Por Hernán Scandizzo para Revista Sudacas .- “Para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero”, la frase era la muletilla de los vendedores ambulantes en el tren Sarmiento, tal vez lo siga siendo, aunque creo que en los últimos viajes no la escuché. En el tramo Morón – Once la repetían una y otra vez en un desfile incesante de ofertas imperdibles: caramelos, chicles, pañuelos descartables, encendedores, biromes… No importaba el producto, la muletilla era una fija (escribo fija y me acuerdo de otra fija, la de los burreros que se bajaban en la estación de Liniers para tomar el 34 que los llevaba al Hipódromo de Palermo).
Hace unos días me compartieron una nota del diario Crónica de Comodoro, el título me puso en guardia: «Chubut se convertirá en hub de Inteligencia Artificial con una inversión de USD 10.000 millones». En la bajada informaba que la firma polaca Green Capital había oficializado en Buenos Aires el megaproyecto Atlas GigaHub, “un complejo que combinará un Data Center de última generación cerca de Trelew con parques eólicos, solares y térmicos”. Miré la fecha, la nota era del 30 de julio de 2026. Green Capital, el polaco de melena y Nacho Torres… un déjà vu. No.
«Chubut lidera el futuro energético con un megaproyecto de hidrógeno verde», destacó Radio 3 de Trelew el 7 de agosto del año pasado. Poco menos de un año transcurrió entre un anuncio y otro. La inversora es la misma, la firma polaca Green Capital, también el gobernador, Ignacio Torres; el polaco de melena y el monto a invertir, 10 mil millones de dólares (aunque no está claro si son los mismos billetes u otros y algunos medios le bajaron el precio al hub, dicen que la inversión será de 3300 millones de dólares; igual, qué importa, si se hace periodismo sin datos). Caramelos, chicles, pañuelos descartables, encendedores, biromes… para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero. Aproveche la oferta.
Es llamativo que en las notas publicadas en diferentes portales sobre el megaproyecto Atlas GigaHub – todas muy parecidas, qué novedá – no mencionen que Green Capital es la misma empresa polaca que tiene o tenía un proyecto de producción de hidrógeno verde y derivados. Hace no pocos meses ese proyecto era un hecho y la provincia picaba en punta en la carrera patagónica del hidrógeno verde. Chubut le sacaba varios cuerpos de ventaja a Santa Cruz y Tierra del Fuego, que acumulaban otros anuncios millonarios, y ni que hablar de Río Negro, que con el proyecto de la australiana Fortescue era la fija cantada y a la hora de los pingos no salió del stud.
Repito (me repito) es raro que no se mencione el proyecto de hidrógeno verde de Green Capital, por qué obviarlo, podría ser un precedente de la intención de estos capitales de invertir en Chubut. Hace tiempo que la empresa polaca recorre la provincia buscando campos aptos para instalar parques eólicos, sea para producir hidrógeno verde y salvar al mundo del calentamiento global, sea para instalar data centers y afianzar el capitalismo digital, sea para… vaya uno a saber qué, dentro de un año. Y es raro que no se hable de que la empresa ya tenía tierras reservadas para otro proyecto, porque justo la concentración y extranjerización de la tierra es un tema que está en agenda a raíz del proyecto de ley que impulsa el gobierno nacional (que pretende abrir la tranquera de par en par y eliminar restricciones a los capitales transnacionales, para que gocen la libertad de concentrar la propiedad de la tierra).
Igual lo de Green Capital es otra cosa… Bueno, otra cara del mismo problema. Ellos no comprarían la tierra, la arrendarían por décadas. Y es un ‘ellos’ amplio, porque todos los proyectos para producción de hidrógeno verde (y al parecer también los data center) tienen esa modalidad, al menos en la Patagonia. Incluso la australiana Fortescue arrendó campos, además de comprar unas cuántas miles de hectáreas en Chubut. Hace unos días nomás Confederaciones Rurales Argentinas señaló que en Santa Cruz hay unas 500 mil hectáreas reservadas para proyectos de hidrógeno verde, y planteó la necesidad de que la provincia legisle en la materia, un pedido similar al de las entidades ruralistas de Chubut. La concentración de la tierra combina propiedad y arriendo, un modelo que es tendencia desde el boom sojero.
Caramelos, chicles, pañuelos descartables, encendedores, biromes, hidrógeno verde, data centers… Claramente Chubut, la Patagonia, Argentina toda, no entran en la cartera de la dama y, muchos menos, en el bolsillo del caballero, pero la venden como si tal cosa. Es una fija.


