YPF, más cerca de quedarse con la filial argentina de Petrobras

Usaría dólares de las reservas del Banco Central. Y le cedería parte del negocio a Oil, de Cristóbal López.

La venta del 51% de Petrobras en la Argentina fue uno de los principales temas abordados en la agenda entre Cristina Fernández y la mandataria brasileña Dilma Rousseff. En su edición de ayer, Clarín adelantó que los US$ 2.000 millones que el Estado inyectará en las arcas de YPF podrían estar vinculados a una posible compra de la compañía brasileña por parte de los locales.

Ayer, varios conocedores de los vaivenes de la relación bilateral argentino-brasileña insistían en que Fernández de Kirchner y Rousseff abordaron y definieron la cuestión Petrobras. En la delegación oficial brasileña estuvo la presidenta de la compañía, María das Graças Silva Foster.

La idea de la brasileña es vender sus activos en la Argentina. Ahora el comprador sería YPF, según dicen en el sector petrolero. Oil (la empresa de Cristóbal López a la que se daba por seguro comprador hasta hace horas), recibiría una parte de los negocios de Petrobras en el país.

Oil habría valuado en US$ 900 millones los negocios de Petrobras en el país que le interesaban y su oferta fue la más alta hasta hace unos días. En la última semana, YPF habría mejorado esa cotización, y la ubicaría en torno a los US$ 1.500 millones por el 100% de Petrobras Argentina.

El dinero para pagar Petrobras saldría de las reservas del Banco Central a través de un fideicomiso financiero que se formó esta semana. Se trata de un momento delicado para las reservas, que no logran recuperarse. Pero habría una decisión política, manifestada por la Presidenta, de dar un paso para agrandar el tamaño de YPF.

Según el principio de acuerdo que se murmuraba ayer entre petroleros, YPF compraría el 51% de Petrobras y pasaría a encargarse de la producción (el “upstream”, como se lo llama en el negocio). A Oil se le cedería el negocio de los combustibles (estaciones de servicio), refinería (en Bahía Blanca) –conocido como el “downstream”– y petroquímica.

El ingreso de Oil podría ser en paralelo al de YPF o algo posterior.

La asociación de YPF y Petrobras fue parte de las conversaciones que la Presidenta mantuvo ayer con el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y el ministro de Planificación, Julio De Vido. En el sector entendían que lo de YPF y Petrobras estaba arreglado a “trazo grueso”.

“El Banco Central recibió una solicitud de Oil para que le vendiera los dólares para comprar Petrobras”, argumentaba un intermediario que en algún momento se interesó por Petrobras. “En el Gobierno razonaron que si iban a destinar dólares del Central para alguna adquisición, era mejor hacerlo para la empresa del Estado”, agregó la misma fuente.

El casamiento YPF-Petrobras, al que se sumaría López en alguna instancia a resolver, podría llegar a tener financiamiento del BNDES (el banco de desarrollo brasileño).

Cuando se expropió YPF, el Congreso estableció que el tribunal de Tasación de la Nación iba a fijar el precio de las acciones que el Estado le quitó a la española Repsol. Sin embargo, a un año de la expropiación, esa valuación aún es un misterio.

“Mientras no haya un precio, se trata de una confiscación”, señaló el jueves Jorge Lapeña, ex secretario de Energía. Y q uién es el propietario real de YPF es un tema objetable. Así, una de las variables de las que se hablaba ayer era que fuera el Estado nacional el comprador de Petrobras. Sería la forma de evitar planteos de Repsol, que ya reclama un resarcimiento de US$ 10.500 millones.

Clarin