El sector petrolero apunta a lograr el autoabastecimiento

El año pasado, entre todas las compañías con concesiones en Chubut produjeron 55,5 millones de barriles de petróleo crudo y alrededor 3.500 millones de metros cúbicos de gas.

El sector petrolero y gasífero en la Cuenca del Golfo San Jorge es el de mayor tamaño y epicentro del resto de las actividades industriales, vinculadas directa o indirectamente a los hidrocarburos. El año pasado, entre todas las compañías con concesiones en Chubut produjeron 55,5 millones de barriles de petróleo crudo y aproximadamente 3.500 millones de metros cúbicos de gas.

Con los objetivos a largo plazo de YPF, desde abril del año pasado bajo control estatal, y a nivel provincial con la mirada puesta en las renegociaciones de contratos petroleros a fin de que se aceleren las inversiones, la idea es que la producción aumente.

Debe tenerse en cuenta que los últimos diez años fueron malos para la Argentina. En Chubut, si bien se observó un aumento de la producción de  hidrocarburos, cayeron las reservas y para recuperarlas hace falta inversión en exploración. Además, la conflictividad en Santa Cruz complicó la extracción de recursos de su lado de la cuenca San Jorge.

Los ex secretarios de Energía, nucleados en el Instituto Argentino de Energía “General Mosconi”, publican regularmente documentos críticos donde trazan un panorama de la realidad energética y postulan sus perspectivas. Vienen cuestionando la caída de la producción y de las reservas.
Ellos son Emilio Apud, Julio César Aráoz, Enrique Devoto, Roberto Echarte, Alieto Guadani, Jorge Lapeña, Daniel Montamat y Raúl Olocco. Realizaron un informe este año donde aportaron elementos a tener en cuenta por la industria del petróleo y el gas, basados en sus experiencias en la función pública.

“Para la región de América Latina y el Caribe, se trató de una década ganada ya que entre 2002-2011 la producción de petróleo trepó en casi todos los países, con un aumento en la región del 5%. Pero el avance en la producción energética en nuestro continente corresponde al gas natural, que entre 2002-2011 aumentó nada menos que un 45%”, sostienen.

“Argentina perdió definitivamente el autoabastecimiento energético que exhibía desde hacía dos décadas, un autoabastecimiento basado en la utilización de una matriz energética diversificada, que le permitió tener saldos explotables positivos en materia de hidrocarburos desde 1989 hasta 2010”, afirman.
“A partir de 2010, Argentina se convirtió en un importador neto de hidrocarburos (gasoil, fuel oil y gas natural) fuertemente creciente, con tasas de crecimiento interanual elevadas. En 2012 las importaciones fueron de 9.500 millones de dólares y en el primer trimestre de 2013 las mismas crecen con respecto al mismo período de 2012 a una tasa del 57%”, señalan.
“En 2002, Argentina producía la mitad de petróleo que Brasil, mientras que en la actualidad, apenas la cuarta parte que ellos. La explicación a esta declinación estructural está vinculada a nuestro retroceso en petróleo y gas”, explicaron los ex secretarios en su informe.
“En el caso del petróleo, todos los meses desde hace 10 años hasta hoy cae nuestra producción; la política petrolera vigente muestra nada menos que 120 meses de caídas en la producción de petróleo. Algo similar ocurre con el gas, cuya producción viene cayendo en el país todos los meses desde 2004”, apuntan.

RESURGIMIENTO
El escenario de “década perdida” para el sector hidrocarburífero dio un vuelco con la expropiación del 51% de YPF a la compañía española Repsol, acusada de desinvertir en todas las provincias donde operaba. De hecho, el primer golpe lo dio Chubut: en marzo de 2012, el gobierno provincial le revirtió dos áreas. Un mes después, llegó la renacionalización.
YPF es la empresa con más planes en carpeta: reactivar viejos pozos, explorar áreas desatendidas en tiempos de Repsol, probar nuevas técnicas en recuperación terciaria. En marcha están los polímeros en Manantiales Behr, el offshore cercano en el área Restinga Alí y en análisis el área de Bella Vista.
Otro plan es la exploración y estudio de los reservorios no convencionales. En la Cuenca del Golfo San Jorge hay algunas perforaciones realizadas, aunque todavía no se conocen sus resultados. Pero la controversia por la hidrofractura llevó a la Justicia provincial a suspender las actividades cerca de Río Mayo, con las sospechas de riesgos de contaminación.

El Patagónico