Ecología Industrial: la naturaleza como fuente de inspiración

Al igual que en un ecosistema natural, la Ecología Industrial entiende que en un sistema industrial, de producción y consumo, cada proceso es una parte dependiente e interrelacionada de un todo mayor. Su propósito es promover el equilibrio entre la actividad humana y la naturaleza.

En consonancia con el interés del INTI de apuntalar modelos de producción y consumo sustentables, y con el fin de realizar diagnósticos y proponer líneas de acción que contemplen esta nueva perspectiva, en nuestro Instituto se conformó en el año 2007 un grupo de trabajo en Ecología Industrial.

El trabajo del grupo está orientado al análisis del uso de recursos físicos (energía y materiales) en sistemas de producción y consumo. Para esto se pueden utilizar herramientas como el Análisis de Ciclo de Vida, la Huella Ecológica, el Análisis de Flujo de Materiales, entre otras.

Los nuevos desafíos

Problemáticas ambientales como el cambio climático, la destrucción de la capa de ozono, la pérdida de biodiversidad y hábitat, el agotamiento de recursos no renovables, la escasez y contaminación del agua pueden asociarse a la enorme expansión a escala planetaria de la población, la producción y el consumo.

Los límites del hipotético crecimiento indefinido no están sólo establecidos por el agotamiento o progresiva disminución de los recursos naturales, sino por la limitada capacidad del planeta para recibir los deshechos, tanto por su cantidad como por su peligrosidad.

Nuestro sistema de producción y consumo está cada vez más alejado del modo de producción de la ecosfera, el cual se basa en el reciclado continuo de los materiales. Existe una creciente necesidad de promover modalidades que reduzcan las tensiones a que se somete el ambiente y, al mismo tiempo, satisfagan las necesidades básicas de la humanidad. La intensidad de la problemática ambiental, así como el carácter limitado de la ecosfera en la que nos movemos, deberían motivar un profundo cambio en nuestra cultura de “desarrollar”, “producir” y “consumir”.

En este marco resulta necesario en este contexto, el paso de una cultura y de una práctica en la que se pensaba en un mundo ilimitado, a una cultura y una praxis en la que se tenga en cuenta los límites del sistema. Pasar de una cultura basada en un principio de mera funcionalidad, valorando la búsqueda de mínimo esfuerzo, a una cultura de la cotidianidad que valore, sin embargo, el cuidado por las cosas.

La pregunta matriz

Los abordajes tradicionales hacia el ambiente y el desarrollo han sido muchas veces sectoriales y compartimentados. La clásica estrategia de protección ambiental “end-of-pipe”, basada en la incorporación de tecnología para reducir emisiones y cumplir con el marco legal, aunque probó ser efectiva para el tratamiento de la contaminación; en un contexto donde la población global aumenta, con aspiraciones de consumo en crecimiento; no aborda preguntas sobre “cómo hacer más eficiente el uso de recursos limitados”. Frente a este desafío de funcionar de una manera sustentable, surge el concepto de Ecología Industrial.

En 1989, por primera vez, se difunde el concepto en un artículo de Robert Frosch y Nicholas Gallopoulos, quienes se preguntaban “¿por qué un sistema industrial no podría funcionar como un ecosistema?, donde los deshechos de una industria sean los recursos de otra, reduciendo el uso de materias primas, disminuyendo la contaminación y el tratamiento de las emisiones.”

Desde entonces, esta pregunta la disciplina creció rápidamente. La creación de la Sociedad Internacional de Ecología Industrial en 2001, la aparición del “Journal of Industrial Ecology” en 1997 y el “Journal Progress in Industrial Ecology” en el 2004, le dieron una posición fuerte y dinámica tanto en la comunidad científica internacional, como en el ámbito de la producción.

La Ecología Industrial entiende las actividades industriales como ecosistemas compuestos por flujos de materiales, de energía y de información. Contrastando con los enfoques que consideran a las actividades de producción y consumo en términos de unidades monetarias, propone reorganizar el sistema de manera que evolucione hacia un modo compatible con la ecosfera. Pretende dar respuestas que motoricen el desarrollo sustentable, para lo cual suministra un marco conceptual y herramientas para la planificación, y propone maneras de optimizar el uso de los recursos limitados y, al mismo tiempo, de proteger el ambiente.

La Ecología Industrial busca una optimización a escala de grupos productivos, de regiones e incluso de un sistema industrial en su conjunto. Para lograrlo, persigue migrar del sistema industrial actual a uno más viable, sostenible, inspirado en el funcionamiento cuasi cíclico de los ecosistemas naturales.

ECOLOGÍA INDUSTRIAL

Con el propósito de alentar la eco-reestructuración del sistema de producción y consumo, la Ecología Industrial se basa en los siguientes conceptos y metas de trabajo:

Conceptos claves

·la analogía con la biología,

·el uso de la perspectiva sistémica,

·el rol del cambio tecnológico,

·el rol de las industrias,

·el rol del consumo sustentable,

·la desmaterialización y eco-eficiencia,

·el análisis orientado en prospectiva.

Metas principales de trabajo

·Optimización en el uso de los recursos, valorizando los desechos.

·Cierre de ciclos de la materia y minimización de las emisiones hacia el exterior.

·Desmaterialización de las actividades, minimizando la cantidad total de recursos utilizados pero, al mismo tiempo, alcanzando resultados equivalentes.

·Descarbonización de la energía, reduciendo la dependencia de las fuentes no renovables.

Contactos: Guillermo Garrido ggarrido@inti.gob.ar

Fuente: INTI