Entre Ríos: Ha llegado el petróleo de acuífero

Finalmente, como en los peores sueños que se convierten en realidad, el temible  fracking arribó a nuestro país de la mano de un entrerriano, el joven prodigio Miguel Galuccio, CEO de YPF, quien acaba de firmar un acuerdo con la petrolera estadounidense Chevron para explotar el anticipatoriamente llamado campo de “Vaca Muerta”.

Una inversión de mas de U$S 15.000 millones, que en realidad podrían ser U$S 150.000 millones ó si Ud. desea U$S 1.500.000 millones, lo que no es decir ningún disparate, porque como la moneda de EEUU carece absolutamente de otro respaldo que no sea la confianza de los ahorristas del mundo, para ese país es indiferente el monto de papel coloreado que imprime y distribuye planetariamente para adquirir lo que el consumo desbocado de sus habitantes reclame.

De hecho, y solo para enjugar su déficit comercial todos los meses emite y paga al resto de la economía global, mas de 200.000 millones de su verde moneda, monto destinado a compensar la diferencia entre los bienes que compran al extranjero y los que envía a cambio.   Cifra que crece en forma irreversible y sostenida.
De hecho, la economía mundial se sostiene con esta ficción de que los dólares estadounidenses valen, incluso la prosperidad de los países productores de bienes industriales depende de aceptar en pago por sus productos la mítica moneda.
China tiene en su Banco Central mas de un millón de millones de ella, en billetes papel, situación que utiliza para extorsionar a EEUU cada vez que este país quiere poner restricciones para contener la invasión de productos chinos que están aniquilando muchos sectores de la industria del país del norte.    Invariablemente cuando aparecen estas intenciones, el bureau político que gobierna el celeste imperio les advierte que de ocurrir, ellos sacarán a pasear por la economía mundial una parte sustantiva de estas fabulosas reservas, lo que provocaría la implosión de la economía norteamericana y entonces todo queda en la nada.
Alemania también esta sometida a esta dependencia enfermiza, de hecho, el superávit comercial de ese país, que lo pone por ahora en un lugar de inmunidad ante la crisis económica terminal que afecta la comunidad europea y especialmente su moneda, el euro.     De hecho si Alemania no le vendiese mensualmente centenares de millones de dólares en productos que van a alimentar el consumismo norteamericano, a costa de aceptar la ficción temporal de que los dólares valen, su economía colapsaría como lo están haciendo le del resto de los países comunitarios.
El programa de acciones que anuncia YPF se inicia con más de 100 pozos que se perforarán en los primeros doce meses.
YPF aportará la concesión del área y ambas firmas compartirán costos de exploración, explotación, lo que en buen romance significa que además de aceptar involucrarnos en esta catastrófica quimera del “petróleo de acuífero” como preferimos llamarlo, nosotros financiaremos con el esfuerzo de sufridos argentinos, parte de la historia, dado que no tenemos la maquina de emitir dólares como nuestros socios en esta locura.
Estos fondos serán destinados a explorar una parte de los gigantescos campos argentinos, incluida nuestra provincia de Entre Ríos, en cuyos subsuelos se supone descansan fabulosas reservas de este petróleo y gas natural no convencional para permitirle a EEUU seguir sosteniendo su consumo desenfrenado de combustibles fósiles, con la avidez de un enfermo terminal, que como Drácula,  necesita un flujo continuo de sangre nueva para sostenerse vivo.
Los antecedentes que ofrece nuestro país en estos temas de la sumisión económica incondicional a los intereses de los países ricos del planeta son alarmantes.
Primero, cuando nos cambiaban, en forma crecientemente desigual, productos primarios por industriales, en una ecuación perversa, a la que los economistas llamaban “deterioro de los términos del intercambio”, mientras que el pequeño sector que tomaba los beneficios locales de esa aventura brindaba con Don Pérignon, porque éramos “el granero del mundo”
Luego fue la sumisión nacional a escala inaudita al modelo de la multinacional Monsanto que logró que sin ninguna resistencia entregáramos decenas de millones de hectáreas de nuestra Pampa Húmeda a lo que el Dr. Andrés Carrasco denominó el mayor experimento de la historia humana sobre seres vivos, con los temibles cultivos transgénicos.
Ahora nuestra dirigencia  los recibe con los brazos abiertos para que vengan a instalar este modelo que viene siendo prohibido en el mundo entero, en regiones y países de todas las latitudes, como Francia, Irlanda, Bulgaria, Québec, en Canadá ó Vermont en los mismísimos EEUU, aunque la lista se aumenta todos los días.
¿Se instalará finalmente este aterrador modelo de extracción de petróleo de acuífero en nuestro país?
Ahora somos los argentinos los que tenemos la palabra, ojala que hablemos antes que sea demasiado tarde.
FundaVida