Basureros petroleros: Otra consecuencia del fracking

 

Esta planta de 34 hectáreas está ubicada alrededor de barrios populares de la ciudad de Neuquén. Piletones olímpicos a cielo abierto de lodos de perforación, tierras contaminadas, agua de retorno, desechos químicos provenientes de la actividad petrolera son parte de la contaminación que afecta a las familias vecinas.

Desde 2012, en la era del fracking, el basurero multiplicó más de cuatro veces su tamaño. Los gases de sus hornos llegan a la ciudad y quedan en el aire. La lucha de la población logró que el gobierno decrete el traslado de COMARSA a más de 8 km de centros urbanos y 5 km de zonas productivas. Ahora vecinos y vecinas esperan que se complete el traslado, el cierre definitivo y la remediación de los daños producidos.

Otra energía es posible. Digamos no al fracking.

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