Soberanía Energética: insistiendo por el camino equivocado

Neuquén – 1º de septiembre de 2014

Síntesis:

Hasta 1992, con la anterior YPF y la extinta Gas del Estado, los argentinos habíamos logrado el autoabastecimiento hidrocarburífero con un fuerte desarrollo nacional y de las provincias petroleras. Los yacimientos eran explotados racionalmente, se mantenían las reservas y la energía era barata.

Ese año nuestra industria petrolera fue privatizada, decidiendo desde entonces las empresas extranjeras nuestra política energética. En estos últimos 22 años los yacimientos han producido una enorme riqueza, pero se agotaron las reservas, los precios relativos aumentaron y quedó muy poca renta para el País. Nuestras provincias están más pobres, con sistemas de salud y educación deteriorados, y buena parte de la población en situación precaria.

En mayo de 2012 el actual gobierno nacional aparentaba cambiar el rumbo, declarando mediante la Ley 26741 de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos, así como la exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización de hidrocarburos, a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad de los diversos sectores económicos y el crecimiento equitativo y sustentable de las provincias y regiones.

Pero en nuestro documento del 25 de mayo de 2013 ya alertábamos que el gobierno volvía sobre sus pasos, siendo la mayor expresión de esto el acuerdo YPF-Chevrón.

En el presente documento ampliamos sobre cómo el gobierno persiste en el camino equivocado, alejándose de la soberanía energética, pero ahora en un marco aun más dañino, con la explotación de los “no convencionales”, con alto costo para la sociedad, la industria y el ambiente, no obstante lo cual además  impulsa una ley a medida.

 El camino equivocado: inversión pública con renta petrolera privatizada

La política Nacional y Provincial siguen permitiendo que la mayor parte de la renta petrolera se la lleven las empresas privadas; las mismas que por otro lado no invierten aun teniendo toda clase de beneficios. Difícil explicar semejante contradicción.

Mientras por un lado el grueso de las ganancias le queda a intereses privados -la mayoría extranjeros- por el otro la mayor parte de las inversiones las vuelve  a hacer el pueblo a través del estado (una YPF SA sin control público y en poder de las contratistas).

El argumento de que es inevitable atraer inversiones externas para el desarrollo petrolero es falso, por dos razones contundentes:

Primero porque ya hemos experimentado ese camino más de una vez, la más notable fue con la privatización de YPF y tantas renegociaciones de contratos para extender concesiones.

El resultado: pérdida de autoabastecimiento por agotamiento de reservas y falta de capacidad en la industria, con importación de  combustible a precios elevados que afectan la balanza comercial.

Segundo porque sabemos que a pesar del vaciamiento petrolero esta industria todavía genera una gran renta(1), superior a la inversión que se requiere para recuperar el autoabastecimiento.

Esta renta se va incrementando tan rápido como los precios, que desde la expropiación del 51% de YPF el gobierno fue emparejando con los precios internacionales(2). Hubo un aumento de combustibles del 140 % en dos años, contrariamente a la baja de precios que  hizo el Gral. Mosconi cuando se creó YPF SE.

barril

La vaciada YPF de la cual re-compramos apenas un 51% maneja sólo un tercio del total del negocio petrolero que tenía antes de la privatización. O sea que la Nación compró ahora, a precio muy caro, sólo la mitad de ese tercio (15% del mercado).

Si continúan procesos de asociación tipo YPF-Chevron, como impulsa el gobierno, YPF terminará cediendo la mitad de su participación en el mercado petrolero. De esta manera el Estado Nacional controlaría menos de un 10 % del mercado porque está reprivatizando lo que “recuperó” de Repsol.

Gobierno y  petroleras dicen que la explotación de hidrocarburos “no convencionales” requiere grandes inversiones. La realidad es que las contratistas han impuesto precios 3 o 4 veces superiores a los costos. Pudieron hacer esto luego del desmantelamiento de la vieja YPF SE que disponía de todo el equipamiento y trabajaba a costo razonables.

Hay algunos representantes de las petroleras y/o referentes de la industria que, con razón en este caso, alertan sobre el alto riesgo de los “no convencionales”.(3) La repetida afirmación de que los “no convencionales” son la salvación para la provincia y para la Argentina es falsa si se considera el interés público.

Es un gran negocio actual sólo para las grandes contratistas, Schlumberger (que a través de Galuccio y otros “técnicos” gerencia YPF), Hulliburton, Baker Hughes, y a futuro para las grandes petroleras, Chevron, Exxon, Shell, BP, Total, si es que el negocio les termina cerrando. Mientras tanto se posicionan en nuestras áreas, esperando que el pueblo argentino a través de YPF haga las inversiones necesarias para ver si Vaca Muerta se convierte o no en reserva explotable, tal como reconoce Galluccio(4).

Con respecto a la viabilidad de los “no convencionales” como fuente de energía se deben tener en cuenta más de un aspecto:

a) si es posible convertirlo en reservas, es decir, si su costo de explotación es económicamente viable;

b) verificar si se obtiene más energía de la que se gasta para producirla -o sea si su EROI (5) es satisfactorio- teniendo en cuenta la alta velocidad de declino que se viene registrando en formaciones de EE.UU.

c) si los costos y consecuencias socio ambientales derivados de este tipo de explotación son aceptables y/o remediables;

d) si su explotación es la mejor alternativa respecto de otras fuentes posibles. Por ejemplo explotación de fuentes convencionales aun no exploradas (plataforma), o mejor aun  fuentes renovables.

Surge claro que bajo el dominio de las petroleras privadas, sólo interesa considerar el primer punto, y que sólo bajo un control 100% estatal podrán tener consideración los restantes.

Tanto para nuestro país y su industria como para el pueblo argentino, explotar los “no convencionales” con empresas privadas es el camino equivocado hacia una soberanía energética. Consolida la dependencia, es muy costoso, de alto riesgo ambiental y de resultado incierto. Además son mínimos los beneficios que quedan para las provincias.

El camino correcto es recuperar el dominio total sobre los recursos y la renta petrolera para el Estado Nacional, con lo cual sobrarían recursos para volver a recuperar la industria petrolera integral, considerando todos los aspectos estratégicos energéticos, incluyendo las sustituciones para modificar la matriz energética nacional y hacerla menos dependiente de los hidrocarburos.

Para lograr esa meta no tenemos problemas técnicos, tecnológicos, económicos ni legales. Tenemos la infraestructura y la gente. El único problema es la decisión política correcta.

Somos los dueños de los recursos, están concesionados, sólo hay que recuperarlos y explotarlos con nuestros costos internos, y no con los precios que nos imponen las contratistas.

Si por propia necesidad y convicción “decidiéramos” explotar los “no convencionales” nos costaría la tercera o cuarta parte, sólo habría que adquirir o fabricar el equipamiento, como lo supo hacer con éxito durante 70 años la vieja YPF Sociedad del Estado.

Sobre la “nueva Ley de Hidrocarburos”

La nueva ley que hoy se discute en el Congreso de la Nación debería servirnos para recuperar el control de la industria con una estructura federal y tener una discusión abierta sobre que nos conviene hacer. Pero está visto que por ahora deciden las petroleras en connivencia con la dirigencia política que está en el poder. En pocas palabras: se intenta multiplicar los acuerdos tipo YPF-Chevron, ya fuertemente cuestionado por la población.

La voracidad de las petroleras es tan grande, incluyendo la supuestamente “nacionalizada” YPF, que el gobierno nacional intenta sacar del juego a incipientes empresas provinciales, como el caso de la empresa estatal neuquina G y P que viene imponiendo -al menos- el sistema de participación en la explotación conocido como “Carry”.

Mientras todo esto sucede y nuevas prebendas se debaten en el Congreso, el costo creciente de la energía encarece nuestra macroeconomía afectando la industria, nuestro transporte y los servicios en nuestros hogares, haciendo nuestro funcionamiento nacional menos eficaz y eficiente. De seguir así, acaso inviable para muchas actividades.

PROPUESTAS para lograr la soberanía energética: inversión pública estratégica, con renta pública federal.

Es el momento para sancionar una nueva Ley Federal de Hidrocarburos, que sirva para recuperar el control monopólico estatal de la industria petrolera, con una estructura de decisión y funcionamiento federal, y con mecanismos reales de control por parte de los ciudadanos y sus trabajadores. Pero esta ley debe ser sancionada en el marco de una Política de Estado para la Soberanía Energética Integral, que fije estas  metas estratégicas a lograr en plazos determinados.

Para la energía de fuente hidrocarburífera (corto y mediano plazo):

– la creación de dicha estructura hidrocarburífera monopólica estatal, de composición federal, y bajo control de ciudadano y trabajadores

– la expropiación del 49% restante de YPF, y su posterior conversión a Empresa del Estado (SE no privatizable).

– el rescate de todas las concesiones para darlas a la YPF estatal, pasando a operar las actuales concesionarias como contratistas hasta el pago compensatorio correspondiente.

– Prohibición de exportación de hidrocarburos, ajustando la producción a las necesidades nacionales;

– Restablecer la inversión exploratoria de recursos convencionales, con federalización de los recursos y compromiso de todas las provincias en su recuperación.

–  Moratoria para la explotación de Hc. no convencionales, hasta desarrollar mayor investigación de sus aspectos de EROI, ambientales, sociales,  económicos y estratégicos.

– Propiciar convenios de cooperación y/o asociación  con las Petroleras  latinoamericanas  bajo control estatal (Brasil, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Perú, etc.)

 

Para el marco de soberanía energética integral (mediano y largo plazo):

– Consumo racional de todos los tipos de energía, en particular la hidrocarburífera;

– Migración de la matriz energética actual a otra menos dependiente de los hidrocarburos, impulsando el paradigma de la “red de distribución eléctrica inteligente” y la electrificación del transporte automotor;

– Sustitución de fuentes de energía fósil con fuentes renovables;

– Mayor promoción de la industria vernácula de fuentes de energía renovables

Además de estos aspectos estratégicos, la nueva ley también tendría que hacer Memoria, Justicia y Verdad con los ex-trabajadores de YPF, indemnizándolos por la estafa a la que fueron sometidos con las “acciones de YPF”.

 

Movimiento para la Recuperación de nuestro Petróleo

y demás recursos energéticos

www.recuperemosnuestropetroleo.org

 

Escribir a movimientopetroleo@yahoo.com.ar

Dirigir correo postal a: Mov. Recuperación Petróleo – Diagonal España 169 (8300) Neuquén (Argentina)

…………………

 

Referencias:

1 La renta petrolera es superior a los U$S 15 mil millones sumando petróleo y gas, crudos, a los precios actuales. Argentina todavía tiene una producción anual de 200 millones de barriles de petróleo a un costo promedio que ronda los U$S 20 el barril, pero el precio que reciben las petroleras es superior a los U$S 80 por barril (renta 200 mill. x 60= 12 mil mill. U$S). De gas producimos 1500 millones de MMBTU, el costo de producción se estima en U$S 1 el millón de BTU, y las empresas cobran unos cinco precios diferentes para el gas entre U$S 2,5 y 7,5 el millón de BTU, por lo que no es sencillo calcular el total de esta factura. Pero en cualquier caso el Estado se queda con una parte menor de la renta petrolera.

2 Petrobras gana más pero produce menos – Diario Río Negro Ed. 07/08/2014: http://www.rionegro.com.ar/diario/petrobras-gana-mas-pero-produce-menos-3658621-10948-nota.aspx

3 Daniel Kokogian http://elinversoronline.com/2014/05/el-desafio-energetico-de-las-proximas-decadas/

Oscar Vicente  http://www.rionegro.com.ar/diario/vaca-muerta-una-parte-no-sirve-para-un-carajo-1272545-10948-notas_energia.aspx

Alejandro Bulgheroni  http://www.infobae.com/2013/10/08/1514679-alejandro-bulgheroni-los-altos-costos-haran-dificil-la-rentabilidad-vaca-muerta

4 ” …le puede dar a la compañía un potencial impresionante, ya que ahora tiene alineado con ella nada menos que a un Estado. Los resultados extraordinarios de YPF en este tiempo se explican porque la empresa está bien conducida, pero también porque ha sido potenciada por toda una nación….”

http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=5279/

5 http://es.wikipedia.org/wiki/Tasa_de_retorno_energético