Vaca Muerta: Zona de promesas

La coyuntura nacional entra en momentos vertiginosos, y la formación Vaca Muerta vuelve a emerger en todos los anuncios oficiales. En el Nª22 boletín de EJES describimos proyectos y conflictos en territorios alejados de la norpatagonia y vinculados a Vaca Muerta.

 

Exageradas”. Así calificó el ex ministro de Energía, Juan José Aranguren, las proyecciones que Javier Iguacel, su sucesor, difundió en los días previos a la gran devaluación de fines de agosto. Los datos oficiales aseguran que, en 2023, Argentina generaría 260 millones de m3 de extracción de gas y un millón de barriles de petróleo por día (en ambos casos duplicando la producción actual), 500 mil empleos (10 veces más empleo que el directo en 2017) y exportaciones de 15 mil millones de dólares en cinco años (el 4,7% del total de las exportaciones de los últimos cinco años). La extracción de Fortín de Piedra (Tecpetrol), la apertura de la exportación, el anuncio del pase a la etapa de desarrollo de siete nuevas áreas entusiasmaba a las estimaciones.

Sin embargo, la incertidumbre en que quedó sumida la economía tras la corrida cambiaria del 30 de agosto con una energía dolarizada, que se sumó al cierre de nuevos ingresos al Plan Gas, parecen opacar las expectativas. Ya en septiembre, el presidente Mauricio Macri anunció cambios en la estructura ministerial y el establecimiento de retenciones fijas. El gobernador de Neuquén, el más favorecido por los beneficios a los no convencionales, fue el primero en poner el grito en el cielo en defensa de una exportación que comenzaba en septiembre e inmediatamente trascendieron las dudas empresariales generadas por las nuevas medidas.

Los inconvenientes en torno al desarrollo de hidrocarburos provenientes de formaciones no convencionales, parecen no ser fruto únicamente de la realidad local. Mientras se multiplican las noticias en torno a las virtudes de Vaca Muerta, en Estados Unidos son cada vez más sólidos los cuestionamientos a la idea de que el fracking genera riqueza. “La base financiera de la industria es inestable: los frackers no han demostrado que puedan ganar dinero”, cuestiona Bethany McLean, una periodista especializada en negocios, desde las páginas del New York Times. Y todo eso, sin siquiera mencionar los perjuicios en términos de cambio climático.

Este artículo es parte del Boletín Nº22 de EJES, una iniciativa de Observatorio Petrolero Sur y Taller Ecologista.