Congelamiento de precios complica a YPF

Comercio puso un techo a las naftas hasta las elecciones. La medida vuelve a enfrentar a Galuccio con el Ejecutivo.

La intervención del gobierno en el mercado de combustibles tiene como horizonte mantener los precios hasta los comicios legislativos.

El gobierno nacional fijó ayer precios máximos congelados, por regiones, para la venta de combustibles, bajo la advertencia de aplicar la Ley de Abastecimiento a quienes no cumplan con la medida, lo cual encendió el rechazo de los propietarios de las estaciones de servicios.

La medida choca de lleno con las intenciones del presidente de YPF, Miguel Galuccio, quien anticipó que la empresa va a continuar con su política de precios para mejorar su deteriorada ecuación de ingresos. La firma, nacionalizada hace ya casi un año, maneja el 60% de las ventas de combustibles en el mercado local por lo tanto es la que más se resentirá con esta nueva medida. Todo parece indicar que la puja política por el control real de YPF se profundizará en los próximos días.

El tope que tomará como referencia el gobierno para congelar el precio de los combustibles será el valor más alto vigente en cada región al 9 de abril pasado, según la Resolución 35 de la Secretaría de Comercio que lleva la firma de Guillermo Moreno. De esta manera, las estaciones de servicio, cualquiera sea la empresa y marca que vendan sus combustibles y derivados por debajo del “precio tope” que resulte, podrán mantenerlos o modificarlos pero nunca deberán superar dicho máximo.

Por otra parte, los mercados tomaron esta medida como un recurso electoral (durará hasta octubre), y estimaron que afectará sobre todos los planes de desarrollo de YPF, cuyos papeles se hundieron en la bolsa local y en Nueva York.

La medida, que regirá hasta unos días antes de las elecciones legislativas de octubre, dividió al país en seis regiones, atento los distintos costos del sector en cada una de ellas. Ellas son Noroeste (Jujuy, Salta, La Rioja, Tucumán, Catamarca, y Santiago del Estero), Noreste (Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos), Cuyo (San Juan, San Luis y Mendoza), Pampeana (Córdoba, Santa Fe y La Pampa), Patagónica (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) y la Buenos Aires y Capital.

El gobierno argumentó que “se torna imprescindible dictar una política tendiente a determinar el precio de los combustibles, evitando desajustes en los montos que deban abonar los consumidores”.

Al respecto, las entidades representativas de las estaciones de servicio consideraron que la decisión es de “difícil” y hasta “imposible” cumplimiento, y advirtieron que complicarán las negociaciones salariales con reclamos de hasta un 40% de aumento.

Así lo expresaron el secretario de la Federación de Expendedores de Combustibles (Fecac), Raúl Castellano, la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra), Rosario Sica, y el titular de la Federación Entidades de Combustibles de Buenos Aires (Fecoba), Luis Malchiodi.

Castellano advirtió que esto “va a complicar mucho la negociación” con los sindicatos, cuyos reclamos de aumentos salariales están en el “orden del 30%”. Al respecto, Sica dijo que el aumento salarial requerido es en realidad del “40 %” y adujo que los sueldos representan “el 60%” de los “costos” de los lugares de expendio.

Rio Negro

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Galuccio acorralado

El gobierno, contrariamente a lo que se esperaba, profundiza la intervención del mercado energético.

La región registra disparidad en los surtidores.

Los inversores dieron ayer su opinión al respecto: la acción de YPF en Nueva York se desplomó más del 4% cuando los papeles del resto de las petroleras del mundo alcanzaron esta semana sus máximos históricos.

El congelamiento de precios, que partió de las oficinas del secretario de Comercio de la Nación, es interpretado por el mercados como una “intervención política” sobre los planes del titular de YPF, Miguel Galuccio.

El ejecutivo se encuentra en el peor de los mundos.

Mientras intenta convencer a inversores de que se acerquen como socios estratégicos de YPF en Vaca Muerta, desde el gobierno continúan aplicando medidas restrictivas que lo único que generan es un deterioro aún mayor en los balances de la empresa. Con esta nueva resolución de Moreno, YPF tiene que salir a comprar combustible –para poder sostener abastecimiento– a precio internacional y colocarlo en el mercado doméstico a valores regulados (por debajo de los precios de importación). ¿Qué inversor puede asociarse con YPF frente a este escenario? ¿Quién puede estar dispuesto a perder plata con los continuos cambios en las reglas de juego?

Si bien para YPF ajustar al alza sus precios le resultará posible en este nuevo contexto, ya que las otras marcas muestran precios superiores, el techo impuesto es una señal de la Casa Rosada para que la empresa se adecue a las necesidades políticas imperantes del momento (elecciones de octubre). Éste es, tal vez, el peor indicador que está recibiendo el mercado, que observa con preocupación cómo Galuccio está perdiendo autonomía de gestión sobre la empresa. A través de un comunicado de prensa, el titular de la petrolera intentó despegarse de la medida oficial al señalar que “la resolución no fija los precios que cada petrolera debe disponer” y arriesgó que “esta decisión oficial no interfiere con el plan de comercialización planificado para este año”. Los mercados no tomaron nota.

Rio Negro

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Temen mercado negro y desabastecimiento

El exsecretario de Energía Daniel Montamat afirmó que el congelamiento de precios sobre los combustibles líquidos por seis meses dispuesto por el gobierno no soluciona el tema de la inflación pero “complica mucho” el panorama de YPF.

Montamat advirtió que la medida complicará el abastecimiento de combustibles porque “siempre que hay control de precios, desaparece el producto en la góndola principal y aparece en la paralela”. “Esta medida complica sobre todo a los lugares más lejanos del país”, alertó. Según su análisis, el congelamiento de precios “no soluciona el tema de fondo” que es la inflación y “la principal víctima de esto es YPF”, sentenció, y que esa compañía “es mucho más importante en el mercado de comercialización, donde se congelan estos precios, que en el mercado de producción de petróleo”.

El economista de FIEL Juan Luis Bour advirtió que el congelamiento de precios “es una gran invitación del gobierno” a generar un mercado negro en ese sector. “El que genera mercado negro es el que pone un precio máximo”, argumentó Bour.

Rio Negro