será la más moderna de su tipo en Latinoamérica. “Utilizará tecnología de punta, ambientalmente sustentable y de sencilla operación y mantenimiento. Y estará especialmente diseñada para la utilización del carbón característico de la zona”, resaltó el intendente.

Impulsadas por el Ministerio de Planificación que conduce Julio De Vido, las obras demandarán un desembolso final de $ 6.000 millones; actualmente, son una fuente de empleo para 1.500 trabajadores de la región y de otros puntos del país.

La instalación estará dotada de una gran caldera que alojará el carbón, el cual –luego de ser procesado a nivel químico– emanará vapor a gran presión que hará mover las dos turbinas. La provisión del recurso que requerirá ese funcionamiento (alrededor de 1,2 millones de toneladas –Tn– al año) correrá por cuenta de la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).

Además de garantizar la cobertura eléctrica de 600.000 personas y representar cerca de un 1% de la energía total del SIN, la central permitirá obtener diversos subproductos de valor para la industria de la construcción, tales como el yeso y las cenizas, a partir de la combustión del carbón con minerales como la caliza.

Carbón para todos

A fin de ampliar progresivamente el volumen de carbón extraído para alimentar la megausina, YCRT lanzó recientemente una serie de nuevas obras orientadas a incrementar y optimizar la capacidad productiva de su complejo minero. Los trabajos incluyen la ampliación de los frentes de explotación existentes, el desarrollo de galerías internas, la instalación de un segundo frente de explotación y la adquisición de otros dos frentes que serán importados desde Polonia. Según un comunicado de prensa emitido por la firma, para hacer posible esa última operación se ha sellado un acuerdo con el Gobierno polaco.

De acuerdo con los cálculos de YCRT, hacia fin de año la mina habrá acumulado suficiente carbón como para cubrir dos años de generación energética. A fines de 2015, en tanto, la producción llegará a 4,5 millones de Tn anuales del mineral.

Vale destacar que las reservas comprobadas de carbón en la actual explotación de Río Turbio oscilan en torno a los 427 millones de Tn, cifra que trepa a 734 millones si se tienen en cuenta las existencias estimadas.

Hasta el momento, la Argentina es sede de una sola central eléctrica capaz de usar carbón como combustible: la de San Nicolás, operada por la norteamericana AES. La empresa –que emplea gas, fuel oil y carbón importado– ya ha manifestado su interés en volver a contar con el recurso carbonífero proveniente de Río Turbio.

Revista Petroquímica