“Los indígenas son vulnerables”

James anaya, funcionario de la ONU

Por Tomas Eliaschev.- El relator especial de Derechos Humanos de Pueblos Originarios estuvo en el país. La discriminación y la recuperación de tierras.

La sola visita de James Anaya, relator especial de Derechos Humanos para los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, implica que en nuestro país el pleno respeto a las comunidades originarias es una materia pendiente. Es que en años anteriores ya había hecho recomendaciones al Estado nacional, pero las denuncias por la situación que viven los indígenas argentinos siguieron llegando. Luego de recorrer varias provincias, el funcionario adelantó a Veintitrés sus primeras conclusiones. Su castellano es casi perfecto: es estadounidense de sangre apache y purépecha, un pueblo originario de México. Y sus palabras son diplomáticas, pero contundentes.

–¿Observó hechos de racismo en la Argentina?

–Escuché muchos relatos de que en las escuelas y hospitales no se les da a los indígenas un tratamiento adecuado. La discriminación es estructural: es un patrón histórico que tiene que ver con el despojo de las tierras. Los indígenas son vulnerables económicamente y en muchos otros sentidos.

–¿Qué opina sobre los asesinatos de indígenas en Formosa, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero?

–Hay que asegurar que los responsables respondan a la Justicia y evitar que haya una criminalización de las víctimas, que son los pueblos indígenas, y ahora están condenados e imputados por actos que son esencialmente de protesta social dentro de un contexto en el que no hay una atención adecuada a los asuntos de fondo, tanto a nivel federal como de las provincias.

–¿Su visita a la Comunidad La Primavera en Formosa, donde el cacique Félix Díaz está amenazado, es garantía de seguridad?

–Espero contribuir a que todos los actores respeten los derechos humanos. Y que haya mayor visibilidad para estos conflictos puntuales y haya soluciones. Se corre el peligro de que haya represalias en contra de aquellos con los que me he reunido. Realmente espero que ese no sea el caso.

–¿Qué recomendación le hace al Estado argentino al respecto?

–Es una recomendación constante que tenemos: los Estados están bajo la obligación jurídica de no tomar represalias contra indígenas que reclaman por su territorio. Y evitar que terceros tomen represalias.

–Javier Chocobar y Cristian Ferreyra fueron asesinados por patotas de las empresas.

–Es un problema que tenemos hoy, aparecen actores privados que están en conflicto con los pueblos indígenas y vulneran sus derechos. Es el Estado el que tiene que atender estas situaciones.

–¿Atribuye esto a la economía extractiva?

–Estamos entrando a una nueva época en la cual los pueblos indígenas ya no van a ser sujetos pasivos de las empresas transnacionales que quieren entrar a sus territorios para extraer recursos naturales, como la minería y el petróleo, sin siquiera consultarlos. Los pueblos indígenas en toda la región nos muestran que van a utilizar todos los medios a su disposición para resistir cualquier imposición. El choque se produce cuando no los respetan y los ignoran. No van a cerrar la puerta al desarrollo económico, incluso de recursos extractivos. Pero demandan que sea en otras condiciones: que sean participes y beneficiarios, en pie de igualdad. Espero que esta nueva etapa sea de equilibrio pacífico y con pleno respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas.

Veintitrés