SCoPEx: un proyecto de geoingeniería al margen de la gobernanza global

Carta abierta al Comité Asesor de SCoPEx

Estimados miembros de la junta asesora de SCoPEx:

Le escribimos porque usted recientemente se unió al Comité Asesor de SCoPEX, un proyecto que tiene como objetivo avanzar en una tecnología de geoingeniería solar.

Le pedimos que no preste legitimidad a este proyecto. Las decisiones sobre geoingeniería requieren una gobernanza global, democrática y transparente, y aunque comprendemos que el objetivo del Comité Asesor es contribuir a considerar algunas de las dimensiones globales de este proyecto, debe quedar claro que no puede reemplazar la gobernanza global, democrática y transparente de un proyecto de geoingeniería que tiene implicaciones de largo alcance.

El proyecto SCoPEx tiene como objetivo construir infraestructura y tecnología que socaven la gobernanza internacional emergente de la geoingeniería, violando las normas y leyes de todo el mundo.

Existe una preocupación muy profunda sobre la imprevisibilidad política y militar de la actual administración de los Estados Unidos, y el riesgo de que pueda inclinarse a utilizar opciones tecnológicas como la geoingeniería solar como armas de guerra.

Si se implementa a gran escala, la geoingeniería solar podría tener impactos negativos masivos en las poblaciones más vulnerables del mundo. Las sequías en África y las interrupciones de los monzones en Asia son dos de los principales riesgos identificados según los modelos computacionales. Las fuentes de alimentos y agua para 2 mil millones de personas podrían verse afectadas de manera inesperada. Dependiendo de la química de la sustancia que se utilice en el experimento, la capa de ozono, que ya está en riesgo, podría dañarse aún más.

Por todas estas razones, una moratoria internacional de la ONU establece que “no se deben realizar actividades de geoingeniería” hasta que exista un “control global, transparente y efectivo y mecanismos reguladores para la geoingeniería, de acuerdo con el enfoque de precaución”. La decisión, aprobada por el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB) permitió excepciones para “experimentos a pequeña escala”, incluyendo que se llevan a cabo en “entornos controlados”. SCoPEx no cumple las condiciones del CDB. Dado que las instituciones representadas en el Comité Asesor de SCoPEx, como la Unión de Científicos Comprometidos, han expresado su apoyo explícito al CDB, esperamos que el Comité se adhiera a sus decisiones.

Las obligaciones legales, morales y de los tratados internacionales requieren el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas sobre los proyectos que podrían modificar la tierra, el agua o el aire de sus territorios. Una consulta pública reciente, realizada por el Consejo de Investigación del Medio Ambiente Natural (NERC) en el Reino Unido, decidió que una tecnología con implicaciones para todos no debería desarrollarse sin consultar con todos. Estamos de acuerdo con esta posición.

Sin embargo, el efecto más devastador de su participación en SCoPEx puede ser ideológico y político. Ofrece a los líderes políticos la posibilidad (muy tentadora) evitar enfrentarse a los gigantes del carbono. La industria de los combustibles fósiles ha estado promoviendo y financiando varias formas de proyectos de geoingeniería durante años por una simple razón: les permitirá continuar con sus negocios de petróleo, gas y carbón, y evitar abordar las causas profundas del caos climático.

David Keith, el defensor más destacado de SCoPEx, a través de su empresa Carbon Engineering, ha vinculado sus intereses financieros con los de Chevron, Occidental Petroleum y el multimillonario de arenas bituminosas N. Murray Edwards. En un momento en que las compañías de combustibles fósiles están invirtiendo millones en el cabildeo político para proteger y expandir sus intereses extractivos, la existencia y el desarrollo de la geoingeniería solar socava el camino hacia la transición climática que el mundo necesita con urgencia.

A medida que aumenta la presión para soluciones climáticas reales, el desarrollo / promoción de la geoingeniería solar socava la voluntad política y la unidad necesarias para enfrentar el lobby de los combustibles fósiles y otras industrias que alteran el clima. Es por eso que éstas y otras industrias han estado impulsando la geoingeniería, incluso en el momento en que financiaban la negación climática.

Más de 100 organizaciones de la sociedad civil y de movimientos sociales de todo el mundo han firmado el manifiesto ¡No manipulen la madre tierra! (HOME, por sus siglas en inglés), que exige específicamente detener los experimentos unilaterales como SCoPEx.

Los recién reclutados para brindarle legitimidad a SCoPEx, como ustedes, enfrentan una decisión severa. Su función actual legitima un proyecto que fomenta los intereses de las fuerzas que alteran el clima, como la industria de los combustibles fósiles. Le instamos a que rompa su complicidad en esto y retire su participación en el Comité Asesor de SCoPEx.

Sinceramente,

Abibiman Foundation, Ghana; Acción Ecológica, Ecuador; Alianza Biodiversidad, Latin America; Association Nigérienne des Scouts de l’Environnement (ANSEN), Nigeria; Base IS, Paraguay; Biofuelwatch, USA; Bürgerinitiative gegen CO2-Endlager e.V., Germany; Centro Ecológico, Brazil; CESTA, Friends of the Earth, El Salvador; Climate Justice Alliance, USA; Connecticut Coalition for Economic and Environmental Justice, USA; Corporate Europe Observatory, Europe; Ecologistas en Acción, Spain; Econexus, UK; ETC Group, International; Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente FECON, Costa Rica; Fórum Mudanças Climáticas e Justiça Socioambiental, Brasil; Friends of the Earth International; Global Alliance for Incinerator Alternatives, International; Global Forest Coalition, International; Global Justice Ecology Project, USA; Grassroots International, USA; GRIP (Groupe de recherche et d’information sur la paix et la sécurité), Belgium;
Heinrich Boell Foundation, International; Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas, Brazil; Indigenous Environmental Network, International; Khpal Kore Organization(KKO), Pakistan; La Vía Campesina Support Group, Colombia; Mom Loves Taiwan Association, Taiwan; Movement Generation: Justice and Ecology Project, USA; Narigrantha Prabartana, Women’s resource center, Bangladesh (UBINIG); National Association of Climate Resilience Planners, USA; Observatorio Petrolero Sur, Argentina; Oilwatch Latinoamérica, International; Pakistan Fisher Folk Forum, Pakistan; Red de Coordinación en Biodiversidad, Costa Rica; Reforest the Earth, UK; TONATIERRA, USA; Women’s Environment and Development Organization (WEDO), International; What Next Forum, International; White Rabbit Grove RDNA, USA.

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