YPF importará gas con un polémico esquema de compra

La YPF expropiada que comanda Miguel Galuccio ha comenzado a “borrar con el codo lo que escribió con la mano”-.

Tras haber aceptado hacer licitaciones y no contratar en forma directa las importaciones de combustibles que debe realizar para ENARSA y la CAMMESA (la administradora del mercado eléctrico), la petrolera diseñó un mecanismo de compra que anula el cotejo público de las propuestas e impide a los oferentes conocer los precios de sus competidores y presentar impugnaciones en caso de que se vean perjudicados.

Pese a las promesas de “una mayor transparencia y una mejor utilización de los recursos” que esgrimió el viceministro de Economía, Axel Kicillof para dejar todos los suministros externos de gasoil, fuel oil y GNL (gas natural licuado) en manos de YPF; el nuevo esquema de compra plantea fuertes dudas y sospechas sobre cómo se manejará el negocio de las importaciones de esos combustibles que hasta fines de 2013 implicarán para el Estado un gasto de no inferior a los US$ 5.000 millones.

Según el pliego licitatorio que armaron los directores de YPF Carlos Alfonsi y Alejandro Luchetta, ahora las ofertas de combustibles ya no se recibirán más en un acto abierto y certificado por escribano.

Las nuevas reglas incluidas en el anexo II de los convenios firmados con ENARSA y la CAMMESA establecen que los oferentes tienen que enviar sus propuestas por medio de “correos electrónicos encriptados”. A una dirección de mail que YPF abrirá para cada licitación, los provedores deberán remitir dos correos cifrados: uno, con el detalle de los precios y otro, con una clave que le permita a los técnicos “abrir” las ofertas puertas adentro de YPF.

De esta manera, los competidores no podrán conocer y comparar los valores que se ofertaron para cada entrega en juego.

Además, el pliego estipula que a los oferentes se les comunicarán las descalificaciones, pero no los motivos del rechazo de las ofertas.

Al no haber difusión pública de las ofertas, los proveedores no tendrán la posibilidad de tomar vistas de las otras propuestas. Así nadie podrá presentar “observaciones e impugnaciones” en caso de que existan irregularidades u ofertas que no se ajustan al pliego.

El debut de este polémico procedimiento de compra -que puso en estado de alerta al ministerio de Planificación de Julio De Vido que es el encargado de girar los fondos para pagar las importaciones- no hizo más que acrecentar las dudas sobre el accionar de YPF.

A fines de octubre, la petrolera licitó por “cuenta y orden de CAMMESA” tres barcos de gasoil para alimentar las centrales térmicas.

De las tres proveedoras que presentaron ofertas, sólo una (la trader Trafigura) pudo quedarse con el suministro de un cargamento.

Pese a que había girado su propuesta por vía electrónica, la inglesa British Petroleum (BP) fue llamativamente descalificada porque el sistema informático de YPF no registró a tiempo el ingreso del mail con la oferta adjunta. Después de eso, las cargas de gasoil que quedaron desiertas, las cubrió YPF con dos compras directas que pactó con la trader estadounidense Morgan Stanley.

Al cuestionado esquema de compra se añade otra arista que genera ruido: las “comisiones” que embolsará YPF por gestionar las importaciones de combustibles.

En el caso de la CAMMESA, la retribución por las compras previstas para 2013 llegará a $ 40 millones. Y por el lado de ENARSA, los honorarios treparán a $ 30 millones. Una intermediación de $ 70 millones que para muchos no tiene justificación y que sólo beneficia a YPF.

 Tecnoil