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“Estamos convencidos de caminar hacia una transición”

Lo aseguró Edgar Mojica, Secretario General de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT) de Colombia, en este recorrido por la situación energética y social en su país. Propone una transición energética que confronte el modelo hegemónico, sus patrones de consumo y sus impactos. Para Mojica, “los trabajadores debemos atrevernos a decir tranquilamente que estamos por la transición y que, efectivamente, las actividades que nosotros hacemos generan daño. Debemos poner al centro la vida, y de manera integral, no la vida humana, sino la vida de los territorios, y deben regresarnos la dignidad”.

Foto: dw.com

Por Jonatan Núñez y Felipe Gutiérrez.- Edgar Mojica Vanegas es un histórico integrante de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Paz de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo (USO), el mayor sindicato del sector en Colombia, que reúne principalmente a trabajadores de la estatal Ecopetrol. Desde esa posición fue uno de los impulsores de la Mesa Social Minero-Energética y Ambiental por la Paz, plataforma donde se encontraron los intereses de trabajadoras y trabajadores de la industria petrolera y minera junto a la de pobladores de los territorios en los cuales se realizan estas actividades. En un país endémicamente atravesado por la violencia, el eje de la Mesa está puesto en repensar el rol de la producción energética y minera desde una perspectiva en la cual su puesta en producción responda a los intereses sociales, con respecto ambiental y, sobre todo, que su accionar no ponga en riesgo la vida de los más vulnerables. 

Secretario General de la CUT desde los últimos meses de 2018, Mojica reconoce que pese a estos esfuerzos, la situación energética y social de su país ha empeorado. Es resultado de los avances del gobierno de Iván Duque en privatizaciones parciales de distintas compañías, entre las cuales destaca Ecopetrol. Sin embargo, lo más grave de este recrudecimiento del modelo extractivo es que suele ir aparejado de la criminalización de sindicalistas y activistas ambientales, junto con la cual también crece la violencia paramilitar. 

Esa violencia explícita que se da en los territorios colombianos también es parte de la producción hidrocarburífera. Para Mojica;  “el modelo energético mundial en este momento es un modelo de guerra basado en la competencia. En Colombia eso tiene una expresión concreta: ‘acumulación por despojo’, que implica un despojo del territorio con desplazamiento de la gente por la vía violenta, con apropiación y saqueo del territorio”, dice. 

¿Cómo describirías la situación actual en Colombia? 

No es un panorama fácil, es muy, muy complejo. Nosotros venimos caracterizando este gobierno de Iván Duque como un gobierno ilegítimo e ilegal. Ilegítimo por lo equivocado y errado de sus políticas e ilegal porque se evidenció que efectivamente existió todo un fraude electoral en su proceso de elección. Es un gobierno autoritario que no ha querido negociar ni con las centrales sindicales, ni con el movimiento social colombiano que presentó un “Pliego de Emergencia” donde en seis puntos lo que básicamente se pide es comida, salud y protección al empleo. Y la crisis del coronavirus evidencia las profundas inequidades sociales con las que vive Colombia.  

En medio de la coyuntura, una de las propuestas complementarias que se planteó fue una renta básica universal y de salud, además del congelamiento del pago de los servicios públicos para los estratos uno, dos y tres de la población. El gobierno no quiso aceptar esta propuesta, y sacó una medida un poco paliativa que fue una especie de subsidio. Ese decreto no lo firmaron dos ministros, y al no firmarlo dos ministros la Corte lo declaró inconstitucional y se cayó, y obviamente la gente se quedó sin el subsidio. 

Colombia venía de avanzar con los acuerdos de paz y un 2019 muy movilizado. ¿Cuál es la situación actual en general y en particular con las y los trabajadores de energía? 

Desde el 2013 para acá Colombia viene en un ejercicio de movilización interesante en varios sectores con una unidad muy compleja, pero se avanza, como se vio a finales del año pasado. Hay un resurgir interesante del movimiento social, de la articulación de nuevas expresiones sociales en la calle, de re pensarse la lucha, de pensar eso a largo plazo. Al mismo tiempo en lo que va corrido del año van más de ciento sesenta líderes sociales asesinados y, además, últimamente han aparecido diariamente las masacres. Es un tema demasiado, demasiado complejo; con una convivencia entre las fuerzas militares, el narcotráfico y el paramilitarismo en los territorios. 

Por su parte, el gobierno vía decretos de emergencia, incluso quiere privatizar lo poco que queda del sector público, entre ellos la empresa petrolera. Los trabajadores del sector también están defendiendo con acciones de calle la estatización de la empresa petrolera, la no privatización y que se abran espacios de discusión para el tema de la transición. 

Foto: Gert Steenssens

¿Qué posición tienen desde el movimiento obrero respecto de los avances de parte del gobierno en la extracción mediante formas extremas como el fracking?

En la CUT, como el movimiento ambiental, coincidimos en dar una lucha abierta contra el fracking, pero una lucha abierta también por hacer planteamientos de una transición energética. Digamos que las dos cosas van de la mano. El movimiento social colombiano está diciendo no al fracking pero también está proponiendo que discutamos el tema de la transición. Entonces lo primero que señalo es que nosotros hemos hablado de transición, lo cual implica confrontar al modelo hegemónico y su visión de desarrollo porque si no hacemos eso, no podemos construir una alternativa. Si no, simplemente construiríamos un paliativo dentro del modelo hegemónico y en la misma lógica de desarrollo. ¿Y por qué lo planteamos así? Porque ese modelo hegemónico y esa lógica de desarrollo, lo que han evidenciado, es que se logró desestructurar la vida y atacar directamente la dignidad de los seres humanos en términos de que no garantiza derechos; y ahí queda un reto grandísimo.  

Lo segundo es esta expresión concreta del modelo energético mundial que es la  “acumulación por despojo”, un desplazamiento de la gente por la vía violenta, con apropiación y saqueo del territorio. Esa fase de acumulación por despojo obliga a profundizar el modelo extractivo en los territorios, y allí entra a jugar el fracking. Lo mismo con el tema de hidroeléctricas, lo mismo ocurre con el tema de megaminería como carbón, oro, etc.  

Y lo tercero es que, para nosotros, si bien decimos que la transición tiene que ver con el modelo energético, también pasa por vincular el plano individual y las lógicas de consumo en su marco social y comunitario. La actuación concreta puede lograrse si tenemos una conciencia colectiva que posibilite una acción propositiva, pero una acción de masas que respalde esa acción propositiva en términos de la política, es decir, en un contexto como el colombiano, una propuesta política de transición necesita, consideramos nosotros, una correlación de fuerzas importante para actuar en contra del modelo.

2019 | El sindicato petrolero más importante de Colombia se declara contra el fracking:

En ese sentido, ¿cómo evalúas experiencias como la Mesa Social Minero Energética y Ambiental por la Paz?

Los trabajadores, petroleros especialmente, siempre hemos estado muy ligados al debate de la paz porque el tema del conflicto ha sido muy fuerte en los territorios donde se viene haciendo la industria petrolera. Eso siempre llevó a que la USO plantee un escenario de paz, y de ahí se gesta la idea de que exista un escenario que se llame Mesa Social Minero-Energético y Ambiental, porque se coincide el movimiento ambiental, que tiene aspiraciones también y propuestas alrededor de todo el tema minero-energético. En ese sentido, la Mesa Social Minero-Energética se convoca como un escenario de articulación de propuesta política, de articulación de diversos actores sociales, de trabajadores de la energía y lo minero-energético, y se acuerda también una propuesta de diálogo nacional. Eso no ha sido posible no solamente con este gobierno sino también con el anterior, porque se rehusaron completamente a integrar el espacio de diálogo, a legitimarlo, a negociar el modelo energético con el movimiento social. De todos modos no se ha arriado la bandera, la Mesa Social sigue insistiendo, tiene la propuesta, y sigue haciendo toda una dinámica de movilización, de reflexión política y de construcción de agenda política [a partir de los acuerdos climáticos] de París en clave minero-energético. 

Nos hablabas de una transición energética de tres puntos principales. ¿Podría ser esta una visión de la idea de Transición Justa de parte del movimiento sindical colombiano? 

Los trabajadores hemos venido haciendo una reflexión de la necesidad de pensar el tema minero-energético más allá de la Transición Justa. Si queremos apostar a un ejercicio de articulación con otros sectores sociales, tenemos que pensar más allá de los puestos de trabajo y más allá de los derechos de los trabajadores; entonces hemos coincidido en incorporar dos elementos de enfoque a ese concepto de Transición Justa y son el concepto de lo social y el de lo comunitario. Porque las empresas multinacionales están haciendo una transición, pero se están quedando con esa transición, es decir, la hacen con un enfoque de negocio, de mercado, y nosotros decimos por ahí no es la cosa, hagamos transición con enfoque social y comunitario y eso implica la necesidad de retomar el sector minero-energético en manos de lo público a escala municipal, a escala departamental y a escala nacional.

El segundo elemento que hemos discutido, por ejemplo, tiene que ver con el tema de responsabilidad global corporativa. Desde la Confederación Sindical de las Américas,  hacemos parte de la campaña del tratado vinculante entre empresas y Derechos Humanos, y esa es una de las cosas que muy poca gente habla. Resulta que en Naciones Unidas, producto de una presión social importante, se logró crear un grupo especializado liderado por el gobierno de Ecuador para que las empresas respondan en una instancia de justicia internacional por violaciones de derechos humanos. Si nos ponemos a pensar entre el 80 y el 90% de los proyectos extractivos y de energía del mundo han violado derechos humanos en África, en América y en Asia.

En vista de las discusiones que existen en torno del concepto, ¿crees que es útil hablar de Transición Justa desde América Latina?

Yo creo que la idea sirve. Entiendo que el concepto nos sirve, pero si lo llenamos de contenido y la ponemos en el contexto del Sur global porque si no, es hacer copiar y pegarlo fuera de contexto, recitar un discurso que no ha lugar. Llenemos de contenido eso, qué es justicia para los trabajadores, qué sería una Transición Justa en medio de un modelo hegemónico que desestructuró la vida y le arrebató la dignidad a la gente; llenemos de contenido eso. Si estamos diciendo que el modelo es de guerra, entonces, qué es, dentro de lo energético un modelo que sea justo si el contexto es de guerra, si el contexto es de despojo de territorio, si el contexto es de acumulación, si el contexto y la lógica es de competencia.

Esta publicación es financiada con recursos de la Fundación Rosa Luxemburgo con fondos del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ). El contenido de la publicación es responsabilidad exclusiva de OPSur, y no refleja necesariamente una posición de la FRL.

 logo rosa luxemburgo es

Transición energética: aportes para la reflexión colectiva

Nueva publicación sobre Transición Energética. Desde Taller Ecologista junto al Transnational Institute (TNI) se lanzó una nueva publicación referida al debate de las transiciones energéticas.

Descargalo acá

Los actores que muestran interés en ella van desde pueblos que resisten, trabajadorxs, personas del mundo académico y administraciones públicas hasta grandes corporaciones, instituciones internacionales y gobiernos.

El paradigma de la transición energética corre un grave riesgo de verse apropiado por las grandes empresas, de ser banalizado y puesto al servicio del actual sistema de reproducción social que pretende perpetuar las relaciones de poder existentes.

A través de esta guía presentamos los debates existentes, buscando promover una mirada sobre lo que debería ser una transición energética popular, justa y necesaria.

“Pagar la deuda es contaminación, dependencia y superexplotación”

Con un foro sobre “Energía y modelo productivo” concluyeron las instancias de denuncias del Juicio Popular a la deuda y al FMI convocado por la Autoconvocatoria x la suspensión del pago e investigación de la deuda. En las próximas semanas se escucharán los alegatos de las fiscalías. A continuación transcribimos nuestra intervención en esa jornada, fruto del trabajo colectivo que desarrollamos en el Observatorio Petrolero Sur (OPSur) y en el Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (EJES). 

 

Sostenemos que es necesario investigar si la deuda -y en todo caso qué parte- es legítima y legal o, por el contrario, es fraudulenta y odiosa. Y, sabiendo que hay múltiples motivos para pensar que puede ser declarada fraudulenta, queremos focalizarnos en tres aspectos del modelo energético, más precisamente hidrocarburífero, que se vinculan con la deuda externa. 

El primero de estos aspectos es el vínculo entre bienes comunes y deuda. Desde los organismos internacionales se asume como garantía del pago de deuda la explotación de los recursos naturales o bienes naturales. Los distintos gobiernos asumen también una definición similar. Por lo tanto, una vez contraída la deuda, las políticas públicas presionan para la expansión de los procesos de extracción, nocivos para el ambiente y las poblaciones, como una forma de “honrar las deudas”. Esa presión se constata en distintas regiones del país focalizadas en el agronegocio con sus nuevas transgenias y megafactorias, en la megaminería y en los hidrocarburos, entre otras. 

Entonces, la propuesta de “desarrollo” escondida detrás de los acuerdos de deuda podría resumirse en obtener dólares a cambio de la degradación a niveles preocupantes del espacio y el ambiente, que no puede ser escindido de quienes viven allí. La deuda es una condena a quedar atrapados/as en esa lógica.

Al respecto nos parece elocuente una nota al pie de la primera revisión periódica del FMI en torno al acuerdo arribado con Macri. En octubre de 2018, el organismo al analizar la política fiscal señalaba los malos resultados pero indicaba que se iban a compensar con “un repunte de las exportaciones agrícolas después de  la sequía, y un esperado aumento de las exportaciones de energía a medida que la producción en la cuenca de Vaca Muerta se recupere”[1]. Exportación del campo y de energía como mecanismos para cumplir las metas fiscales y poder garantizar el pago de la deuda.

Para ilustrar la perspectiva gubernamental podemos tomar el plan energético que se publicó en 2018 durante la gestión de Javier Iguacel a cargo del área. Allí se estimaba que en 2027 los ingresos por exportaciones de hidrocarburos superarían a los ingresos de exportación agropecuaria[2]

Más cuidadosamente la gestión actual también cree que con la explotación fundamentalmente de Vaca Muerta se van a minimizar, o incluso superar, los problemas de la restricción externa y, en el mejor de los casos, se podría en unos años hacer frente a los compromisos de deuda[3]Lo que nos lleva al segundo punto que queríamos señalar en torno a la perniciosa relación entre deuda y sector energético: la fuga de divisas

Uno de los objetivos de la explotación de Vaca Muerta mediante fracking es la obtención del gas que Argentina consume y, por lo tanto, evitar la importación, es decir la salida de dólares. Pero hay un punto que habitualmente es omitido y agrava el panorama: las divisas no sólo se van cuando se compra energía, también lo hacen cuando las empresas del sector extranjerizan sus excedentes o pagan deuda.

La deuda pública contraída por el macrismo sabemos permitió la fuga de divisas en cantidades similares a las que ingresaron. En ese proceso uno de los sectores que mayor injerencia tuvo fue el energético. La lógica de la inversión del sector que es festejada y promovida por las distintas gestiones implica como contracara un endeudamiento a corto plazo, muchas veces con préstamos intrafirmas. Es decir, lo que se festeja como inversiones salen rápidamente del país engordado por los intereses. Si fuéramos mal pensados/as podríamos suponer que en esas operatorias hay toda una serie de maniobras espurias, sino fraudulentas, como las que se constataron con el vaciamiento de Vicentin, que se ponen en práctica. 

El nivel de fuga del sector energético en los últimos años fue notable. En la lista de las 100 empresas que más fugaron publicada por El Cohete a la Luna, aparecen 27 energéticas que, en conjunto, fugaron casi 6.000 millones de dólares. De esas 27 empresas, 15 tienen una participación central en Vaca Muerta y fugaron casi 4.000 millones de dólares. Lo que creemos pone en duda que la apuesta por los hidrocarburos no convencionales sea tan redituable como se suele esgrimir[4].

Pero ¿qué tiene que ver la deuda privada con la deuda externa? La deuda privada, la remisión de utilidades al exterior u otros mecanismos de fuga de dólares presiona sobre la reservas del Banco Central y, por lo tanto, sobre el tipo de cambio. Esas presiones sobre la cantidad de dólares del Banco Central promueve procesos de devaluación. Las devaluaciones encarecen cada dólar y por tanto devolver los préstamos privados que fueron presentados como inversión implica cada vez más pesos. De esta manera se vuelve cada vez más costoso poder devolver ese dólar privado. Pero la devaluación no sólo encarece el pago de las deudas privadas sino también el pago de las deudas públicas. Es decir, que los endeudamientos millonarios de las petroleras redundan en mayores dificultades para afrontar la deuda pública en dólares.

Finalmente, en esta articulación entre deuda y explotación energética, nos parece relevante señalar la situación de las provincias cuyas economías dependen de los hidrocarburos. Justamente porque poseen esos recursos, esos distritos pueden endeudarse abultadamente en dólares. Ante devaluaciones o ante las cada vez más recurrentes caídas del precio internacional del barril, esas abultadas deudas complican fuertemente sus economías[5]. Por esas crisis de dependencia el gobierno nacional debe auxiliar a esas provincias.

Esas ayudas tienen dos destinatarios. Directamente las arcas provinciales o mediante subsidios a las empresas, de manera tal de reactivar las economías. Pero con estos subsidios las compañías garantizan que van a devolver los préstamos que necesitan para invertir y pueden acceder a nuevos créditos que seguirán expandiendo la espiral de la deuda privada que impacta sobre el tipo de cambio y, por tanto, también sobre todas las deudas públicas en dólares.

Entonces, ante este Tribunal, queremos denunciar que los organismos internacionales y los fondos de inversión, así como el estado nacional y los estados provinciales saben que la toma de deuda como se hizo implicaba la profundización de una matriz productiva dependiente, extractivista y contaminante. Y que incluso, como señala el FMI en su nota al pie, sabía que esa explotación de recursos naturales era la garantía del pago. Lo cierto es que ese esquema aunque profundizó la destrucción de la naturaleza, no puede pagar la deuda. Por lo tanto, más allá de cómo se contrajo y para que se usó la deuda hay una imposibilidad real del pago. Y a su vez, el pago implica continuar con este modelo de financiación para pagar deuda infinita que condena a la contaminación, la dependencia y la superexplotación. Creemos que debemos cortar esa rueda siniestra y el no pago de la deuda con motivos fundados brinda posibilidades para eso.

Como sanción que se declare fraudulenta y que se defina el desconocimiento de la deuda contraída. 

Que se reconozca y señale públicamente a quienes fueron participes desde las instancias gubernamentales del endeudamiento. 

Que se reconozca y señale públicamente a las empresas y capitales que fugaron las divisas que habían entrado al país como deuda pública. 

Que las empresas energéticas devuelvan los dólares que se llevaron, que se imposibilite la remisión de la riqueza generada en Argentina a otros países.

[1]   IMF (2018, October). First review under the stand-by arrangement. Country Report No. 18/297. International Monetary Fund. Pag. 9 Recuperado de: https://www.imf.org/~/media/Files/Publications/CR/2018/cr18297-ArgentinaBundle.ashx

[2] SGE (2018). Plan Energético Argentino: Lineamientos. Secretaría de Planeamiento Estratégico. Secretaría de Gobierno de Energía de la Nación. Recuperado en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/energy_plan_-_oil_gas_guidelines_-_november_12_2018-min_0.pdf

[3] Telam (01/06/2020). “Kulfas afirma que Vaca Muerta mantiene el mismo potencial y retoma la idea de la Ley de Hidrocarburos”. Recuperado de: https://www.telam.com.ar/notas/202006/470976-kulfas-afirma-que-vaca-muerta-mantiene-el-mismo-potencial-y-retoma-la-idea-de-ley-de-hidrocarburos.html

[4] Kofman, Marco (14/06/2020). “La Vaca Desatada”. Recuperado en: https://www.elcohetealaluna.com/la-vaca-desatada/ Más precisiones al respecto en García Zanotti, Gustavo (2020). “Vaca Muerta y el desarrollo argentino” Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (EJES). Recuperado de: https://ejes.org.ar/economistas/vaca-muerta-espanol.pdf

[5] Va con Firma (28/10/2020). “La provincia quedó a 30 días del default”. Recuperado en: https://vaconfirma.com.ar/?articulos/id_12293/la-provincia-quedo-a-30-dias-del-span-classfindeddefaultspan

Fracking y sismos en Neuquén: “La preocupación debería ser alta”

Por RNMA / El Zumbido .- Esta semana volvió a sacudirse la tierra en Neuquén, esta vez con un movimiento sísmico de 4,4° en la escala Richter y 11 kilómetros de profundidad. El evento coincidió con la reanudación de la actividad del fracking en Vaca Muerta. En diálogo con El Zumbido, Martín Álvarez del Observatorio Petrolero Sur explicó la vinculación de este y los reiterados eventos de esas características con la técnica de fractura hidráulica y brindó un panorama político, económico y obrero del sector.

Martín Álvarez, de OPSUR, dijo a El Zumbido que este nuevo movimiento en la región, que llegó incluso a sentirse en la capital neuquina, “está dentro de uno de los más grandes en el historial”. Explicó que “a partir del 2015 comenzamos a tener una serie de movimientos sumamente intensos y, dentro de esos movimientos frecuentes, en 2019 tuvimos 130 movimientos en el año, este es uno de los altos”. Especificó que “el anterior había sido en la misma falla geológica, en marzo del año pasado con 5 grados”, aunque “esa vez no se sintió en la capital pero sí es importante tenerlo como registro porque esa falla geológica está mostrando actividad y se condice con un sinnúmero de proyectos”.

La falla geológica a la que hace referencia el integrante del Observatorio Petrolero Sur “está ubicada en el área de Loma La Lata, y ese área es no solamente la que cambió la matriz energética a gas a nivel nacional con el proyecto Vega en su momento convencional, sino ahora también es la misma área donde se están haciendo diferentes proyectos como el proyecto Cupén, que es un almacén de gas subterráneo, es decir, almacenan gas en el subsuelo, además de eso también diferentes pozos de fracking y también pozos sumideros donde se depositan los residuos líquidos” y recordó que “en cuanto a pozo de fracking, es un pozo que el año pasado estuvo prendido fuego durante varias semanas”.

“La intervención en materia de fracking está siendo grande en una zona donde ya hubo una intervención sumamente grande que es la represa que forma el lago Los Barreales – Mari Menuco, donde está Cerros Colorados, que es este complejo de diques sobre el río Neuquén, o sea que a nivel de subsuelo, a nivel de geología, es un nivel de intervención sumamente grande en una zona donde tuvo este tipo de reacción la falla geológica, entonces el nivel de preocupación debería ser mucho más alto, sobre todo porque toda nuestra zona no tiene construcciones sismoresistentes o están preparadas para una zona moderada y no de un nivel de actividad sísmica como está ocurriendo en la actualidad”, aseguró Álvarez.

El pasado junio, la empresa Shell tuvo que suspender sus actividades por los movimientos que estaba provocando la aplicación de la técnica: “ellos tienen un protocolo a nivel internacional y que muchas veces por los préstamos que reciben tienen que respetar ese protocolo porque van atados a financiación y todo eso; Shell lo paró, no es algo que suela ocurrir frecuentemente, que la empresa pare el equipo y que además lo comunique, generalmente suelen parar el equipo y no comunicarlo pero en este caso la empresa Shell lo hizo y quedó en evidencia que es algo bastante peligroso”, resaltó el integrante de OPSUR: “lo que no sabemos es si lo hizo por el protocolo o si lo hizo porque realmente el riesgo fue muy alto y un movimiento de subsuelo puede generar que mucho hidrocarburo migre de manera fuerte hacia el pozo y que el control de la presión del pozo no sea realmente controlable y genere una surgencia”.

En relación al Plan Gas 4 anunciado por el gobierno nacional, Álvarez detalló que se trata de “una serie de incentivos que busca en principio poder tener actividad de gas disponible, sobre todo orientado a sustitución de importación, y no tener que traer gas del exterior porque el país no tiene dólares, pero recordemos que la serie de incentivos que se le da hacia el sector ha sido muy alto y ha sido parte de la continuidad”. Recordó que “el plan gas que motivó las explotaciones comenzó con el gobierno de Cristina Kirchner, continuó en el gobierno de Macri y ahora nuevamente hay una reedición; en el gobierno de Macri estuvo muy orientado a actores como Tecpetrol de Paolo Rocca, que el 51% de la inversión que hizo en el área Fortín de Piedra, que es el área estrella en materia de gas no convencional, fue producto de subsidios o, dicho de otra manera, los subsidios equivalen al 51% del total invertido en ese área, o sea que la representación es muy grande”. Dijo que “ahora hay que ver cómo este Plan Gas 4 se implementa y quiénes son las empresas que van a tener captación y además de este plan hay que también tener en cuenta que del aporte extraordinario a las grandes fortunas, el 25% también se va a destinar a esta explotación, así que entre todo eso hay que ver qué va a pasar”.

El gobierno decidió pagarle a las empresas un reclamo que estaban haciendo durante la gestión macrista, que fue fijar el dólar a un precio y no contemplar el proceso inflacionario, esto en materia de subsidio de gas, eso ahí genera una deuda muy grande que las empresas, sobre todo Tecpetrol, la llevó a juicio y a cambio de retirar ese juicio el estado, o el gobierno ahora de Fernández, le está pagando, y es mucho dinero; que en esta crisis se esté destinando todo ese dinero a pagarle a las petroleras es un hecho que por lo menos debería alarmar”, reforzó Álvarez.

El entrevistado se refirió también a la situación laboral en Vaca Muerta. Dijo que “la situación es bastante complicada en materia de que las empresas han orientado a que hay que bajar costos para poder hacer que Vaca Muerta sea rentable o que Vaca Muerta sea explotable y en ese bajar costos los obreros ya fueron materia de ajuste con la adenda que se llevó adelante durante el gobierno de Macri, que es no solo una flexibilización en materia de actividades, sino también en materia salarial” y detalló que “en ese proceso se perdió el 40% del ingreso de un obrero petrolero”. Remarcó que “ahora lo que estamos viendo, y sobre todo en Estados Unidos que hay, para que esto sea rentable, nuevos mecanismos de reducción de personal por tarea y además tratar de mejorar los tiempos sobre todo, tratar de hacer más fracturas por día, acelerar todo el proceso de tiempo haciendo más intensivas las tareas  y, además de eso, generar procesos de multifunción, que no está  tan claro, pero empiezan a llegar desde las fuentes obreras relatos de tener que hacer varias tareas en una misma jornada, cuando antes como obrero te especializabas en una tarea, esto si vuelve la actividad es muy posible que también se traduzca en un aumento de los accidentes dentro del mundo del trabajo”.

Entrevista completa

29/10 | FRACKING: Una mirada a las venas de nuestro territorio

Te invitamos a la cuarta sesión de este ciclo de charlas, en esta oportunidad para analizar el Contexto latinoamericano, la participación social y el fracking. Desde OPSur participará Fernando Cabrera.

Se discutirán los proyectos de explotación en Vaca Muerta, Argentina, el Cesar y La Guajira. Click acá para ver la transmisión en vivo

Inscripciones

30/10 | Aspectos relevantes en torno a la fractura hidráulica en Mendoza

El Grupo de Estudios para la Transición Energética (GETREN) les invita al segundo encuentro del ciclo “Aspectos relevantes en torno a la fractura hidráulica en Mendoza”, que se realizará el viernes 30 de octubre a las 15, a través de la plataforma Zoom.

En este segundo encuentro debatiremos sobre “La defensa del agua y sus protagonistas” y contaremos con las exposiciones de Oscar Sampayo y las Asambleas Mendocinas Por el Agua Pura.

Pueden inscribirse a través del siguiente enlace: https://www.eventbrite.com.ar/e/segundo-encuentro-la-defensa-del-agua-y-sus-protagonistas-tickets-126434323465

Cinco lecciones de Vaca Muerta

Las empresas invierten sólo con subsidios. Comportamiento rentístico de corto plazo. Artículo publicado también en Página/12. La amenaza de no invertir se vuelve una poderosa herramienta de las empresas para intervenir el diseño de políticas sectoriales. En 2018 y 2019 la salida de divisas por devolución de préstamos superó en 2000 millones de dólares anuales a la entrada de nuevas inversiones.

Foto: AFP

Por Marco Kofman * .- Hace siete años entraba en vigencia el contrato firmado entre YPF y Chevron para comenzar la extracción masiva de hidrocarburos no convencionales en Argentina. Este tipo de explotación, que absorbió hasta hoy 25.000 millones de dólares de inversiones y que explica más del 40 por ciento del gas y casi el 25 por ciento del petróleo extraídos en el país, fue dejando un conjunto de lecciones relevantes para analizar qué puede deparar Vaca Muerta en el futuro.

Se destaca aquí aquellos aspectos de la dimensión económica del proyecto, dejando para otro momento aquellas dimensiones asociadas a su impacto socioambiental.

El primer aprendizaje es que la producción de no convencionales es muy sensible a las variaciones de la inversión. Esto se desprende de las características productivas de los pozos no convencionales. Estas perforaciones alcanzan en pocos meses un pico productivo y luego los niveles de extracción comienzan a descender bruscamente.

Para mantener la producción de un área se debe sostener un nivel permanente de inversiones. En 2019 cayó la perforación de pozos gasíferos y en 2020, como consecuencia, cayó la cantidad de gas extraído.

Presión

La amenaza de no invertir se vuelve, en este contexto, una poderosa herramienta de las empresas para intervenir el diseño de políticas sectoriales.

La segunda lección surge del análisis de las prácticas de inversión, que vulneran el mercado cambiario. Los recursos para las inversiones son provistos por préstamos internacionales, en muchos casos intrafirma, tomados por las compañías. El capital de estos préstamos, antes de llegar a la empresa a cargo de la explotación, recorre un largo sendero por “cáscaras” corporativas afincadas en paraísos fiscales.

Tales son los casos del contrato entre YPF y Chevron (cuya firma incluyó compañías en Delaware y Bermudas) y las inversiones de Tecpetrol (con empresas en Panamá, Uruguay, España). En 2018 y 2019 la salida de divisas por devolución de préstamos superó en 2000 millones de dólares anuales a la entrada de nuevas inversiones.

El sector necesita invertir constantemente y las empresas necesitan dólares para atender los compromisos financieros derivados de esas inversiones. Como consecuencia, exigen la dolarización de los precios de sus productos o, en su defecto, de los estímulos otorgados por el Estado.

Aquí aparece una tercera lección: hay una incongruencia entre el desarrollo de la actividad y la desdolarización de la economía.

Trabajadores

La vertiginosa dinámica de la inversión y la producción se traslada al mercado laboral, siendo esta la cuarta advertencia para observar. Desde 2016 el empleo en la actividad sufrió cambios bruscos. Perdió primero, hasta 2018, cerca del 15 por ciento de los trabajadores, luego recuperó una parte importante de ellos. Esta situación es fuente de conflictos laborales, de inestabilidad económica y de problemas habitacionales en las regiones donde ocurren estas explotaciones.

Por último, como las empresas invierten sólo cuando se aseguran la captación de estímulos fiscales, terminan desarrollando un comportamiento rentístico de corto plazo. La búsqueda de renta petrolera se traduce, en este contexto, en apropiación de una renta fiscal que se termina fugando por el mercado de cambios cuando las empresas adquieren los dólares para atender sus obligaciones financieras.

Los recursos no convencionales han demostrado responder muy rápido a los estímulos fiscales. Estas inversiones rindieron frutos velozmente y gracias a ello, efectivamente, Argentina pudo revertir en poco tiempo la caída de los niveles de extracción de hidrocarburos. Sin embargo, al volcar la mirada al mediano plazo, el éxito es menos evidente, los estímulos comienzan a perder eficacia y las advertencias descriptas parecen tomar protagonismo.

* Economista de Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (EJES).

26/10 | Energía | 14° Foro de Denuncias contra la Deuda y el FMI

El lunes 26 de octubre a las 17 el Juicio Popular a la Deuda y al FMI desarrollará su 14º Foro de Denuncias con el eje puesto en la Energía y el Modelo Productivo, es decir, en cómo el endeudamiento público al servicio de la usura forma parte de un concreto modelo productivo y de utilización de la energía, con sus graves consecuencias sobre los trabajadores, los pueblos, la sociedad y la naturaleza. Desde OPSur, participará del encuentro Fernando Cabrera. El Foro será transmitido en vivo por el canal de Youtube de la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda: https://youtu.be/hmD-O4ehXT8

En este 14° #LunesContraLaDeuda, presentarán denuncias Luciana Ghiotto, de ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras especulativas para Ayuda a los Ciudadanos) Argentina; Hugo Godoy, Secretario General de la ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y Secretario General Adjunto de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina) Autónoma; Gastón Kuttnick, delegado de APTA (Asociación de Personal Técnico-Aeronáutico)-Austral y militante de Opinión Socialista; Julio Acosta, Secretario General de FeTERA (Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina); Fernando Cabrera, de Observatorio Petrolero Sur; Gustavo Lahoud, docente e investigador en Energía y Política Exterior, integrante de Unidad Popular; y Aldana Castagno, de Marea Roja en la ILPS (Liga Internacional de Lucha de los Pueblos).

Los Foros de Denuncia #LunesContraLaDeuda, constituyen un primer momento del Juicio Popular a la Deuda y al FMI, impulsado en el marco de la Campaña popular por la suspensión del pago e investigación de una deuda que se entiende ilegítima, ilegal y odiosa, con grave incidencia en las diversas dimensiones de la vida cotidiana. Cada Foro cuenta con la presencia y preguntas de integrantes del Tribunal popular – Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Nina Brugo, Alejandro Bercovich y Miguel Julio Rodríguez Villafañe – y de les fiscales Liliana Costante, Verónica Heredia y Carlos Zerrizuela.

Anteriores Foros de Denuncia abordaron el nefasto impacto de la deuda pública y el FMI sobre la Salud; el Hambre, la Soberanía Alimentaria y el Territorio; el Trabajo; los derechos de las mujeres, feminismos y disidencias sexuales; el Agua y el Extractivismo; los Pueblos Originarios; la Educación; el Hábitat; Niñez y Juventud; Jubilades y la Crisis Climática; Pueblos de Nuestra América. Las videograbaciones de estos Foros están disponibles en este mismo canal de la Autoconvocatoria Deuda.

Están convocadas todas las organizaciones populares a participar en el Juicio Popular a la Deuda y al FMI, compartiendo sus denuncias, acercando sus testimonios y documentación, organizando una audiencia o actividad relacionada. Invitamos a comunicarse a través de los canales de la Autoconvocatoria, o directamente al correo juiciopopulardeuda@gmail.com .

¡FRENTE A LA DEUDA Y AL FMI, IMPULSAMOS UNA AMPLIA CAMPAÑA POPULAR!
¡SUSPENSIÓN DEL PAGO E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA ILEGÍTIMA, ILEGAL Y ODIOSA!
¡QUE PAGUEN LOS QUE SE BENEFICARON DEL FRAUDE DE LA DEUDA!
¡LA DEUDA ES CON EL PUEBLO!

AUTOCONVOCATORIA POR LA SUSPENSIÓN DEL PAGO E INVESTIGACIÓN DE LA DEUDA

23/10 | Taller: Diligencia debida en derechos Humanos en el sector de hidrocarburos en Colombia

Desde el Observatorio Petrolero Sur participaremos en el cierre de este ciclo de talleres virtuales.

El Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos te invita a participar en el curso-taller virtual: “Diligencia debida en derechos Humanos en el sector de hidrocarburos en Colombia”.

Durante 3 sesiones se abordaron los conceptos, desafíos y experiencias de la diligencia debida en derechos humanos en el sector de hidrocarburos. Todos los insumos estarán disponibles en la página web del curso. Este taller se realiza con el apoyo de Act Iglesia Sueca.

Fechas: 21, 22 y 23 de octubre de 8:00 a.m. a 11:00 a.m. (hora Colombia)

Inscripciones 

Factores de riesgo y potencial impacto de un derrame del buque petrolero Nabarima en el Golfo de Paria

Por Observatorio de Ecología Política de Venezuela .-

Prensa OEP

Desde el mes de agosto diversos voceros relacionados con la industria petrolera venezolana y la defensa del ambiente han alertado sobre un potencial derrame petrolero en las costas del oriente de Venezuela, como consecuencia del deterioro de una embarcación llamada Nabarima.

Como ha ocurrido en diversos episodios de impacto ambiental ocasionado por la estatal petrolera, las autoridades han guardado un profundo hermetismo respecto a las denuncias hechas por trabajadores de PDVSA sobre las terribles consecuencias ambientales que tendría un derrame ocasionado por la falta de mantenimiento a esta embarcación. Por su parte, actores políticos de oposición y en general sectores críticos al gobierno han implicado que el desastre ambiental sería inminente y de proporciones catastróficas.

El FSO Nabarima, un buque flotante de almacenamiento y descarga, está anclado actualmente en el Golfo de Paria entre Venezuela y Trinidad y Tobago y, según se informa, contiene aproximadamente 1,3 millones de barriles de petróleo crudo. Para poner eso en perspectiva, son aproximadamente 55 millones de galones de crudo.

De acuerdo con el experto petrolero Einstein Millán, en entrevista exclusiva para el OEP,  se trata de una facilidad flotante de producción, almacenamiento y descarga, construida alrededor de 2004 y 2006 para la empresa ConocoPhillips, que operaba en el campo Corocoro, costa afuera. La nave pasó a estar bajo el control de PDVSA luego del diferendo legal con CoconoPhillips, y pasó a ser administrada junto a la petrolera italiana Eny, bajo el esquema de la empresa mixta Petrosucre.

Recientemente el gobierno de Trinidad y Tobago ha hecho sonar las alarmas sobre la posibilidad de un inminente desastre ambiental, pidiendo «acciones inmediatas» para evitar una catástrofe desgarradora, cuyas dimensiones no habrían sido vistas desde 1991, cuando el ABT Summer derramó 80 millones de galones en el Océano Pacífico frente a la costa de Angola.

Gary Aboud, secretario corporativo del grupo ambientalista de Trinidad y Tobago Fishermen and Friends of the Sea, dijo  a Reuters que estaba preocupado por un posible derrame de petróleo, que devastaría los medios de vida de los pescadores del país.

«Si esto cambia, todos pagaremos las consecuencias en las próximas décadas», dijo Aboud en una entrevista telefónica el viernes. «Esto debería ser una alerta roja».

Millán indica que tal y como han señalado diversas fuentes, aparentemente la embarcación ha perdido integridad mecánica y tiene un desbalance ya pronunciado, de unos 15 a 20 grados aproximadamente, que es bastante notorio y podría sacar a la nave de su centro de masa, impulsada por ejemplo por vientos fuertes.

También sería esperable en estas circunstancias que el agua haya invadido algunos de los compartimentos inferiores de la embarcación, específicamente en la sala de máquinas, informa Millán.

Sin embargo, para el experto, la posibilidad de que la nave pierda integridad mecánica aceleradamente es poca, lo que no niega la elevada posibilidad de que una perturbación como un terremoto que ocurriera en la zona en la que está la nave, que es una zona con múltiples fallas sísmicas, o una perturbación atmosférica como vientos fuertes producto de un tornado o un huracán cercano pudieran ocasionar el volcamiento final de la embarcación.

Millán aclara que factores como la velocidad del viento, la temperatura superficial del agua, la tensión interfacial entre el tipo de crudo y el agua en el momento de un potencial derrame, la salinidad, intervienen siempre en el estimado del impacto de un evento de este tipo.

Como regla general, indica, se estima que por cada 6500 barriles que caigan vertidos al mar se abarcaría un área superficial de alrededor de 1km cuadrado, lo que equivaldría a decir que ese 1.3 millones de barriles almacenados en la embarcación podrían cubrir entre 190 y 200 km cuadrados de superficie expuestos a la contaminación en caso de que fuesen vertidos al mar.

En resumen, el experto indica que a menos que ocurriera una colisión, explosión interna, un efecto tsunami ocasionado por un sismo, una perturbación atmosférica de gran magnitud que genere la migración del centro de masa de la embarcación, la misma no estaría bajo riesgo inminente en las próximas semanas.

El profesor de la USB Eduardo Klein ha compartido en sus redes sociales una simulación de la posible trayectoria que haría el crudo de ser derramado y el área que afectaría. El experto ambientalista indica que la simulación fue realizada con el modelo GNOME-NOAA usando vientos (GFS) y corrientes (HYCOM) modeladas, y la trayectoria es altamente dependiente de los vientos y de las altas mareas del Golfo de Paria.

La cuenta Tanker Trackers que monitorea embarcaciones internacionales informó este 20 de octubre que para evitar la posible catástrofe ambiental de un derrame de petróleo por parte del FSO NABARIMA, la compañía petrolera nacional de Venezuela, PDVSA, envió un petrolero más pequeño llamado ICARO al lugar desde Amuay. La nave se encontraba a solo 2,5 millas náuticas de distancia y deberían poder recibir la mitad de la carga.