Las petroleras dudan en ayudar a YPF para evitar que falten naftas

Dicen que su capacidad productiva está al límite. Pero el Gobierno presiona para que le presten combustibles.

Bajo el agua. Vista aérea de la planta de YPF en Ensenada, que se incendió tras la inundación. / GUSTAVO CASTAING

El incendio en la refinería de YPF en Ensenada provocará una caída del 15% en el abastecimiento de combustibles de la compañía. La petrolera expropiada está buscando atenuar ese descenso en su producción a través de la colaboración con otras empresas de su rubro. Algunas petroleras ya le prestaron combustible a YPF durante la semana pasada. Sin embargo, fuentes de las compañías consultadas por este diario aseguraron que una futura colaboración “presentaría algunos inconvenientes”.

Las mayores empresas refinadoras del país –como Shell, Axion (la ex Esso) y Petrobras- aseguran que tienen sus refinerías operando al máximo de su capacidad. Esto implica que, por más que consigan crudo para procesar, no tendrían margen para producir más combustibles que ahora.

Para el jueves está prevista una reunión de todas las petroleras en la Secretaría de Energía. Allí se estima que se presentará un plan para que toda la industria pueda ayudar a subsanar los problemas que se le presentan a YPF.

Desde hace una semana que la petrolera expropiada tiene su principal planta parada. En su complejo de Ensenada, produce un tercio de los combustibles que se consumen en el país. A la compañía la habilitaron para realizar importaciones -que habrían arrancado en US$ 200 millones, pero en el sector ya están subiendo a US$ 500 millones- para resolver el problema en lo inmediato.

Durante los próximos tres o cuatro meses, como mínimo, YPF no podrá volver a usar la planta de Ensenada en su totalidad. En el mejor de los casos, podrá habilitar un 70% de ese complejo. Eso significaría que le faltará un 30% del combustible con el que esperaba contar hasta julio.

Ayer, voceros de la compañía admitieron a la agencia Reuters que “según las estimaciones preliminares, será de alrededor de un 15% la merma en la producción de combustibles en el complejo industrial La Plata durante al menos este año”.

Según estiman los técnicos consultados por Clarín, en un plazo de 10 días YPF estaría en condiciones de rehabilitar sólo un 70% del nivel de producción de la planta.

La petrolera que comanda Miguel Galuccio tiene el 52% de la capacidad de refinación del país. Además de Ensenada cuenta con las destilerías de Luján de Cuyo (Mendoza) y Plaza Huincul (Neuquén). La planta bonaerense es la más grande y puede destilar unos 30.000 metros cúbicos de petróleo diarios, que representan casi el 60% de su capacidad total de refinación.

Por los daños derivados del incendio, Ensenada sólo podría procesar como máximo unos 20.000 metros cúbicos por día. Esa reducción productiva de 10.000 metros cúbicos diarios equivale a casi el 10% de la demanda de combustibles del país que a partir de ahora deberá cubrirse con más importaciones de naftas y gasoil.

Aunque YPF llamó a otras petroleras para plantearles una “colaboración” que evite mayores importaciones, en las otras compañías relativizan esa posibilidad. Aunque prefieren no hablar en público, hay escepticismo en el sector al respecto. Hubo algunos “préstamos” durante la semana pasada, por pedido de YPF, pero se habría tratado de montos pequeños.

Todo indica que la salida al faltante de combustibles será a través de mayores importaciones. Pero esto llega en un escenario energético complicado. Las importaciones ya vienen creciendo a un ritmo inusual, la producción viene en caída y el escenario de rojo energético amenaza con ser récord.

iEco