Las verdaderas razones para traer el fracking a Entre Ríos

Por estos días se ha iniciado el debate que marcará el destino de nuestra provincia y probablemente del planeta: la posibilidad de extraer hidrocarburos del subsuelo por el aterrador sistema denominado fracking ó fractura hidráulica.

Consiste en dinamitar volúmenes descomunales de subsuelo y bombardearlo con millones de litros del agua de acuíferos subterráneos (en nuestro caso el Acuífero Guaraní) a la que se adiciona un cóctel de hasta 500 aditivos químicos, substancias venenosas y cancerígenas, que una vez utilizadas quedan liberadas contaminando las napas, surgiendo sin control por el subsuelo, acuíferos y fallas del suelo invadiendo y envenenando no solo los seres vivos sino también el agua, el aire, los cultivos etc.

Esta es la razón por la que viene siendo prohibido por cada vez mas países, los mas recientes de la lista son Francia, Bulgaria, Austria, Alemania,  aunque se cuenta por decenas los países y regiones que están considerando hacerlo en los próximos meses.

De hecho en los EEUU, donde se inauguró este método, ya son varios Estados los que lo han prohibido y muchos anuncian que lo harán próximamente.

Sin embargo en nuestro país ha sido presentado como una novedad extraordinaria que vendría a resolver no solo nuestro autoabastecimiento energético sino nuestros problemas económicos.

Pero miremos detenidamente el cuadro que proponemos a continuación y hagamos algunas reflexiones en consecuencia.

FUENTE:https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/

Los datos nos muestran que el problema verdaderamente grave lo tienen EEUU y China, el primero tiene solo el 4% de la población mundial pero consume el 30% de todos los hidrocarburos que se extraen en el planeta.     Si tuviera que vivir con sus propios recursos petroleros, en menos de 3 años su economía colapsaría por desabastecimiento.

En relación a nuestro consumo, nuestras reservas alcanzarían para 11 años, y si tomásemos el MERCOSUR, con las fabulosas reservas de Venezuela, nuestra región podría estar holgadamente más de un siglo sin preocuparse.

La situación de EEUU es desesperante, aunque ellos tienen dos recursos que el resto de los países no poseen para paliar el problema.

El primero es ser una potencia militar que le permite tomar posesión por la fuerza de las reservas de países como Irak ó Libia,  Arabia Saudita ó los Emiratos Árabes.

El segundo, el más fácil para ese país, es su moneda.

La moneda de EEUU, el dólar, actualmente carece de valor esencial, porque este país viene desde hace décadas resolviendo sus déficit con emisión monetaria sin base real.

Lo que sostiene el valor de mercado del dólar es que en la mayor parte del mundo lo aceptan como medio de pago y lo guardan como reserva, impidiendo de este modo que retornen al país emisor en forma de demanda lo que provocaría una inflación inédita que terminaría con su sistema monetario e incluso su economía.

La base de su vigencia esta en que la gente confía que seguirá conservando su valor, cosa que es absolutamente improbable en el mediano y largo plazo porque no hay nada mas volátil que las expectativas de los ciudadanos comunes, solo bastaría recordar que el día antes de la hiperinflación que terminó con el gobierno de la Alianza encabezado por Delarúa, su Ministro de Economía afirmó socarronamente que…”nunca van todos los ahorristas juntos a buscar sus dólares al banco”

Y al otro día fueron.

Todos.

Para EEUU no es problema emitir mientras haya quienes acepten sus dólares, que aquí son objeto de incontrolable deseo, por esta razón saben que podrán venir con sus devaluados “verdes” y cambiarlos por nuestros hidrocarburos subterráneos.

Aunque para obtenerlos deban negociar con nuestros dóciles burócratas que nos están embarcando en la locura más insensata pensada por la codicia humana: el fracking.

Es absolutamente insostenible defender desde ningún punto de vista la implementación de esta tecnología de la muerte, el fracking, en ninguna región del planeta y por supuesto en nuestra provincia, que custodia una de las mayores reservas de agua pura del planeta.

Sin embargo avanzan los planes para su implementación de la mano de la imprudencia de funcionarios y políticos que sueñan con la verde moneda, como el tío patilludo de nuestras historietas de infancia.

Pero no se trata de un chiste o un divertimento, se trata de nuestro futuro y si no nos ponemos a luchar, ya, con todas nuestras fuerzas, será difícil impedirlo.

FundaVida