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26/09 | Neuquén: Vaca Muerta, dimensiones de un saqueo

Este jueves 26/9, a las 19:30hs en el edificio viejo de la Facultad Humanidades, presentaremos el debate “Vaca Muerta: dimensiones de un saqueo”.

El debate atravesará distintos planos: desde las consecuencias socioambientales del megaproyecto Vaca Muerta, hasta la búsqueda de alternativas al modelo de saqueo extractivista.

Del panel participarán Fernando Cabrera, del Observatorio Petrolero Sur y Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental, Lorena Riffo, docente de la FADECS – UNCO y militante de Marabunta, y Raúl Godoy, obrero de Zanon y diputado del PTS – Frente de Izquierda Unidad.

La actividad es organizada por En Clave Roja – Presidencia del Centro de Estudiantes de Humanidades, y cuenta con el auspicio de los movimientos ambientales Fridays for Future – Neuquén y de XR – Neuquén, en el marco de impulsar la Huelga Mundial por el Clima en la ciudad de Neuquén.

SCoPEx: un proyecto de geoingeniería al margen de la gobernanza global

Carta abierta al Comité Asesor de SCoPEx

Estimados miembros de la junta asesora de SCoPEx:

Le escribimos porque usted recientemente se unió al Comité Asesor de SCoPEX, un proyecto que tiene como objetivo avanzar en una tecnología de geoingeniería solar.

Le pedimos que no preste legitimidad a este proyecto. Las decisiones sobre geoingeniería requieren una gobernanza global, democrática y transparente, y aunque comprendemos que el objetivo del Comité Asesor es contribuir a considerar algunas de las dimensiones globales de este proyecto, debe quedar claro que no puede reemplazar la gobernanza global, democrática y transparente de un proyecto de geoingeniería que tiene implicaciones de largo alcance.

El proyecto SCoPEx tiene como objetivo construir infraestructura y tecnología que socaven la gobernanza internacional emergente de la geoingeniería, violando las normas y leyes de todo el mundo.

Existe una preocupación muy profunda sobre la imprevisibilidad política y militar de la actual administración de los Estados Unidos, y el riesgo de que pueda inclinarse a utilizar opciones tecnológicas como la geoingeniería solar como armas de guerra.

Si se implementa a gran escala, la geoingeniería solar podría tener impactos negativos masivos en las poblaciones más vulnerables del mundo. Las sequías en África y las interrupciones de los monzones en Asia son dos de los principales riesgos identificados según los modelos computacionales. Las fuentes de alimentos y agua para 2 mil millones de personas podrían verse afectadas de manera inesperada. Dependiendo de la química de la sustancia que se utilice en el experimento, la capa de ozono, que ya está en riesgo, podría dañarse aún más.

Por todas estas razones, una moratoria internacional de la ONU establece que “no se deben realizar actividades de geoingeniería” hasta que exista un “control global, transparente y efectivo y mecanismos reguladores para la geoingeniería, de acuerdo con el enfoque de precaución”. La decisión, aprobada por el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB) permitió excepciones para “experimentos a pequeña escala”, incluyendo que se llevan a cabo en “entornos controlados”. SCoPEx no cumple las condiciones del CDB. Dado que las instituciones representadas en el Comité Asesor de SCoPEx, como la Unión de Científicos Comprometidos, han expresado su apoyo explícito al CDB, esperamos que el Comité se adhiera a sus decisiones.

Las obligaciones legales, morales y de los tratados internacionales requieren el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas sobre los proyectos que podrían modificar la tierra, el agua o el aire de sus territorios. Una consulta pública reciente, realizada por el Consejo de Investigación del Medio Ambiente Natural (NERC) en el Reino Unido, decidió que una tecnología con implicaciones para todos no debería desarrollarse sin consultar con todos. Estamos de acuerdo con esta posición.

Sin embargo, el efecto más devastador de su participación en SCoPEx puede ser ideológico y político. Ofrece a los líderes políticos la posibilidad (muy tentadora) evitar enfrentarse a los gigantes del carbono. La industria de los combustibles fósiles ha estado promoviendo y financiando varias formas de proyectos de geoingeniería durante años por una simple razón: les permitirá continuar con sus negocios de petróleo, gas y carbón, y evitar abordar las causas profundas del caos climático.

David Keith, el defensor más destacado de SCoPEx, a través de su empresa Carbon Engineering, ha vinculado sus intereses financieros con los de Chevron, Occidental Petroleum y el multimillonario de arenas bituminosas N. Murray Edwards. En un momento en que las compañías de combustibles fósiles están invirtiendo millones en el cabildeo político para proteger y expandir sus intereses extractivos, la existencia y el desarrollo de la geoingeniería solar socava el camino hacia la transición climática que el mundo necesita con urgencia.

A medida que aumenta la presión para soluciones climáticas reales, el desarrollo / promoción de la geoingeniería solar socava la voluntad política y la unidad necesarias para enfrentar el lobby de los combustibles fósiles y otras industrias que alteran el clima. Es por eso que éstas y otras industrias han estado impulsando la geoingeniería, incluso en el momento en que financiaban la negación climática.

Más de 100 organizaciones de la sociedad civil y de movimientos sociales de todo el mundo han firmado el manifiesto ¡No manipulen la madre tierra! (HOME, por sus siglas en inglés), que exige específicamente detener los experimentos unilaterales como SCoPEx.

Los recién reclutados para brindarle legitimidad a SCoPEx, como ustedes, enfrentan una decisión severa. Su función actual legitima un proyecto que fomenta los intereses de las fuerzas que alteran el clima, como la industria de los combustibles fósiles. Le instamos a que rompa su complicidad en esto y retire su participación en el Comité Asesor de SCoPEx.

Sinceramente,

Abibiman Foundation, Ghana; Acción Ecológica, Ecuador; Alianza Biodiversidad, Latin America; Association Nigérienne des Scouts de l’Environnement (ANSEN), Nigeria; Base IS, Paraguay; Biofuelwatch, USA; Bürgerinitiative gegen CO2-Endlager e.V., Germany; Centro Ecológico, Brazil; CESTA, Friends of the Earth, El Salvador; Climate Justice Alliance, USA; Connecticut Coalition for Economic and Environmental Justice, USA; Corporate Europe Observatory, Europe; Ecologistas en Acción, Spain; Econexus, UK; ETC Group, International; Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente FECON, Costa Rica; Fórum Mudanças Climáticas e Justiça Socioambiental, Brasil; Friends of the Earth International; Global Alliance for Incinerator Alternatives, International; Global Forest Coalition, International; Global Justice Ecology Project, USA; Grassroots International, USA; GRIP (Groupe de recherche et d’information sur la paix et la sécurité), Belgium;
Heinrich Boell Foundation, International; Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas, Brazil; Indigenous Environmental Network, International; Khpal Kore Organization(KKO), Pakistan; La Vía Campesina Support Group, Colombia; Mom Loves Taiwan Association, Taiwan; Movement Generation: Justice and Ecology Project, USA; Narigrantha Prabartana, Women’s resource center, Bangladesh (UBINIG); National Association of Climate Resilience Planners, USA; Observatorio Petrolero Sur, Argentina; Oilwatch Latinoamérica, International; Pakistan Fisher Folk Forum, Pakistan; Red de Coordinación en Biodiversidad, Costa Rica; Reforest the Earth, UK; TONATIERRA, USA; Women’s Environment and Development Organization (WEDO), International; What Next Forum, International; White Rabbit Grove RDNA, USA.

El riesgo de financiar Vaca Muerta

Las Participaciones Público Privadas (PPP) fueron anunciadas por el gobierno de Mauricio Macri como la gran respuesta a la infraestructura que demandan las empresas petroleras para avanzar en Vaca Muerta. Pero, ¿quién corre los riesgos? Una mirada al caso Catalán.

Por Martín Álvarez Mullally

A fines de 2016 se sancionó la ley 27328 que reglamentó el mecanismos de Participación Público Privada (PPP) cuyo objetivo fundamental era financiar diferentes obras de infraestructura en Argentina. Una de las obras impulsadas bajo esta modalidad fue el llamado “tren de Vaca Muerta” que traslada las costosas arenas de sílice utilizadas para el fracking. Tras diferentes amagues de licitación y con poco interés del sector privado el tren sigue siendo por ahora solo intenciones. Los esfuerzos para salvar la iniciativa llevaron a proponer una compra por adelantado, por ahora son las empresas vinculadas al estado -YPF y Puerto de Bahía Blanca- las que más toneladas se anotaron. Por su parte, el estado provincial neuquino propuso garantías provenientes de un remanente de regalías. También se incluyó una garantía inicial de Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIF). Por ahora en el “todos ponen” de la pirinola de Vaca Muerta se ve más a los estados que a los privados quienes reservaron solo una baja cantidad de toneladas de arenas.

La experiencia española en torno a las PPP permite reconocer innumerables críticas a ese mecanismo. “Estás asociaciones tienen bastantes claroscuros, en un análisis que hemos hecho recientemente encontramos que hay un mayor endeudamiento de la parte pública, un mayor riesgo de la parte pública y todos los beneficios y activos se quedan en la parte privada”, sostiene Alfons Pérez López, miembro del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG) y de la Red por la Soberanía Energética de Cataluña. El investigador catalán explica que en un contexto de metas fiscales austeras, que a España le impone la Unión Europea, es necesario reducir el gasto público en infraestructura, y por eso se requiere de financiamiento privado vía las PPP. Pero esto no es más que un artilugio contable, porque una vez comenzada las obras, el costo de las mismas sigue recayendo sobre el Estado/el público, por diferentes vías. “A partir de esta asociación lo que se hace es que sea más asequible para la parte pública y que no entren en su contabilidad para no pasar los techos de déficit impuestos para el estado español, en este caso, por el Unión Europea”, indica Pérez López.

El proyecto Castor es un fracaso emblemático que tuvo grandes costos para la ciudadanía catalana y española. Se trató de un depósito geológico de gas ubicados en la costa del mediterráneo entre la Cataluña y Valencia. El desarrollo estuvo a cargo de la empresa ACS, la 4ta empresa de construcción más grande del mundo presidida por Florentino Pérez, también presidente del Real Madrid. Su presupuesto inicial fue de 500 millones de euros, aunque su costo final superó los 1350 millones. Peréz describe que hubo “una cláusula en el contrato, el artículo 14 decía que esa infraestructura en caso de dolo o negligencia se debía indemnizar a la empresa concesionaria y esa cláusula -abusiva para la parte pública- hizo que ese proceso se traslade a las facturas del gas. Lo que ocurrió es que ese almacén geológico de gas en su primera operación, en la inyección de gas colchón provocó más de 1000 sismos en el territorio de Cataluña”. Desde entonces se frenó el almacén, pero la empresa constructora concesionaria ACS accionó el contrato, renunció a la infraestructura y cobró la indemnización en menos de treinta días, estamos hablando de 1350,7 millones de euros.” El analista recuerda que fue “en un momento en el que el estado español tenía problemas de liquidez, no podía asumir los presupuestos de salud y educación, pero sí indemnizó con una cifra tan grande a la parte privada y esos son parte de los riesgo de las alianza público privadas”.

Jóvenes alzan la voz a favor del planeta en 150 países

Millones de jóvenes se manifestaron el viernes 15 de marzo, en escuelas y plazas públicas en más de 1700 lugares de más de 150 países en el denominado Friday for future (viernes por el futuro), una movilización convocada por la activista sueca Greta Thunberg a favor de proteger el medio ambiente.

La Jornada / RedEco.- Estudiantes de todo el mundo dejaron las aulas para realizar una huelga mundial en protesta contra la falta de medidas de los gobiernos para combatir el calentamiento global, los océanos suben de nivel, nosotros también, exclamaron los manifestantes en Sídney, el cambio climático es peor que Voldemort, se leía en la pancarta de un joven en Wellington, Australia, aludiendo al brujo antagonista de los libros y películas británicas de Harry Potter, símbolos de una generación.

En Londres otros miles marcharon con carteles que afirmaban: El futuro está en nuestras manos y faltamos a las lecciones para enseñarte una. En Roma, miles de alumnos comenzaron su protesta en el Coliseo antes de marchar por el centro histórico. Unas 10 mil personas salieron a las calles de Lausana, Suiza; y miles más en Zúrich; en Washington otros mil 500 jóvenes se reunieron frente al Congreso a gritar ¡acción climática ahora! agitando carteles con consignas como nuestro planeta, nuestro futuro.

En Madrid se desarrolló la marcha europea más concurrida, a la que acudieron 4 mil 500 personas según las cifras de las fuerzas de seguridad, aunque los estudiantes estimaron casi 50 mil.

El denominador de las demandas fue exigir a los gobiernos en el orbe que respeten tratados del ámbito medioambiental como el Acuerdo de París y tomen medidas contra el avance del cambio climático.

En la capital gala, entre 29 mil jóvenes, de acuerdo con la policía, y unos 40 mil, según los organizadores, desfilaron entre los monumentos del Panteón y el parque de los Inválidos, además un grupo bloqueó durante tres horas la entrada de la sede del banco Société Générale en cuadrante de la Defensa para denunciar el financiamiento a proyectos “ecocidas”.

Las multitudes más impresionantes se vieron en Bogotá, Sídney, Berlín, Bruselas, Londres, Madrid y Montreal, ciudad donde participaron unas 150 mil personas, de acuerdo con los organizadores. Estas protestas en capitales y ciudades como Copenhague, Viena, Zúrich, París, Lisboa, Melbourne, Chile, Brasil y Ciudad de México, llevaron a las calles a decenas de miles de simpatizantes de este movimiento que comenzó en agosto de 2018 cuando la activista Thunberg, de 16 años, cobró popularidad por manifestar su inconformidad en horas de clase por el cambio climático frente al Parlamento sueco.

Su nombre fue postulado para recibir el Nobel de la Paz, hemos nacido en este mundo, vamos a tener que vivir con esta crisis toda nuestra vida. También lo harán nuestros hijos, nietos y las generaciones venideras. No vamos a aceptar esto. Estamos en huelga porque queremos un futuro y vamos a continuar, exclamó la joven en una concentración en Estocolmo. Científicos afirman que el uso de combustibles fósiles libera gases de efecto invernadero que atrapan el calor y elevan las temperaturas en el mundo, provocando más inundaciones, sequías, olas de calor y un aumento del nivel del mar; la promesa de la conferencia sobre el clima de París de 2015 de limitar el incremento de la temperatura mundial a 2 grados centígrados sobre las existentes antes de la industrialización, requiere una reducción radical en el uso de carbón y combustibles fósiles.

¿Cómo las fugas de metano del fracking agravan el cambio climático?

Por Ava Tomasula y García / AIDA.- Las he visto más veces de las que puedo recordar, pero nunca dejan de impactarme: llamas de más de tres metros de altura, quemando gas en la planta de procesamiento de BP en Whiting, Indiana, Estados Unidos. La instalación está cerca de donde crecí, así que por mucho tiempo me han asombrado esas antorchas. Cuando era pequeña, mi hermana pensaba que eran volcanes y en mi familia ha sido usual llamarlas así.

Convertir residuos de metano en dióxido de carbono (CO2) mediante la quema es una práctica habitual en la producción de gas y petróleo. Ello hace que los “volcanes” sean un rasgo común de la perforación y fractura hidráulica o fracking para extraer hidrocarburos. Ver columnas de CO2 siendo escupidas directamente al aire impacta, pero también enfurece: es la metáfora visual de un mundo que funciona con energía sucia.

Aun así, cuando se trata de fracking, los volcanes y sus emisiones de carbono no son el mayor problema. Lo más peligroso es con frecuencia difícil de ver, incluso invisible. La contaminación atmosférica causada por el fracking, la más grave, se debe a fugas de metano.

El metano es un gas de efecto invernadero cuyo potencial de generar calentamiento global es 86 veces más grande que el del dióxido de carbono en un periodo de 20 años, de acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Se filtra sigilosamente a nuestra atmósfera en cada punto de la cadena de suministro de gas, algo indetectable sin equipos sofisticados y pruebas constantes.

De acuerdo con la NASA, la industria del gas y el petróleo es responsable por el incremento mundial de las emisiones de metano, superando incluso a los vertederos y a la producción de lácteos. Muchas de estas emisiones vienen de gasoductos con fugas de pozos de fracking.

Aunque muchos de los daños del fracking —la contaminación de aguas subterráneas y un incremento en los sismos de origen humano, entre otros— están bien documentados, la contaminación atmosférica que causa implica una batalla más difícil de librar porque no hay imágenes que muestren convenientemente ese impacto.

Pero el hecho de que no podamos ver cómo el metano se fuga al aire no implica que el daño sea menor: las partículas tóxicas se aferran a la garganta como manos invisibles; el metano causa hemorragias nasales y asma; las fugas de gas presionan el cerebro produciendo convulsiones y dolores de cabeza; los aditivos tóxicos hacen que los bebés nazcan prematuramente, con bajo peso y con defectos que ponen en riesgo su vida.

Las fugas de metano son especialmente preocupantes en términos del cambio climático. Con la fuga a la atmósfera de menos del 2 por ciento del metano transportado por una tubería, el gas deja de ser supuestamente más “limpio” que incluso el carbón. Estudios recientes muestran que los campos de fracking en Estados Unidos registran fugas en niveles tremendamente desiguales, algunas de hasta el 12 por ciento.

En otras palabras, sólo unos cuantos pozos son responsables por una cantidad extrema de contaminación. Pero ello significa también que parte de la solución está en nuestras manos: reparar las fugas en esos campos altamente contaminantes sería de gran ayuda para la regulación del clima.

Detener y reparar las fugas requiere una supervisión constante y cuidadosa, pero es una tarea rentable que a menudo se paga sola. Las compañías de gas pueden patrullar sus propias líneas de distribución, buscando y reparando fugas. Los reguladores neumáticos pueden ser reemplazados con otros mejores.

Sin embargo, este cuidado extra es precisamente contra el que luchan los impulsores del fracking: la industria gasífera en Estados Unidos ha negado y minimizado por mucho tiempo la gravedad de las fugas en sus tuberías. Al igual que la contaminación por gases de efecto invernadero que lo causa, el cambio climático es un desastre de paso lento. Es una emergencia difusa y larga que, en un mundo que vive el instante, no es lo suficientemente dramática para decisiones a corto plazo. Por lo general se habla de ella cuando ya es demasiado tarde.

Alternativas al fracking

Pero los tiempos están cambiando. Y la solución al calentamiento global no está únicamente en la reparación de fugas. No podemos solamente mitigar un problema que amenaza nuestra vida, tenemos que ponerle fin.

En lugar de perpetuar nuestra dependencia del gas, debemos invertir en una transición justa y movernos hacia fuentes de energía económicamente sostenibles, como la solar y la eólica. Los sistemas de distribución de gas, y su mantenimiento, son tan costosos como tóxicos, y pronto se volverán obsoletos. Debemos pelear por una mejor regulación de nuestro sistema energético mientras construimos alternativas para un mejor mañana.

Eso es especialmente importante en partes del mundo que recién le están abriendo las puertas al fracking. Mientras en el Norte global es algo omnipresente, en América Latina el fracking apenas comienza, con la perforación de cerca de 5,000 pozos en los últimos años.

Comunidades y defensores/as de derechos humanos de todo el continente han luchado mucho para conseguir prohibiciones o restricciones al fracking. Piden que sus países no caigan en la trampa: los daños serían mayores debido a una débil regulación y agravarían el cambio climático.

En octubre del año pasado, testificaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre los daños que el fracking ha causado en toda América Latina. Liliana Ávila, abogada sénior de AIDA, explicó que la contaminación causada por el fracking vulnera derechos humanos básicos y que los defensores y defensoras ambientales enfrentan violencia cuando protegen sus territorios de la industria del gas.

Parte de la batalla por una transición global y justa hacia una economía equitativa y sostenible implica reconocer los daños que son más difíciles de ver, incluidos aquellos que al principio son invisibles. Son los daños silenciosos, que ocurren en periodos largos de tiempo, los que ahora nos están alcanzando.

Cambio climático: ActionAid y Greenpeace se unen a la demanda contra Shell

Ámsterdam, 12 de febrero de 2019 – El gigante de los combustibles fósiles Royal Dutch Shell enfrentará acciones legales de organizaciones ambientales y de derechos humanos si no alinea sus planes de crecimiento con los objetivos climáticos globales, destinados a evitar un calentamiento global catastrófico.

En lo que sería el primer caso de este tipo, las siete organizaciones entregarán una citación judicial el 5 de abril si Shell no cambia su modelo de negocios para alinearse con el Acuerdo de París y establece un plan para lograr emisiones netas cero en 2050.

ActionAid Holanda, Greenpeace Holanda, Fossielvrij NL (parte de la Red 350), Both ENDS, Wadden Sea Forum y Youth Environment Active (JMA) se unirán a Amigos de la Tierra Holanda para entregar estas demandas a la empresa.

Shell es el mayor contaminador de los Países Bajos y uno de los 100 productores de combustibles fósiles responsables del 71% de todas las dañinas emisiones industriales de gases de efecto invernadero, desde 1988.

En una carta de hoy a a la compañía, los grupos anuncian que entregarán una citación judicial si Shell no cumple con sus reclamos. Más de 13,000 ciudadanos holandeses se han inscrito para convertirse en co-demandantes en el potencial caso legal. Cientos de co-demandantes se unirán a las siete organizaciones cuando entreguen la citación judicial en la sede de Shell en La Haya el 5 de abril.

Shell gasta miles de millones en exploración de petróleo y gas cada año, con planes actuales de invertir solo el 5% ($ 1-2 billones) de su presupuesto en energía sostenible y el 95% ($ 25-30 billones) en la explotación de combustibles fósiles. Los planes destructivos de Shell son simplemente incompatibles con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ° C de calentamiento establecido por el Acuerdo de París.

Maria van der Heide, responsable de políticas y campañas de la organización por la justicia global ActionAid Holanda, dice: “Desde las severas sequías en África hasta las inundaciones extremas en Asia, millones de personas con las que trabajamos están viendo cómo sus vidas y medios de subsistencia se destruyen por el cambio climático. La negativa de Shell a dejar de lado su adicción a los combustibles fósiles los está sentenciando, a ellos y a muchos más, a una mayor devastación. Nos unimos a este caso porque queremos asegurarnos de que Shell finalmente ponga el futuro de la humanidad por encima de sus beneficios”.

Joris Thijssen, director de Greenpeace Holanda, dice: “Durante décadas, Shell ha optado por obtener grandes ganancias a expensas del clima. Shell está obstruyendo deliberadamente la revolución energética que tanto se necesita para evitar un cambio climático catastrófico. Necesitamos asegurarnos de que Shell asuma la responsabilidad de sus acciones y cambie su modelo de negocio destructivo “.

Danielle Hirsch, directora del grupo ambiental Both ENDS, dice: “Para Both ENDS es un paso lógico convertirse en co-demandante, porque compañías como Shell mantienen al mundo dependiente de los combustibles fósiles. Mientras tanto, millones de personas en el mundo sufren la extracción y el uso de combustibles fósiles. La industria de los combustibles fósiles – y Shell en particular – no está asumiendo su responsabilidad”.

Liset Meddens, director de Fossielvrij Netherlands, que forma parte de la Red 350, dice: “Este caso judicial ofrece una oportunidad histórica para romper el poder de compañías que dañan el clima, como Shell, y para detener sus actividades perjudiciales. Es inaceptable que las multinacionales como Shell sigan frenando la transición de los fósiles a la energía renovable y sostenible. Estamos muy orgullosos del hecho de que llevamos a Shell a los tribunales junto con 13,000 ciudadanos holandeses y Amigos de la Tierra Holanda”.

Sibel Kurt, presidente de la organización juvenil Jongeren Milieu Actief, dice: “En una época en la que los hombros más fuertes deben soportar la carga más pesada, Shell continúa actuando de manera que afecta negativamente a nuestro planeta y nuestro futuro. Es hora de que nos pongamos de pie juntos, levantemos nuestra voz y nos aseguremos de que las actividades de Shell apoyen un futuro sostenible “.

Lutz Jacobi, director del Foro del Mar de Wadden, dice: “El cambio climático es la mayor amenaza para el Mar de Wadden, el único sitio en Holanda de Patrimonio Mundial. Shell es uno de los 100 productores de combustibles fósiles que juntos son responsables por el 71% de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo. Shell realmente puede marcar la diferencia para el clima, y también para el Mar de Wadden. Solo trabajando juntos podemos asegurarnos de detener el cambio climático. Por eso nos unimos a la demanda legal”.

Para más información y entrevistas contactar a:

ActionAid International, Jenna Pudelek press officer +44(0)7795642990, jenna.pudelek@actionaid.org

Greenpeace Netherlands, Bram Karst, press officer +31 (0)6 – 21 29 68 95, persvoorlichting@greenpeace.nl

Friends of the Earth Netherlands, Lowie Kok, press officer +31(0)6 349 301 73, lowie.kok@milieudefensie.nl

Fernández Oro piensa su futuro con restricciones a los hidrocarburos

El martes 5 de febrero se realizó la Audiencia Pública sobre el proyecto de Código Municipal de Ordenamiento Territorial de la localidad rionegrina. Resguardar las tierras productivas, hacer frente al crecimiento exponencial de la población y restringir la actividad petrolera con uso de fracking fueron los ejes del anteproyecto discutido.

Audiencia Pública en Fernández Oro. Foto, Martín Álvarez Mullally

Por OPSur.- El auditorio del Centro de Jubilados y Pensionado de la localidad estuvo colmado para debatir el proyecto de ordenamiento territorial que será aprobado próximamente por el Deliberante. Además, de organizar diferentes características en uso del suelo el ejido y establecer una lógica vial, el proyecto restringe la instalación petrolera en la zona irrigada y urbana del municipio, y regula firmemente a las locaciones que se ubiquen en la zonas de secano, donde sí se permite esa actividad. “No estamos en contra de la actividad, del progreso, pero entendemos que esas actividades deben hacerse en lugares adecuados y justamente no es en el valle irrigado donde se puede hacer. De esta manera tendremos una ciudad mejor para vivir”, sostuvo Mariano Lavín, intendente de Fernández Oro, durante la apertura de la actividad.

En 2017 la frontera extractiva petrolera avanzó desde el ejido de Allen hacia las  tierras productivas de Fernández Oro. Despertar un día con un pozo en el corazón productivo de la localidad y a metros de las viviendas del barrio Isla 10, generó una reacción vecinal y promovió el debate público. Ese mismo año, a pedido de la población e impulsada por el concejal Claudio Correa (RÍO), se aprobó por mayoría una ordenanza que prohibió el uso de fracking en el municipio. Meses después, en 2018, la norma fue declarada inconstitucional por el Superior Tribunal de Justicia provincial que, a su vez, le impuso al municipio el pago de 100.000 pesos, como costas del proceso que había sido iniciado por YPF. Mientras todo esto ocurría el Ejecutivo y el Concejo Deliberante local comenzaron a trabajar en un plan de ordenamiento territorial que concluyó en el proyecto de ordenanza, que aún continúa en debate, pero con amplios consensos de todas las fuerzas políticas y que fue respaldado por un centenar de personas que participaron de la Audiencia Pública.

Durante la audiencia el intendente destacó el proceso por el cual se llegó a esa jornada. “Hoy tenemos todas buenas noticias, que tengamos una Audiencia Pública y que seamos tanta gente, también es una gran noticia el trabajo en conjunto entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante para algo tan importante como el Código de Planeamiento de la ciudad”, resaltó. El Plan de Ordenamiento Territorial Municipal está a cargo de la Secretaría de Obras Públicas del municipio, conducida por el arquitecto Octavio Folatelli, quién, junto al cuerpo legislativo local, conformó una mesa para la elaboración del anteproyecto. El trabajo de asesoría técnica, en tanto, estuvo a cargo de José Luis Guerra, consultor de Ejidos e Industrias Extractivas y su equipo.

A su turno, el vice-presidente del Deliberante, Cristian Artero (FPV), sostuvo: “Es elemental, hacer un buen diagnóstico, pensando en el Fernández Oro que queremos para adelante. Tuvimos un crecimiento exponencial y es el Ejecutivo quien tiene que dar respuestas todos los días a las demandas de los vecinos, de una población que se triplicó en menos de una década”.

“Como miembra del Honorable Concejo Deliberante quiero destacar la voluntad política de los diferentes bloques para llevar adelante un trabajo consensuado durante meses con reuniones semanales y con la participación de asesores técnicos externos”, remarcó por su parte la concejal Inés Ríos (PS), quien también hizo hincapié en la importancia de regular el uso del suelo. “Con la zonificación que planteamos en la normativa tenemos la posibilidad de decidir que los hidrocarburos puedan estar, pero no donde afecte a nuestro patrimonio histórico que es el sistema de regadío”, precisó.

Restricciones a la actividad hidrocarburífera

Lavín considera que el ordenamiento territorial define un perfil de ciudad para Fernández Oro y es consciente de que la delimitación hidrocarburífera les va a generar “controversias, discusiones y debates, y hasta problemas judiciales”. El mandatario comunal explicó que el proyecto establece la restricción de la explotación hidrocarburífera y minera en toda la zona irrigada, con una protección de 1000 metros desde la zona de ribera del río Negro y de 1000 metros de la zona del canal de riego. “Esto significa que no permite este tipo de actividad extractiva dentro de todo el ejido histórico de la ciudad. De esta manera no hay posibilidad de que se extraiga en medio de las chacras, mucho menos en medio de la ciudad, entendiendo que la expansión de nuestro ejido -en relación al pretendido y aprobado por ordenanza-  establece esta protección, esta zona de restricción, de exclusión, en menos del cuatro por ciento del territorio total. En el otro 96 por ciento de ejido el Código permite estas actividades extractivas”, sostuvo Lavin.

Por su parte, Folatelli remarcó que “al margen de la restricción que se le hace a la explotación de hidrocarburos en las zonas irrigadas, también en la zona de producción de pollos y en la zona del Cerro Azul, en el resto que sí puede realizar explotación de hidrocarburos lo tiene que hacer con una legislación que se detalla en más de veinte incisos”. Para el funcionario lo que se está regulando con el anteproyecto es la compatibilidad en el uso de suelo, “no solo tenemos facultad de hacerlo, sino que tenemos la obligación de hacerlo, y es complementario a la legislación tanto provincial como nacional vigente. Nunca fue la intención de la municipalidad de superponer a la legislación y a la potestad, sino complementar lo ya existente”, aclaró en relación al debate de compatibilidades y funciones existente con la llegada de la explotación petrolera.

El concejal Artero, en tanto, opinó en el mismo sentido: “Buscamos definir el uso del suelo, que es una facultad que nuestra Constitución le concede a los municipios. Estoy muy orgulloso de definir qué usos del suelo le queremos dar, qué áreas queremos preservar, proteger, desarrollar, ese es el ejercicio pleno de nuestra autonomía, en el marco de una provincia”. En unas de sus intervenciones durante la audiencia pública el edil aclaró que “la conformidad del vecino [para instalar una perforación] es excluyente, si ellos no están de acuerdo, tendrán que hacer la locación en otro lado”.

Organismo de control municipal

El anteproyecto establece la creación de un organismo de control municipal. “La intención es generar un área, dirección o secretaría de control, con personal profesional, idóneo, capacitado, que sea independiente de los organismos nacionales, provinciales y de las empresas. Además, nuestra intención es generar la participación ciudadana a través de representantes, que sea parte fiscalizando y auditando a ese organismo de control”, informó el jefe comunal. Con ese objetivo se modificaría la ordenanza que establece las tasas municipales de manera tal de poder obtener fondos provenientes de la actividad para poder controlarla.

Al respecto, expuso el secretario de Finanzas municipal, José Castro. “En cuanto a las industrias extractivas de hidrocarburos la base imponible estará dada por los pozos, si el viento sopla a favor lograremos saber cuántos pozos hay y donde están ubicados. Las autoridades deberían saber dónde están, pero a lo largo de este proceso nunca logramos saber el estado en que se encuentran esos pozos. Sabemos de uno exploratorio que se dió a publicidad. En producción o abandonados en remediación tienen distintas tarifas establecidas en la misma ordenanza”, describió el funcionario, quien cuestionó que las empresas de servicios petroleros pagarán hasta el momento una tasa máxima de 1100 pesos mensuales. Con la nueva normativa, la base imponible se determinará de acuerdo a  los metros cuadrados ocupados y la cantidad de personal.

“Zonas de preservación”

Desde las universidades de Río Negro y del Comahue se impulsa la creación de un Geoparque en el Cerro Azul, que se encuentra dentro del ejido pretendido por la localidad, aún no determinado por provincia, pero si ya sancionado en ordenanza. Los doctores Leonardo Salgado, Silvio Casadío y Miguel Abadovsky, de la UNRN y la doctora Yusara Mastrocola, de la UNCo, son quienes promueven la iniciativa que el ordenamiento territorial contempla. Esa zona también está bajo el asedio de la actividad petrolera. En su exposición Mastrocola expuso los impactos que dejó la exploración sísmica realizada por YPF en el área Cerro Manrique.

Las áreas naturales protegidas son una de las cinco zonas de preservación que el Observatorio Petrolero Sur (OPSur) promueve como base para una regulación del uso del suelo por parte de la explotación hidrocarburífera. Además de la mencionada, señala las zonas habitadas, los márgenes de los cursos de agua, las tierras productivas y los territorios comunitarios indígenas. El OPSur estuvo representado en la audiencia por Fernando Cabrera, quien saludó la iniciativa y subrayó la importancia de que en este contexto un municipio se disponga a regular el uso del espacio para preservar la actividad productiva, ordenar el crecimiento urbano y evitar “catástrofes” derivadas de actividades extractivas. “Es necesario establecer zonas de preservación y el proyecto de ordenanza analizado es un avance en ese sentido”, concluyó.

El cierre de la jornada contó con la palabra de Sebastián Hernández, Presidente de la Federación de Productores de Río Negro, quién expresó la importancia de no permitir que se realice fracking sobre tierras productivas, “el cero control que hay en la actividad hidrocarburífera tiene consecuencias y me animo a decir que convivir es imposible”. A su vez remarcó que “a nivel mundial cada vez hay más protocolos para los productos, no solo de peras y manzanas, lo hacen para que sean más saludables lo que cada uno de nosotros comemos”. También comentó que “en ningún lugar del mundo se acepta tener una extracción hidrocarburífera cerca de un sector productivo. En España y Europa a 500 metros de una autopista no se puede producir, por la contaminación de los caños de escapes y la contaminación lumínica. Si uno ve una locación en Allen de noche parece una ciudad, y nosotros tenemos problemas sanitarios, con la carpocapsa por ejemplo, que con las luces viene”. Además el representante de los productores hizo referencia al cambio climático y el aporte que las zonas productivas hacen en carbono, por eso la necesidad de resguardo.

Vaca Muerta, ¿una amenaza climática?

Por No es lo que pareceRTN

Hablamos con Fernando Cabrera, integrante de OPSur, sobre el informe que emitió el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas en el que expresan su preocupación por los aportes al cambio climático y los impactos negativos sobre el ambiente que podría tener la extracción de gas y petróleo de Vaca Muerta. Una semana antes, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) había emitido nuevo informe sobre la necesidad de tomar medidas urgentes para evitar un calentamiento goblal severo. (+ info en https://opsur.org.ar/2018/10/19/vaca-muerta-una-amenaza-climatica/)

Además, nos adelanta detalles sobre la presentación del Libro “Soberanía Energética: propuestas y debates desde el campo popular” editado por el Observatorio Petrolero Sur, que reúne diversas investigaciones y procesos que son relatados por personas que no solo investigan sino que son parte de las luchas por la energía, tanto en sindicatos y partidos como movimientos socio-ambientales, y busca responder al desafío del momento crítico que la energía nos plantea: caminar al mismo tiempo el sendero de la construcción de una propuesta alternativa, junto a la fuerza política que la sustente e implemente.

Vaca Muerta, una amenaza climática

Por OPSur.- El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas expresó su preocupación por los aportes al cambio climático y los impactos negativos sobre el ambiente que podría tener la extracción de gas y petróleo de Vaca Muerta. Una semana antes, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) había emitido nuevo informe sobre la necesidad de tomar medidas urgentes para evitar un calentamiento goblal severo.

En las Observaciones finales sobre el cuarto informe periódico de Argentina, el Comité consideró que “la explotación total de todas las reservas de gas de esquisto [de Vaca Muerta] consumiría un porcentaje significativo del presupuesto mundial de carbono para alcanzar el objetivo de un calentamiento de 1,5 grados Celsius, estipulado en el Acuerdo de París”. Y recomendó “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el ‘fracking’ en la región de Vaca Muerta” para garantizar el cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos por el Estado argentino.

El Comité de la ONU también manifestó su preocupación respecto a que no hayan sido debidamente evaluados los impactos negativos “de ciertos métodos de explotación no convencionales de hidrocarburos, como el ‘fracking’, ni consultadas adecuadamente las poblaciones. En tal sentido, encomendó al Estado que “adopte un marco regulatorio del fracking, que incluya las evaluaciones de su impacto en todas las provincias, precedido de consultas con las comunidades afectadas, y con una documentación apropiada de sus efectos sobre la contaminación del aire y el agua, las emisiones radiactivas, los riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo, los efectos sobre la salud pública, la contaminación acústica, la luz y el estrés, la actividad sísmica que puede desencadenar, las amenazas a la agricultura y la calidad del suelo, y al sistema climático”.

En 2017 el Observatorio Petrolero Sur junto al Centro Internacional por el Derecho Ambiental y la Iniciativa Global por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ambas con sede en Ginebra (Suiza), realizaron presentaciones ante el Comité por incumplimientos del Estado argentino al Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas en el marco del megaproyecto Vaca Muerta, las cuales fueron incoporadas al cuestionario que debió responder el Gobierno Nacional.

Las observaciones realizadas por el Comité se conocieron pocos días después de la publicación del informe del IPCC en el que advierten que se necesitarán cambios de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad para limitar el calentamiento global. Sin embargo, en las agendas del Gobierno Nacional y de los gobernadores de Neuquén, Río Negro y Mendoza, el futuro está en Vaca Muerta.

Más información:

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29/09/2017 Cuestionamos a Vaca Muerta ante la ONU

Alertan a tomar medidas para evitar los efectos más severos del cambio climático

 Alertan a tomar medidas para evitar los efectos más severos del cambio climático

Por Laura Rocha / Infobae

El cambio climático es evidente: la temperatura mundial ya subió en promedio 1 ºC y, si el mundo no hace nada al respecto, la meta de 1,5 ºC impuesta por el Acuerdo de París se alcanzará entre 2030 y 2052. Así lo revela un detallado informe presentado por científicos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) especialmente diseñado para políticas de acción climática.

“No es un informe optimista. Podemos limitar la temperatura a 1,5 ºC, pero eso significa hacer cambios significativos en mucha regiones y sectores. Habría que lograr una fuerte reducción de emisiones que tiene que ver con renovables, mayor eficiencia energética y modificaciones en transporte e infraestructura,” afirmó Inés Camilloni, doctora en el área de Ciencias de la Atmósfera de la UBA y una de las autoras del informe.

Con un aumento promedio global de 1,5 ºC, diferentes regiones sufrirían diferentes impactos. En el caso de Argentina, la temperatura aumentaría 1 ºC, pero eso no significaría que el país experimente menos eventos climáticos extremos. Por el contrario: se incrementarán y serán más severos.

Los impactos ya son tangibles en el país: la peor sequía en 50 años dejó pérdidas en 2018 del 1,5% del PBI; el año pasado una lluvia y un aluvión sin precedentes devastó la ciudad petrolera chubutense de Comodoro Rivadavia; las olas de calor se suceden y se repiten con mayor frecuencia cada año y los registros indican que, en la Ciudad de Buenos Aires, la de 2013 dejó un registro de 700 muertos más que el promedio.

Para evitar que el termómetro suba por encima de ese grado y medio se necesita una transición “sin precedentes” y cambios “rápidos” y de “gran alcance” en la electricidad, la agricultura, las ciudades, el transporte y la industria, apunta el informe. “Si se quiere cumplir la meta del 1,5 se requiere una disminución en 2030 del 45% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) —el principal gas de efecto invernadero— respecto al nivel de 2010. En 2050, esas emisiones —que mayoritariamente proceden de los combustibles fósiles— deben haber desaparecido, algo realmente complicado”, indicaron los expertos que presentaron el reporte desde Corea y que fue aprobado por delegados gubernamentales.

El gran desafío para el país será Vaca Muerta, el área de explotación de petróleo y gas no convencional en la Patagonia. El informe internacional sostiene que la inversión debe hacerse en renovables si se quiere frenar el calentamiento: las energías renovables deberán proveer entre 70% y 85% de la electricidad a nivel global para 2050.

“Si el gobierno de [Mauricio] Macri realmente quiere insertarse en la economía global y jugar un papel, al igual que todos los países, deberá tomar este reporte e incorporarlo en todas las políticas de Estado para el desarrollo,” afirmó Enrique Maurtua Konstantinidis, director del área de cambio climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales
(FARN).

Camilloni explicó a Infobae en una conferencia para la prensa latinoamericana: “Es un informe con resultados a nivel global para decisores políticos. Hay muy pocas referencias regionales. Se hizo más foco regional en lugares donde los impactos ya son importantes o en donde pueden llegar a ser irreversibles, como las islas, los estados cercanos al mar, el Mediterráneo, las regiones del Sahara y subsahariana”.

“En Argentina, en ese panorama, la temperatura aumentaría 1 ºC promedio. Estaríamos debajo de 1,5 ºC pero con aumento de eventos extremos cálidos más frecuentes y cambios de precipitación con eventos de precipitación intensa. Con respecto a la disponibilidad de agua, para nuestra región se muestra un aumento de escurrimiento en la cuenca del Plata, con mayor caudal sobre todo en el río Paraná para un mundo de 1,5 ºC y sería mayor, en 2 ºC”.

Carlos Gentile, de Cambio Climático de la Nación indicó: “Argentina fue uno de los únicos países que ya aumentaron su ambición luego de la firma del Acuerdo de París y continúa revisando su contribución para hacerla aún más ambiciosa. El reporte del IPCC identifica el tipo de medidas transformacionales que son necesarias, el secretario de Gobierno Sergio Bergman ha manifestado su compromiso de llevarlas al Gabinete Nacional de Cambio Climático para considerar su incorporación en los planes sectoriales”.

Para la investigadora del Conicet, “en todos los casos, lo que queda claro es que los impactos van a ser más importantes y profundos en 2 ºC que en 1,5 ºC, que los riesgos son significativos en eventos extremos, temperatura, precipitaciones, estrés hídrico y sequías mayores”.

El panel de científicos también alertó sobre los graves impactos que tendría superar la barrera de 1,5 grados y que el calentamiento global llegue a los 2 ºC, una meta que describieron como ya no segura para evitar los efectos más severos del cambio climático.

Mientras que con la suba de 1,5 ºC de la temperatura los arrecifes de coral se reducirían entre 70% y 90%, con 2 ºC desapacerían casi completamente. Al mismo tiempo, medio grado más significaría mayor riesgo de precipitaciones intensas y ciclones tropicales, entre otros efectos climáticos extremos.

El estudio, que utilizó como base más de 6.000 referencias científicas, hace un repaso de los efectos de un incremento del 1,5 y los compara con los de una subida de 2 grados.

Establece, por ejemplo, que el nivel del mar aumentaría 10 centímetros más al pasar de 1,5 a 2 grados. Esto se traduce en que 10 millones de personas más estarían expuestas a los impactos asociados al aumento del nivel del mar.

Energía

Para cumplir con las inversiones necesarias en el sector energético, el informe estima que serían necesarios unos 900.000 millones de dólares anuales entre 2015 y 2050. Los autores también incluyeron en el reporte la posible incorporación de geoingeniería para disminuir el dióxido de carbono de la atmósfera; sin embargo, advirtieron que “la eficacia de estas técnicas no está demostrada a gran escala y algunas técnicas pueden tener riesgos significativos para el desarrollo sostenible”.

El reporte se conoce poco más de un mes antes de que se realice en Polonia la cumbre de cambio climático de la ONU (COP24) en donde debe discutirse la reglamentación del Acuerdo de París. En 2015 cuando 197 países promovieron metas de reducción ya se sabía que no era suficiente. Con este nuevo informe la acción climática no sólo aparece necesaria, sino más urgente e implica metas más ambiciosas para poder frenar el fenómeno global.